sábado, 25 de julio de 2015

El Estado Libre Asociado y la Ley de la Mordaza (segunda parte)

(Continuación de esta entrada).

El proceso para establecer lo que se convirtió en el Estado Libre Asociado en 1952 estuvo viciado desde el principio pero eso nunca se menciona. Se convenció al pueblo de que fue una creación única que había resuelto el problema del coloniaje.  Sabemos que no ha sido así. Veamos.

Una vez juró como primer gobernador electo por el pueblo, Luis Muñoz Marín se dio a la tarea de impulsar el proyecto para mayor gobierno propio.  La Ley 600 en julio de 1950 fue la que concedíó a  Puerto Rico poder convocar a una asamblea constituyente (para redactar la Constitución)  pero primero había que aprobarla en un referéndum.  Para ello había que realizar inscripciones de nuevos electores y este anuncio de Muñoz en octubre de ese año desencadenó los eventos que ya estaban planificados. En los documentos encontrados se ve claramente que ya el FBI había descubierto e informado que los nacionalistas planificaban una insurrección, de lo cual estaba al tanto el Gobernador Muñoz Marín.  El 27 de octubre se hicieron los arrestos que darán inicio al levantamiento nacionalista.

Aunque Muñoz diría que no había más de 300 nacionalistas en toda la isla, para el 2 de noviembre se habían arrestado cerca de mil personas luego de que el jefe de la policía facilitara unas viejas listas de Nacionalistas y otros subversivos de la época de Blanton Winship. Esta es la primera vez que se mencionan las listas de subversivos que como sabemos con el tiempo llegarán a casi 140 mil personas encarpetadas. (Véase Informe)

Bajo un estado de Ley Marcial no declarada se mantuvieron las inscripciones con el liderato independentista, comunista y obrero encarcelado. Luego de las inscripciones se les dio "boleta de libertad" a cerca de 800 personas fichadas ilegalmente. Los que se mantuvieron encarcelados a pesar de no haber participado en la lucha armada del 30 de octubre fueron a los que se le tenía reservada la Ley de la Mordaza. Eran los que habían hablado en la tribuna o fuera de ella, los que habían escrito o publicado, los que habían aplaudido en los mítines, los que habían organizado actos nacionalistas y los que habían asistido a dichos actos.  Hubo un puertorriqueño que- como dijo nuestro gran escritor José Luis González- fue condenado a 6 años de cárcel por decir 10 palabras: "hoy es que me siento verdaderamente orgulloso de ser puertorriqueño". El caso de Deusdedit Marrero sigue siendo una espina dolorosa en el corazón.

El próximo paso fue la campaña para el referéndum que consistió en decir que los que votaban en contra eran comunistas, lo mismo los abstenidos.  Se celebró el 4 de junio de 1951 y con todo y la sucia campaña, del  65 porciento que votó (cuando LMM había prometido un 90 porciento a los EEUU) un 23% se atrevió a votar en contra. Hubo una gran abstención que se achacó a la emigración.

Entre el referéndum y la elección de 92 delegados a la asamblea constituyente el 27 de agosto de ese año se celebraron los primeros juicios por la Ley 53: a Albizu, (condenado por 12 discursos), Ruth Reynolds (por hacer un juramento en una asamblea), don Francisco Matos Paoli -nuestro gran  poeta cuyo centenario celebramos este año- (condenado por dos discursos) y José Enamorado Cuesta (por 2 artículos).

Desde septiembre se estaba reuniendo la Asamblea Constituyente y la prensa publicó la noticia de que se estaba discutiendo una petición de aministía para los presos Nacionalistas provocada por el caso del profesor Matos Paoli. Esa petición al menos provocó que se le permitieran visitas a los presos nacionalistas luego de 11 meses de incomunicación. Pero los juicios continuaron interrumpiéndose para un "receso" porque el 21 de febrero de 1952 la Convención Constituyente aprobaba el documento de la Constitución que el 3 de marzo se aprobó en un referéndum con 80% a favor.

El Gobernador envió el documento al Presidente Truman con un mensaje de que había sido "un gran beneficio espiritual para los puertorriqueños" (diría yo que menos a los presos y los que seguían siendo vigilados por la policía). Mientras Truman se tomaba su tiempo, en Puerto Rico siguieron los juicios sobre las violaciones a La Mordaza.  Truman envía al Congreso su recomendación favorable y comienzan los debates en Cámara y Senado estadounidenses al final de los cuales se aprueba la Constitución luego de haber eliminado la sección 20 de la Carta de Derechos y de añadirle enmienda a otra sección. Truman la firma como Ley Pública 447 el 3 de julio de 1952 y el documento vuelve a Puerto Rico donde el 7 de julio los miembros de la Asamblea Constituyente se reúnen para analizar los cambios hechos por el Congreso.  Se aprobó una Resolución redactada por Muñoz y Fernós aceptando las condiciones exigidas por el Congreso.  Ese mismo día se celebraba el último juicio en San Juan.

Los procesos de esta primera etapa terminaron tres días antes de la inauguración del ELA el 25 de julio de 1952.  Los presos nacionalistas en La Princesa, incluyendo a Albizu, vieron como se izaba la bandera monoestrellada- cuya  posesión hasta ahora había sido "delito horrendo"- junto a la estadounidense. 

En las elecciones ese noviembre el Partido Independentista, para quienes nada había cambiado porque "una Constitución que necesitaba la aprobación final de un poder ajeno no podía ser un ejercicio libre de autodeterminación", llegó segundo por primera y única vez.
  
En la segunda etapa en que se aplicó la Mordaza-que ocurre luego del ataque al Congreso de los 4 nacionalistas en marzo de 1954-ya la Ley 53 era mucho más fuerte pues se había enmendado para incluir el meramente pertenecer a un partido "subversivo". Ya todo el liderato estaba preso por lo cual no había ya quien diera discursos. Se acusó esta vez por ir al cementerio, por las misas, por recaudar fondos para los prisioneros y sus familias, por ser nacionalistas. Se persiguió a los Comunistas pero fueron liberados por no poderse asociar a nada de los nacionalistas. Pero sobre todo porque para ellos se estaba reservando la Ley Smith. En ese año por vez primera no se celebraron ni el día de De Diego ni el Grito de Lares y lo que había era un gran número de agentes de Seguridad Interna. Se dan dos juicios a la vez, en San Juan y en Arecibo por lo cual los abogados no daban a basto y salieron libres en el primer juicio casi todos (menos tres ) y todos culpables en Arecibo, incluyendo a Isabel Rosado.

El clima de persecución fue tan terrible que hay quienes le achacan la gran emigración: 120 mil puertorriqueños se fueron entre el 1951 y el 1953. Arrestos en masa, fianzas excesivas, encarcelamientos que duraban años antes del juicio, rehusar visitas de familiares, asignar los juicios donde quisiera el gobierno, fueron algunas de las violaciones más obvias. El escándalo fue tal que hasta el propio director de FBI, J. Edgar Hoover-de quien se  puede decir de todo menos que era un defensor de derechos humanos- decía que la aplicación de la Ley 53 (o Little Smith Act como le decían) estaba violando derechos. En realidad lo que le preocupaba era que los casos se cayeran en Corte.

Fue Roger Baldwin quien le hizo saber a Muñoz Marín  que la American Civil Liberties Union (ACLU) estaba muy preocupada por las violaciones a los derechos civiles ocurridas bajo la Ley 53 y seguramente le dijo que dicha ley tenía los días contados. Muñoz entonces anunció el Comité de Derechos Civiles que incluyó a Trías Monge, uno de los defensores de la Mordaza. El fin vino porque en la Corte Suprema Federal el 2 de abril de 1956 se decidió el caso Pennsylvania v Nelson. Se estableció que la Ley Smith ocupaba el campo de cualquier otra ley antisubversiva.  Era cuestión de tiempo y el gobernador Muñoz Marín deroga la Ley de la Mordaza en 1957 antes de que los casos trajeran a colación algo relacionado al estatus recién inaugurado.

4 comentarios:

elf dijo...

Muy informativo, Ivonne. Acabo de leer la primera parte. Estaba de viaje cuando lo publicaste originalmente. La mordaza es la estrategia que usan muchos países para acallar las voces disidentes...lo triste es que ocurra en países que se enorgullecen de llamarse democráticos.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

elf: Me alegro que lo encontraras informativo. Es mi intención precisamente, que se sepa lo que calla la historia oficial y es parte de lo que trata mi libro "La Mordaza".Gracias por comentar.

Carmen D. Lucca dijo...

Me encanta Sin Mordazas. Su lectura es reveladora y siempre se aprende algo nuevo sobre nuestra historia. Pregunta:Es cierto lo del sucidio de la esposa de Deusdedit Marrero? Es cierto que Consuelo Burgos, la hermana de Julia, lo trajo a Nueva York en 1953 para hospitalizarlo?

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Carmen: Pues gracias por visitar y comentar. En cuanto a lo de Deusdedit el caso fue uno de los que más me impactó cuando hice la investigación para La Mordaza. Puedes verlo en mi libro pero te adelanto que es cierto que la esposa se suicidó y que él perdió la razón luego de eso. Lo que no sabía es lo de Consuelo. Hay que buscar la información porque de veras me interesa.
Hace unos años salió un reportaje donde lo describían como un deambulante por Río Piedras que le conocían creo que como el Abuelo. No supe nada más.