viernes, 12 de diciembre de 2008

¿Dónde están los ambientalistas de Puerto Rico?

Es la pregunta que de pronto me hago. No he visto a ninguno en la prensa reaccionar al permiso del Secretario del DRNA para acelerar el tumbe de árboles. Mañana se cumple una semana desde que El Vocero publicó la noticia. No he escuchado a nadie reaccionar en la radio. Ni siquiera los del Partido Puertorriqueños por Puerto Rico que cuando no eran partido eran bien militantes. Los blogueros somos los únicos que hemos dado la cara para hacer algo.

Busqué ayuda en organizaciones ambientales y veo que muchas se dedican a actividades tales como excursiones a lugares hermosos en la Isla, incluyendo el Fideicomiso de Conservación que desde que se fue Javier Blanco ha decaido en su activismo ambiental. Regalan árboles anualmente pero ¿y los que existen ya sembrados, no hay que defenderlos? La "Coalición tierra para todos" no ha dicho nada. ¿O es que defienden la tierra y las playas pero no dicen nada sobre las masacres de árboles? ¿Dónde están Jessica Rodríguez, Fernández Porto y José Molinelli?

Sí, ya sé que hay demasiadas causas que defender en este país nuestro asediado por todos lados por los desarrollistas y los vendepatria. Y no existe más que un Tito Kayak, por desgracia. Pero pueden al menos unirse a nuestro esfuerzo, no hay que salir a piquetear ni hacer una marcha. ¡Llamen el lunes a los programas de radio y denuncien lo que ha hecho el Secretario Vélez Arocho! ¿O es que se están reservando para protestar solamente contra el nuevo gobierno cuando llegue?

Si he sido injusta me lo dicen. Pero tengo mucho coraje y este es mi lugar de desahogo.

8 comentarios:

I. Caballer dijo...

Quisiera poder aplicar lo primero que me vino a la mente; el refrán aquel de 'el que se va no hace falta'. Pero no puedo, porque aquí los que no están hacen una gran diferencia al momento de ejercer presión.

Pero como creo firmemente en que todo el mundo es responsable de hacer lo que hay que hacer, en lo único que deseo poner las energías es en la acción concreta de los que hemos cobrado conciencia de esta situación.

Pero estoy enviando comunicaciones electrónicas a diversas organizaciones ambientalistas sobre este asunto, por aquello de que 'el que se va, el que no está, hace toda la falta del mundo'.

Seguimos en la lucha.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Isabel: Es cierto lo que dices pero pienso que cualquiera de ellos podría con una llamada a Rubén Sánchez armar un reperpero. Yo no soy ambientalista y por eso no lo he hecho. Espero que todavía aparezca uno para el lunes.

Entretando, como bien dices, seguimos en la lucha desde estas trincheras.

Myrisa dijo...

Ivonnne, preguntaba lo mismo. ¿Estaremos tan atomizados en esta ínsula apenas 100 X 35 que este esfuerzo no ha llegado al conocimiento de los usuales portavoces de estas causas? ¿O será que ya se quitaron? ¿O será que sin cámaras no hay kikeo?

Preguntaste por algunas organizaciones. Yo añado a la Fundación Puertorriqueña de Conservación, Misión Industrial, Cïudadanos del Karso... tan militantes en la era pre Sila. Lo peor no es que los susodichos ya no se activen, la tragedia es que no hay relevo.

La protección del ambiente y de los recursos naturales no son causas partidistas, ni de derechas o izquierdas. Es simplemente un asunto de vida civilizada. Los que lo saben han firmado la petición o firmarán pronto.

El ambientalismo se volvió un asunto chic y se convirtió en un bien de consumo personal (yo y mi jardín, yo y mi casita de campo, yo y mis seminarios o mi cátedra) porque somos esencialmente individualistas y no funcionamos en la esfera de lo común o colectivo. Mientras así pensemos no seremos país, ni tendremos soberanía, ni autonomía ni estadidad. Tendremos colonia que es el status político que corresponde al nivel de conciencia de una sociedad que se rehusa a asumir las responsabilidades que le corresponden.

Como tú y yo y nuestros colegas blogueros tenemos que decir y hacer o estallamos, continuaremos blogueando y firmando peticiones.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Es posible que como hay tanto y tanto que hacer con respecto al ambiente ya no dan abasto, tienen que estar exhaustos tratando de luchar en tantos lugares a la vez. Ahora mismo en lo del gasoducto y nada menos que el derrotado alcalde les cae encima.
Pero lo que dices es cierto de que hay necesidad de relevo. Pero ¿dónde se encuentran los jóvenes ambientalistas?
Yo creo que Rogelio cometió un grave error en convertir su movimiento en partido. Recuerdo lo mucho que ayudaba en estos casos. Pudo haber ayudado a desarrollar esos nuevos líderes o combatientes por el ambiente. Pero ahora todo lo que haga se considera politiquear.
En fin, como bien dices e Isabel también, seguiremos nosotr@s protestando como podemos.

Eugenio Martinez Rodriguez dijo...

Hola Ivonne

Perdona que no haya reaccionado antes, pero solo quería decir que me parece un enconmiable esfuerzo este (¿primer?) intento que has hecho por provocar reacción pública desde la blogósfera.

Con respecto a los llamados grupos ambientalistas creo que la respuesta acertada es la que formulas en tu comentario: no dan abasto, sobre todo si tomamos en cuenta que (aunque no nos agrade) la mayoría del pueblo no está de acuerdo con sus reclamos, y por ello no demuestran ni una mínima solidaridad mental. Yo creo que mucho han hecho, y lo que falta es que las personas que generalmente nos quedamos de espectadores comenzemos, de alguna manera, a gestar motu propio iniciativas como esta que muy bien has hecho. Yo por ejemplo no creo tener la moral de cuestionarle a los que siempre hacen que por qué no hacen más, cuando lo que he hecho a sido mucho menos que ellos. Yo creo que más que dónde están los ambientalistas, la pregunta debería ser dónde estamos todos; plantear la autocrítica, y seguir el ejemplo que nos traes, que, repito, me parece excelente, y debería repetirse más a menudo.

Edwin Vázquez dijo...

Es hora de que organizemos la protesta. Nadie más lo hará.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Hola Eugenio: Vi que te uniste al grupo en Facebook y me alegré. Cada cual hace lo que puede y yo sé que estás super ocupado con tus exámenes en la Escuela de Derecho de la UPR.
Como bien dices, tuve que aclarar lo de que no dan abasto para no ser injusta. También tienes razón en que la mayoría de la gente no cree en las causas ambientalistas. Así que nos toca seguir adelante desde donde podamos.
Yo quisiera que llegara un día en que nadie se atreva tocar un árbol sin sentir vergüenza al menos. Que sea una conducta rechazada, como un poco está ocurriendo con el maltrato a niños (que no quiere decir que no ocurra pero no es tan prevaleciente como en décadas anteriores).
Es cuestión de educar, machacar, condenar y hacer cumplir las leyes que ya existen.
Pero para eso se necesita más gente y si ni siquiera pueden entrar a firmar un documento por desidia o por vagancia o falta de interés, estamos bien fastidiados con jota.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Edwin: Pues tienes razón, es hora y si nadie más lo hace lo hacemos nosotros.