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jueves, 9 de junio de 2016

"Habló el americano" como tantas veces pidió que lo hiciera mi marido

Hoy ha bajado la decisión del famoso caso Puerto Rico v Sanchez Valle et al que podría convertirse en uno de los Casos Insulares que han ido definiendo nuestra situación desde el 1900.  Lo que dicen estos jueces es todavía más humillante que cualquiera de esos casos anteriores.  No sirvió de nada todo el montaje fabricado para lavarle la cara a la colonia en el 1952. Era lo que los Estados Unidos necesitaban para que la Unión Soviética dejara de acusarlos de mantener una colonia. Y encontraron el socio perfecto en Luis Muñoz Marín que por alguna razón extraña siempre tembló frente a los presidentes estadounidenses. Ahora no nos necesitan porque ganaron la Guerra Fría y les importa un pepino lo que puedan pensar los otros países o las Naciones Unidas.

El caso  lo pueden leer en este enlace.

(Publico lo que Jay Fonseca colgó en su página de Facebook..privilegio personal)

martes, 2 de febrero de 2016

Para refrescar la memoria de los desmemoriados

Ya cansa escuchar lo de la sorpresa, angustia o incredulidad de tantos ante el maltrato al que estamos siendo sometidos por los que mandan en Washington. Como si fuese la primera vez.  El otro día conversando con una amiga concluíamos que la primera de las muchas bofetadas que nos están dando a diario fue el asesinato el mismo día del Grito de Lares a Filiberto Ojeda Ríos. Pero el pueblo siguió con la fiesta, la bebelata, el consumerismo patológico y el chisme para no pensar en nada que incomode.  Hasta que los que mandan decidieron desnudar de una vez la colonia y no se habla de otra cosa. De hecho, a cada rato suena el nombre de mi esposo como el que dijo hace tiempo lo que está ocurriendo.  Y por si me lo enviara desde el otro lado de las cosas ayer me encontré esta columna que escribió en el 2007.  No pude evitar reproducirla completa para refrescar la memoria. Léanla. (No apta para colonialistas empedernidos)

YA TODO EL MUNDO SABE QUE SOMOS – UNA COLONIA
Juan M. García-Passalacqua

Vivimos tiempos nuevos entre la metrópoli y la colonia. Una metrópoli es la palabra que describe a una nación respecto a sus colonias. Aquí son los americanos.  Los americanos matan a un líder independentista violento e invaden hogares de sus seguidores. Los americanos persiguen criminalmente al líder estadista. Los americanos investigan criminalmente al líder colonialista. Los americanos riegan a periodistas con gas pimienta. Sí, líderes de las tres ideologías tradicionales aquí están siendo perseguidos por los americanos, antes que llegue el 2008, y hasta  la prensa local es perseguida. ¿Porqué? ¿Qué quieren ellos? ¿Qué rayos pasa?

Recuerdo vivamente mi primera reunión en la sede del Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos en el Old Executive Office Building en Casa Blanca en Washington en 1977. Yo había pedido una cita con la nueva persona a cargo de la región del Caribe y Puerto Rico, Robert Pastor, hoy vicepresidente de American University en Washington, gracias a que yo tenía (desde su campaña a la presidencia) acceso directo al Presidente Jimmy Carter. Me la dieron.
 Lo primero que hice fue denunciar que Puerto Rico era una colonia de los Estados Unidos. Bob Pastor me respondió que ellos tenían encuestas que demostraban que los puertorriqueños “no creen” que Puerto Rico era una colonia. Yo, que sabía (por ser asociado de la empresa Gallup aquí) de la encuesta hecha para ellos, le pedí que le leyesen por teléfono el cuestionario y la pregunta anterior a la negativa de 8 de cada 10 del pueblo votante aquí a llamarnos colonia. Todavía recuerdo su cara de asombro al enterarse de que la pregunta anterior era “qué es  colonia”, y que 8 de cada 10 puertorriqueños había respondido que significaba “agua con perfume”. Probé mi punto. Era que la gente no sabía en 1977 – lo que era una colonia.


Treinta años después, gracias a la acendrada persecución por los americanos de independentistas, anexionistas y colonialistas – ya todo el mundo sabe que somos una colonia.
Hay tres pruebas claras y fehacientes de que todos nuestros líderes ya lo admiten:
***. Primero, el gobierno colonialista de Aníbal Acevedo Vilá ha demandado en el Primer Circuito de Boston al Buró Federal de Investigaciones para que le entreguen información sobre el asesinato del líder independentista clandestino Filiberto Ojeda Ríos.
***  Segundo, el líder de la oposición anexionista Pedro Rosselló ha radicado una querella ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos para censurar a Washington por negarle a los puertorriqueños sus derechos humanos
*** Tercero, el líder colonialista Aníbal Acevedo Vilá acusa en EL VOCERO al Buró Federal de Investigaciones y a la Fiscalía estadounidense en Puerto Rico de estar filtrando falsedades en su contra a la prensa del país con el propósito de hacerlo renunciar o residenciarlo.
Más allá de esas admisiones, hay mucho más. Los americanos quieren que sepamos. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos a nombre de la Casa Blanca de ellos, ha enviado un importante documento a la Comisión de Recursos de su Cámara de Representantes. Los cabilderos del gobernador colonialista habían preparado una serie de 20 preguntas para la Casa Blanca impugnando su Informe Interagencial del 22 de diciembre de 2005. El Departmento de Justicia hizo público, el reciente 16 de octubre, sus 20 respuestas. Veámoslas:

1. El Grupo Interagencial de Casa Blanca consultó con el Gobernador Acevedo Vilá;
2. La claúsula aplicable al status de Puerto Rico es la de “disposición” del Territorio;
3. El caso de Afroyin v. Rusk decidió que a nadie se le puede quitar la ciudadanía de EU;
4. Si la gente vota por la colonia contenta se consultarán hasta que se arrepientan;
5. El Departamento de Estado concurrió en todas sus partes con el Informe del 2005;
6. La Casa Blanca entiende que el ELA desarrollado es imposible constitucionalmente;

7. La Casa Blanca no favorece la estadidad, sino que es objetiva sobre el status;
8. A lo que decida una Asamblea Constitucional de Status no hay que haerle caso;
9. El Departamento de Justicia coincide con el Tribunal Supremo, la Cámara, el Senado, el Departamento de Estado, los pasados presidentes, la Oficina de Contabilidad General (GAO), el Servicio de Investigaciones Congresional (CRS), y con el historial legislativo en que Puerto Rico sigue siendo un territorio no-incorporado sujeto a los poderes del Congreso – una colonia;
10. El Congreso no puede constitucionalmente “disponer parcialmente” de un Territorio;
11. No existe ningún pacto irrevocable entre Puerto Rico y los Estados Unidos;
12. El caso de Rodriguez v. PPD no revocó la doctrina de territorios no-incorporados;
13. Los puertorriqueños no tienen representación igual en el gobierno de Estados Unidos;
14. Estados Unidos sí tiene legalmente el poder de cederle a Puerto Rico a otra nación mientras siga siendo un Territorio, porque puede “disponer” del mismo;
15. Si Puerto Rico optase por la independencia, bajo el caso Afroyim v. Rusk no se le podría quitar la ciudadanía a los que ya vivan, pero se le puede negar a los que nazcan luego.
16. Lo que hicieron los Estados Unidos en Naciones Unidas en 1953 no evita que el Congreso pueda hacer cambios al status sin el consentimiento de los puertorriqueños;
17. El que este pueblo vote por una opción no la hace constitucionalmente aceptable;
18. El Congreso no puede ceder parcialmente sus poderes sobre un Territorio;
19. El Informe de Casa Blanca del 2005 no contradice la decisión en el caso Rodríguez;
20. Puerto Rico tiene control democrático sobre sus asuntos internos pero es cierto que no tiene representación en las decisiones del Congreso y del Presidente de Estados Unidos. Punto.


Entiendan esas veinte cosas. Y que una metrópoli colonialista tiene perfecto derecho de poner y quitar en su colonia a líderes colonialistas. Y Pedro y Aníbal, los dos, son – solo éso. ## 

sábado, 25 de julio de 2015

El Estado Libre Asociado y la Ley de la Mordaza (segunda parte)

(Continuación de esta entrada).

El proceso para establecer lo que se convirtió en el Estado Libre Asociado en 1952 estuvo viciado desde el principio pero eso nunca se menciona. Se convenció al pueblo de que fue una creación única que había resuelto el problema del coloniaje.  Sabemos que no ha sido así. Veamos.

Una vez juró como primer gobernador electo por el pueblo, Luis Muñoz Marín se dio a la tarea de impulsar el proyecto para mayor gobierno propio.  La Ley 600 en julio de 1950 fue la que concedíó a  Puerto Rico poder convocar a una asamblea constituyente (para redactar la Constitución)  pero primero había que aprobarla en un referéndum.  Para ello había que realizar inscripciones de nuevos electores y este anuncio de Muñoz en octubre de ese año desencadenó los eventos que ya estaban planificados. En los documentos encontrados se ve claramente que ya el FBI había descubierto e informado que los nacionalistas planificaban una insurrección, de lo cual estaba al tanto el Gobernador Muñoz Marín.  El 27 de octubre se hicieron los arrestos que darán inicio al levantamiento nacionalista.

Aunque Muñoz diría que no había más de 300 nacionalistas en toda la isla, para el 2 de noviembre se habían arrestado cerca de mil personas luego de que el jefe de la policía facilitara unas viejas listas de Nacionalistas y otros subversivos de la época de Blanton Winship. Esta es la primera vez que se mencionan las listas de subversivos que como sabemos con el tiempo llegarán a casi 140 mil personas encarpetadas. (Véase Informe)

Bajo un estado de Ley Marcial no declarada se mantuvieron las inscripciones con el liderato independentista, comunista y obrero encarcelado. Luego de las inscripciones se les dio "boleta de libertad" a cerca de 800 personas fichadas ilegalmente. Los que se mantuvieron encarcelados a pesar de no haber participado en la lucha armada del 30 de octubre fueron a los que se le tenía reservada la Ley de la Mordaza. Eran los que habían hablado en la tribuna o fuera de ella, los que habían escrito o publicado, los que habían aplaudido en los mítines, los que habían organizado actos nacionalistas y los que habían asistido a dichos actos.  Hubo un puertorriqueño que- como dijo nuestro gran escritor José Luis González- fue condenado a 6 años de cárcel por decir 10 palabras: "hoy es que me siento verdaderamente orgulloso de ser puertorriqueño". El caso de Deusdedit Marrero sigue siendo una espina dolorosa en el corazón.

El próximo paso fue la campaña para el referéndum que consistió en decir que los que votaban en contra eran comunistas, lo mismo los abstenidos.  Se celebró el 4 de junio de 1951 y con todo y la sucia campaña, del  65 porciento que votó (cuando LMM había prometido un 90 porciento a los EEUU) un 23% se atrevió a votar en contra. Hubo una gran abstención que se achacó a la emigración.

Entre el referéndum y la elección de 92 delegados a la asamblea constituyente el 27 de agosto de ese año se celebraron los primeros juicios por la Ley 53: a Albizu, (condenado por 12 discursos), Ruth Reynolds (por hacer un juramento en una asamblea), don Francisco Matos Paoli -nuestro gran  poeta cuyo centenario celebramos este año- (condenado por dos discursos) y José Enamorado Cuesta (por 2 artículos).

Desde septiembre se estaba reuniendo la Asamblea Constituyente y la prensa publicó la noticia de que se estaba discutiendo una petición de aministía para los presos Nacionalistas provocada por el caso del profesor Matos Paoli. Esa petición al menos provocó que se le permitieran visitas a los presos nacionalistas luego de 11 meses de incomunicación. Pero los juicios continuaron interrumpiéndose para un "receso" porque el 21 de febrero de 1952 la Convención Constituyente aprobaba el documento de la Constitución que el 3 de marzo se aprobó en un referéndum con 80% a favor.

El Gobernador envió el documento al Presidente Truman con un mensaje de que había sido "un gran beneficio espiritual para los puertorriqueños" (diría yo que menos a los presos y los que seguían siendo vigilados por la policía). Mientras Truman se tomaba su tiempo, en Puerto Rico siguieron los juicios sobre las violaciones a La Mordaza.  Truman envía al Congreso su recomendación favorable y comienzan los debates en Cámara y Senado estadounidenses al final de los cuales se aprueba la Constitución luego de haber eliminado la sección 20 de la Carta de Derechos y de añadirle enmienda a otra sección. Truman la firma como Ley Pública 447 el 3 de julio de 1952 y el documento vuelve a Puerto Rico donde el 7 de julio los miembros de la Asamblea Constituyente se reúnen para analizar los cambios hechos por el Congreso.  Se aprobó una Resolución redactada por Muñoz y Fernós aceptando las condiciones exigidas por el Congreso.  Ese mismo día se celebraba el último juicio en San Juan.

Los procesos de esta primera etapa terminaron tres días antes de la inauguración del ELA el 25 de julio de 1952.  Los presos nacionalistas en La Princesa, incluyendo a Albizu, vieron como se izaba la bandera monoestrellada- cuya  posesión hasta ahora había sido "delito horrendo"- junto a la estadounidense. 

En las elecciones ese noviembre el Partido Independentista, para quienes nada había cambiado porque "una Constitución que necesitaba la aprobación final de un poder ajeno no podía ser un ejercicio libre de autodeterminación", llegó segundo por primera y única vez.
  
En la segunda etapa en que se aplicó la Mordaza-que ocurre luego del ataque al Congreso de los 4 nacionalistas en marzo de 1954-ya la Ley 53 era mucho más fuerte pues se había enmendado para incluir el meramente pertenecer a un partido "subversivo". Ya todo el liderato estaba preso por lo cual no había ya quien diera discursos. Se acusó esta vez por ir al cementerio, por las misas, por recaudar fondos para los prisioneros y sus familias, por ser nacionalistas. Se persiguió a los Comunistas pero fueron liberados por no poderse asociar a nada de los nacionalistas. Pero sobre todo porque para ellos se estaba reservando la Ley Smith. En ese año por vez primera no se celebraron ni el día de De Diego ni el Grito de Lares y lo que había era un gran número de agentes de Seguridad Interna. Se dan dos juicios a la vez, en San Juan y en Arecibo por lo cual los abogados no daban a basto y salieron libres en el primer juicio casi todos (menos tres ) y todos culpables en Arecibo, incluyendo a Isabel Rosado.

El clima de persecución fue tan terrible que hay quienes le achacan la gran emigración: 120 mil puertorriqueños se fueron entre el 1951 y el 1953. Arrestos en masa, fianzas excesivas, encarcelamientos que duraban años antes del juicio, rehusar visitas de familiares, asignar los juicios donde quisiera el gobierno, fueron algunas de las violaciones más obvias. El escándalo fue tal que hasta el propio director de FBI, J. Edgar Hoover-de quien se  puede decir de todo menos que era un defensor de derechos humanos- decía que la aplicación de la Ley 53 (o Little Smith Act como le decían) estaba violando derechos. En realidad lo que le preocupaba era que los casos se cayeran en Corte.

Fue Roger Baldwin quien le hizo saber a Muñoz Marín  que la American Civil Liberties Union (ACLU) estaba muy preocupada por las violaciones a los derechos civiles ocurridas bajo la Ley 53 y seguramente le dijo que dicha ley tenía los días contados. Muñoz entonces anunció el Comité de Derechos Civiles que incluyó a Trías Monge, uno de los defensores de la Mordaza. El fin vino porque en la Corte Suprema Federal el 2 de abril de 1956 se decidió el caso Pennsylvania v Nelson. Se estableció que la Ley Smith ocupaba el campo de cualquier otra ley antisubversiva.  Era cuestión de tiempo y el gobernador Muñoz Marín deroga la Ley de la Mordaza en 1957 antes de que los casos trajeran a colación algo relacionado al estatus recién inaugurado.

jueves, 9 de mayo de 2013

Puerto Rico en 1953, luego del ELA, era "Fiesta Island"



(Enviado por Osvaldo Rivera quien a su vez lo encontró en el blog bambinoides.com )

Uno no sabe si reir o llorar con este video que fue parte de la promoción mediática del recién inaugurado Estado Libre Asociado.  Hecho para el cine (pues la televisión en Puerto Rico apenas empezaba a proyectar la famosa señal del indio), la película era el comienzo de una campaña publicitaria para convertir la isla en destino favorito de turistas e inversores.  Eran los años del "progreso que se vive" luego de "el mundialmente famoso" Operation Bootstrap (Operación "Manos a la Obra"). Así lo describe el narrador cuando sale la imagen del Gobernador Luis Muñoz Marín izando las dos banderas del ELA. La película nos describe como "the land of song and laughter" así como el lugar de encuentro en el hemisferio occidental.  Le da obvia promoción al recién inaugurado "Commonwealth" que dice fue aprobado por el Congreso (estadounidense) y dio paso a una "verdadera democracia". La publicidad surtió efecto porque en esos años vinieron miles de visitantes interesados en ver "el milagro" de lo ocurrido en Puerto Rico.  También vinieron cientos de inversionistas de Estados Unidos atraidos por los incentivos contributivos. 

Lo que da pena es el cambio hacia el espanto que hemos tenido luego de 60 años.  Sobre todo con lo que llama el narrador "el encanto de su agricultura" mostrando los campos repletos de piña en el norte de la Isla y las siembras de caña en el sur.  Lo irónico es que ese gobierno muñocista fue el que dio inicio a una industrialización mal concebida y peor ejecutada que logró la ruina de la agricultura al permitir que miles de cuerdas de tierra fértil se cementizaran para dar paso a urbanizaciones y luego a los shopping centers.

El narrador despide el recorrido diciendo que al irse de Puerto Rico la magia del "Fiesta Island" se queda con el visitante.  Esa magia no era la que llevaba en esos mismos años a cientos de miles de puertorriqueños a abandonar esa isla del encanto y de la fiesta. Detrás del cortinaje había una realidad muy cruda que se tapaba en esos años bajo la Mordaza pero que habría de explotar en las últimas décadas del siglo pasado.

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