lunes, 19 de julio de 2010

Alguien por favor que me regale un poema...

Ya sé que no está la situación del país como para poemas. Pero desde que mi esposo no existe en este mundo no dejo de llorar con cada cosa que me le recuerda. Nadie me dijo que iba a ser tan terrible la ausencia. Nada me consuela. Necesito un poema y no me sale ni lo encuentro por más que lo intento. Ilusa de mí que pensaba que estaba preparada para su partida. Como si fuese fácil olvidar un ser tan irrepetible con quien compartí la mayor parte de mi vida. Solamente me vienen a la memoria unos versos de una canción de Serrat :"sin tí no entiendo el despertar"..,así que sin remedio, la pongo para seguir llorando. Me disculpan. No estoy lista para nada más.

25 comentarios:

Mario dijo...

Ivonne; Perder a nuestro compañero/a de viaje tiene que ser algo muy duro. Me pongo en tu posición y puedo imaginar parte de lo que estás sufriendo. Y siento también una gran impotencia y frustración por no poder pronunciar la palabra que pueda en cierta forma darte algún consuelo. Me queda regalarte un libro de poemas que siempre recuerdo cuando tengo que enfrentar la muerte de un ser querido: http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/fondo2000/vol2/27/htm/libro23.htm . Un abrazo de corazón

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Mario: Gracias por el regalo. Ya vi un poema que me hizo resonancia y seguiré leyendo para encontrar algún consuelo, o para llorar. Me dicen mis amigas y mi hermana que me viene bien llorar. Un fuerte abrazo.

Don Segundo dijo...

Ivonne:

Dijeron que antiguamente
Se fue la verdad al cielo:
Tal la pusieron los hombres,
Que desde entonces no ha vuelto.

Lope de Vega

Un fuerte abrazo.

Don Segundo dijo...

La oración

En la fragilidad tan tendenciosa
Acusado a la oración, nunca confío
En la primicia gris del desafío
Ni en el asalto de la breve rosa.

Falla el curso insaciable de la prosa
Perseguida en ausencia de lo mío.
Falla la historia surta en el vacío.
Falla la discrepancia rumorosa.

El alado silencio me constata.
Dependo de la fe que se desata
De aquella consistencia decisiva

De cielos altos. Cumplo y merodeo
En la florida entraña del deseo.
Por que el sigilo en mi oración se aviva.

Francisco Matos Paoli

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Don Segundo: Gracias por los poemas, en particular el de Matos Paoli que no conocía, me estremeció. Un abrazo..

Blanca Facundo dijo...

Los heraldos negros
(César Vallejo)

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o lo heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!

Prometeo dijo...

Una risa se me acaba de reir en los labios.
¿-Risa de qué?
-De todos lo creado.

Un llanto he echado a llorar dentro de mis ojos.
-¿Llanto de qué?
-De todo lo soñado.

Un olvido se me ha olvidado en el bosquejo de mi mente.
-¿Olvido de qué?
-De todo lo pasado.

Un desprecio se ha despreciado él mismo en mi mañana.
-¿Desprecio de qué?
-De todo lo futuro.

¿Que me queda el presente?
Lo río...
Lo lloro...
Lo olvido...
Lo desprecio...

Interrogaciones, Julia de Burgos

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Blanqui: Se ve que de poemas no soy muy conocedora porque este lo leo por vez primera. Gracias y un abrazo.


Prometeo: Tampoco conocía este de nuestra Julia, impresionante. Gracias por el regalo.

Ana dijo...

Querida Ivonne:
Entre palabras de antiguos dolores, encontré:


No estés triste

No estés triste, corazón.
Nunca estás solo.

Lloremos labios a mejilla, pecho a boca
ríos que naveguen al mar
colmados del barro-caricia de nuestro instinto ancestral.

No llores nunca
y si lo haces,
vierte en mis ojos tus lágrimas para que parezcan mías.

Y es que no quiero soñar más con ojos blancos de desierto
que el viento y fuego nos visitan
sin tu agua que dio vida en tierra de besos.

Pequeños somos, tan lejanos, tan cubiertos de dolor.

¡Si un día naciera la alegría de tus palmas maceradas
en ojos que no quisieron ver, inyectados de sombra!

Si un día floreciera lo que somos
lo que jamás escapamos desnudos de espera
ausentes del silencio.

Entonces será que deje de soñar
y tatuaré despierta la última letra de tu nombre
sobre la piel que cubre mis temores
fundiendo palabra y verdad.

Tu última letra en mi alma
la perenne, la inicial.
:

Ana

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Ana querida: me sonrojo porque al pedir un poema me olvidaba de que tengo amigas poetas como tú. Gracias por el regalo. Creo que los voy a coleccionar para cuando alguien los necesite, como yo en este momento.
Un abrazo..

jc dijo...

"Las cosas" de Borges. Es un poema triste, creo que recoge perfectamente lo que nos destroza el corazón cuando perdemos a alguien querido. Perdona que aumente tu tristeza, pero llegar al clímax es lo único que logrará que venga la ola suave.

El bastón, las monedas, el llavero,
La dócil cerradura, las tardías
Notas que no leerán los pocos días
Que me quedan, los naipes y el tablero,
Un libro y en sus páginas la ajada
Violeta, monumento de una tarde
Sin duda inolvidable y ya olvidada,
El rojo espejo occidental en que arde
Una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
Limas, umbrales, atlas, copas, clavos,
Nos sirven como tácitos esclavos,
Ciegas y extrañamente sigilosas
Durarán más allá de nuestro olvido;
No sabrán nunca que nos hemos ido.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

jc: Tampoco conocía este poema de Borges y describe el dolor de ver las cosas que recuerdan al que nos dejó. Cada vez que veo algo suyo me echo a llorar con todo y que ya una amiga (a petición mía) me había guardado muchas cosas en cajas plásticas antes de yo regresar al apartamento.
Tienes razón. No debo temer este llanto constante porque es necesario en este momento. ¿Pero y si no me repongo pronto?

jc dijo...

Querida amiga: Tú que tanto me acompañaste cuando perdí a mami, tú que tanto me guiaste, sabes que esto es cosa larga. El primer año es el más duro, luego el dolor no se va, se transforma. Recuerda, lo único que no debes permitirte es ahogar el dolor para que termine pronto. Se transformará cuando sea necesario, tú misma sabrás cuando llegó ese momento. No te angusties por la angustia, sólo vívela como lo natural. Desgraciadamente, hay tiempo para todo. Hoy es el tiempo para llorar.
Todos te acompañamos y en compañía es mejor que en soledad.
un beso.

Francisco Ortiz Santini dijo...

Ivonne, aunque está escrito en sentido masculino, este poema es especial:

Si de pronto no existes,
si de pronto no vives,
yo seguiré viviendo.

No me atrevo,
no me atrevo a escribirlo,
si te mueres.

Yo seguiré viviendo.

Porque donde no tiene voz un hombre
allí, mi voz.

Donde los negros sean apaleados,
yo no puedo estar muerto.
Cuando entren en la cárcel mis hermanos
entraré yo con ellos.

Cuando la victoria,
no mi victoria,
sino la gran Victoria llegue,
aunque esté mudo debo hablar:
yo la veré llegar aunque esté ciego.

No, perdóname.
Si tú no vives,
si tú, querida, amor mío, si tú
te has muerto,
todas las hojas caerán en mi pecho,
lloverá sobre mi alma noche y día,
la nieve quemará mi corazón,
andaré con frío y fuego
y muerte y nieve,
mis pies querrán marchar hacia donde tú duermes, pero seguiré vivo,
porque tú me quisiste sobre
todas las cosas indomable,
y, amor, porque tú sabes que soy no sólo un hombre
sino todos los hombres

Pablo Neruda, "La Muerta"

Ivonne Acosta Lespier dijo...

jc: Tus palabras sabias caen como bálsamo y me confortan. Gracias y un fuerte abrazo querida amiga.


Francisco: Agradezco el poema y no me importa lo de que se refiera al masculino, es la experiencia humana lo que vale. Tampoco conocía este de Neruda.

Rafael dijo...

Un mirlo cantando,
Sobre un campo de musgo tapizado,
Capullos que ensombrecen,
Penumbras que salvajes florecen,
Una canción en el bosque,
Un barco en el mar,
La canción era tuya,
El barco sólo mío.

Un mirlo cantando,
Lo oigo en mi atribulada mente,
Capullos en el viento,
Los veo en un distante aliento,
Pero el dolor y el silencio
Son del bosque su lamento,
El silencio es tuyo,
El dolor sólo mío.

Francis Ledwidge (1887-1917)


Llorar mitiga el dolor, un abrazo.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Rafael: Gracias por otro poema que no conocía y por tus palabras de aliento. Pero si llorar mitiga el dolor pues seguiré llorando..

Siluz dijo...

Gracias a Dios, somos capaces de llorar. Bendita amistad, que nos da un hombro donde refugiarnos. Así seamos amigos virtuales, el sentimiento es real y te acompañamos desde cada rincón en que te leemos.

Tú sabes que mi bálsamo es Serrat
Por eso te incluyo este video que me parece hermoso.

http://www.youtube.com/watch?v=Wm0wVHMLtmI

"Sin consuelo alguno te sigo queriendo cada amanecer
como sombra voy caminando a solas con mi soledad.
Mis ojos padecen al mirar la casa donde ya no estás.
Corazón transido que me mancha el pecho y me hace sollozar.
Con un leve vuelo de mí te apartaste, pequeña torcaz.
Porque no querías que te acariciase el pelo y la piel.
Regresa, te pido, a darme consuelo como sabes tú.
Alivia esta pena que me estruja el ama, Che pykasum"


Pero hoy quiero regalarte un poema de una compueblana, doña Aída Amador. El mismo pertenece a su libro “A bordo de tu ausencia”.

Un abrazo grande va junto a éste.


A bordo de tu ausencia va mi lira,
náufraga penitente entre las olas
y te busco incansable, estoy sola.
Ya no sé si soy yo, mi ser delira.

El mundo, un reloj, y… ¿cómo gira?
Se me perdió tu barca. ¿Cómo ahora
podré encontrarte? Dime, ¿dónde moras?
Me dicen que te fuiste. ¡Es mentira!

A bordo de tu nombre va mi vida.
Búscame en mi arrecife de los sueños
ocaso que señala mi morada.

A bordo de tu ausencia, ya vencida
Dentro de un mundo grande, uno pequeño
Tú y yo, dos entes, que huyen de la nada.

(Aída Amador)

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Siluz: Como yo, serratiana hasta la médula, gracias por ambas cosas. El video es hermoso, entiendo que canta en guaraní el Nano. Pero lo que me conmovió de veras es el poema de Aida Amador porque es el que hubiese escrito yo si supiese escribir poemas. Gracias y un abrazo.

Kratos dijo...

Cuando mi tiempo su vivir acabe
y pálido mi rostro se despida
de aquellos que me amaron en la vida,
que nadie llore, ni mi fosa cave.
Ser libre quiero, libre como el ave,
al súbito llegar de mi partida.
Ser libre al fin, por la mortal herida
que al hombre llevará donde no sabe.

Cuando mi cuerpo duerma sin querella,
descansaré de atormentadas lizas
y habré pasado, cual fugaz estrella.

No quiero tierras ocres ni calizas.
Mi cuerpo al fuego dad, y a la mar bella
mi póstumo puñado de cenizas.

Lord Picis dijo...

Hola Ivonne:
Creo que el dolor de cada cual es incomparable he irrepetible, tan personal como cada uno.
Después de la perdida de mi mejor amigo hace ya unos cinco años, luego claro de llorar mucho, lo único que me consuela es seguir peliando, conversando, riendome como si no hubiese partido.
Y es que creo que es así, los seres que amamos, sencillamente no parten, solo se transforman en omniscientes, acompañandonos a cada rincón. Agradecer que fuimos privilegiados al ser parte de seres tan complicados y auténticos.
Al menos por mi parte, se que mi amigo debe estar jodiendole la existencia a alguien en alguna parte.
Un fuerte abrazo.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Kratos: Gracias por el poema de Francisco Aguilar Piñal.



Lord Picis: Gracias por tus palabras de aliento. Me hiciste reir con tu conclusión. Un abrazo.

cangrejero dijo...

Como dice la canción, pasarán más de 100 años y no dejarás de llorarlo. No hay suficientes palabras en el universo para describir lo terrible de la ausencia. Nadie está preparado para la partida. Nadie olvida. Ahora bien, una vez aceptes que llorarlo es natural; que su ausencia es sólo material; que no es necesario prepararse para la partida de un ser amado; entonces encontraras consuelo en esas dulces memorias que sólo tú llevas en el corazón. Llóralo; despiertate como loca buscandolo; y cuando el dolor parezca que te desgarra el alma, recuerda su primer beso ... y dále, que tú puedes.
Nada te consuela.

Rima Brusi dijo...

La canción más hermosa, y más triste, de Serrat. Un abrazo desde acá.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

cangrejero: Qué palabras tan sabias con las que describes exactamente mi sentir. Gracias..


Rima: Gracias por el abrazo, siempre viene bien.