viernes, 20 de julio de 2012

Nelson Miles, asesino de indios (Primera parte)

(Este artículo lo publico aquí a petición de mi amiga la profesora Blanca Facundo. Le he hecho algunos cambios mínimos al original que se incluye en el libro El Grito de Vieques.)

Todos los que conocemos nuestra Historia, recordamos para esta época a Nelson Miles como el general estadounidense que dirigió la invasión a Puerto Rico el 25 de julio de 1898, el de la famosa Proclama. Pero es interesante ver lo que dice la propia historiografía revisionista en Estados Unidos sobre este personaje.

El libro I Love Paul Revere, Whether He Rode Or Not, de Richard Shenkman, desbanca muchos de los mitos patrióticos de la nación estadounidense. En una parte en que relata la historia de George Armstrong Custer, el General que perdió la famosa batalla de Little Bighorn frente a los indios Sioux en 1876, el autor dice que el nombre de Custer es odiado por haber sido un asesino de indios. Sin embargo alega que hay otros generales que mataron muchísimos más indios que Custer, pero que a esos nadie los recuerda. Entre éstos destaca como uno de los principales asesinos de indios a Nelson Miles y se pregunta: “¿Pero quién ha oído mencionar a Nelson Miles?”

Los boricuas sabemos quién es Nelson Miles desde hace más de un siglo. Lo que pocos sabíamos es que Miles fue el responsable de la derrota final de las naciones amerindias, los dueños originales del territorio de los Estados Unidos, cuyo destino fue terminar en reservaciones especiales y con una ciudadanía de tercera clase en ese país.

Nelson Miles nació en una familia de bajos recursos en el estado de Massachusetts. Participó como voluntario en la Guerra Civil, combatió en la mayoría de las batallas y ascendió al rango más alto del ejército a los 25 años. Al concluir la guerra se unió al esfuerzo por terminar de una vez por todas con el “problema” que representaban los indios para la expansión hacia el territorio occidental de los Estados Unidos. En 1866 un nuevo ejército con generales que se habían lucido en la Guerra Civil, incluyendo a Miles, marchó al oeste. (Este episodio de esa historia sirvió de base para la película Dances with Wolves.)

En todos los recuentos sobre las acciones en que se vio involucrado Nelson Miles, éste aparece como un hombre implacable que logra vencer a los indios a través del engaño, aprovechándose siempre del arraigado concepto del honor que tenían estas naciones.

Miles se hizo de fama al ganar la Guerra del Río Rojo (Red River War) al norte de Texas en 1875, que para los indios fue la batalla por salvar el búfalo, animal del cual dependían totalmente para sobrevivir. Miles logró rendir a los indios Cheyenne, Kyowa y Comanche y estos tuvieron que aceptar abandonar sus tierras ancestrales y aceptar ser encerrados en reservaciones.

Luego vino el confrontamiento con los “Nez Percés” (nombre dado por los franceses a este grupo) del oeste de Idaho, lidereados por el valeroso jefe conocido por su nombre cristiano de Joseph. En mayo de 1877 los Nez Percés fueron amenazados con el exterminio por los colonos blancos si no abandonaban el valle Wallowa; tras varias batallas y muchos muertos decidieron huir a Canadá. Pero cerca de la frontera fueron sorprendidos por el General Miles quien había estado siguiéndoles durante meses con una fuerza enorme de soldados. Al sufrir bajas en el ataque Miles decidió enviarles un emisario con una bandera de tregua. Joseph creyó que de verdad el general quería la paz y aceptó la invitación de reunirse con él. El General Miles de inmediato lo apresó pero los Nez Percé continuaron batallando y lograron liberarle. Entonces Miles les prometió que si entregaban las armas los devolvería a su reservación con sus familias. Joseph entregó sus armas y se rindió a Miles pero no sin antes pronunciar un elocuente discurso que fue traducido al inglés por un teniente que presenció el acto. Nuevamente faltó Miles a su promesa y envió a Joseph y a sus guerreros a Fort Leavenworth en Kansas como prisioneros de guerra. Años después Joseph expresó que había creído en la palabra de Miles y que si no, nunca se hubiera rendido. Cuando murió el médico de la reservación dijo que el famoso jefe indio había muerto de dolor en el alma.

Por ese acto de “heroísmo” de hacer rendir a los Nez Percés, el presidente Theodore Roosevelt premió a Nelson Miles con el sobrenombre de “valiente pavo real”. Ese nombre que le diera Teddy Roosevelt a Miles alude a la personalidad de este general que lo hacía muy poco atractivo a los demás. Miles fue descrito con adjetivos tales como: vano, pomposo, dogmático, buscabullas y ambicioso en extremo. Se dice que buscó la fama y las posiciones proclamando sus propias virtudes y ridiculizando a sus compañeros oficiales. Supo aprovechar las influencias que consiguió por estar casado con la sobrina del poderoso General William T. Sherman, el de la marcha destructora que acabó con la resistencia en las zonas bajas del Sur en la Guerra Civil.

Las influencias de que gozó por su matrimonio lograron que se le incluyera en la importante guerra contra los Sioux en las Dakotas, sobre todo cuando se supo de la muerte del General Custer, Miles vio la oportunidad de vengar la muerte de su amigo y sobre todo, alcanzar la gloria.

Al enterarse de que el ejército estadounidense se dirigía hacia su territorio con ánimo de venganza, el jefe de los Sioux conocido como “Sitting Bull” pidió conferenciar con Miles para convencerle de que ellos sólo querían cazar sus búfalos. La entrevista entre Miles- a quien los indios apodaron “Bear Coat” por el abrigo que llevaba- y el jefe de los Sioux es reveladora. Miles acusó a Sitting Bull de estar siempre en contra del hombre blanco y su forma de vida, a lo cual el jefe indio ripostó que era cierto pero que no querían considerarles enemigos y no querían la guerra sino que los dejaran en paz. Miles quiso saber qué hacían enYellowstone y aunque la pregunta era tonta el jefe indio cortésmente respondió que estaban cazando búfalos para alimentar y vestir a su gente. Sitting Bull prometió que no habría más guerra si los blancos se iban de la tierra india, a lo cual Miles contestó que no habría paz hasta que los Sioux estuviesen en reservaciones. Poco después Sitting Bull tuvo que rendirse y lo llevaron a la reservación en Standing Rock.

Entonces entra en escena en esta historia un último jefe guerrero de los Sioux, el legendario “Crazy Horse”, considerado uno de los guerrilleros más efectivos de la historia. Confrontado con el exterminio de su gente, no le quedó más remedio que aceptar convertirse en un indio de reservaciones. Pero al verse atrapado entre rejas, intentó escapar y fue asesinado de un bayonetazo por un soldado. Crazy Horse fue enterrado en secreto por sus padres en un lugar que sería tristemente famoso años más tarde: Wounded Knee.

Quedaba el último de los grandes guerreros Apaches, llamado Jerónimo, refugiado en las montañas de la Sierra Madre mexicana. A Miles se le encomendó acabar con la resistencia de Jerónimo y llegó al frente de cinco mil soldados pero Jerónimo logró evadírseles por un tiempo. A fin de obligarlo a rendirse a Miles se le ocurrió que se deportara a todos los miembros del grupo Apache y los Chiricahua de Jerónimo a un centro de detención en la Florida. Tuvo razón pues Jerónimo se rindió personalmente a Miles en septiembre de 1886, lo cual infló todavía más el ego de este general. (Continúa)

9 comentarios:

David dijo...

Mucha gente está acostumbrada a oír y hasta leer sobre mitos en vez de historia. Es como cuando muchos quieren convencerse de que los americanos vinieron a liberarnos del yugo de los españoles. Se olvidan de estos tremendos seres humanos como Miles. También se olvidan de su obra libertadora para con los indios o native americans como les llaman, como si eso arreglara algo.

Siguen celebrando Sanksgívin como si de verdad esos indios tuvieran que dar gracias por ser tan tontos como para confiar en los invasores temerosos de Dios.

Espero que eventualmente escribas sobre esa figura controvertida llamada Cornelius Rhodes.
Termino con dos videos de George Carlin, uno que vio la historia de su país sin lentes rosados ni exceso de azúcar.

George Carlin America was founded on a double standard
http://www.youtube.com/watch?v=VSJmYnHdvsc
George Carlin - We Like War
http://www.youtube.com/watch?v=sDkhzHQO7jY

Ivonne Acosta Lespier dijo...

David: Es que los mitos son muy fáciles de creer y cuando se revela la verdad se resiente al que se atreve a decirlo. Es aquello de "kill the messenger".
En cuanto a Cornelius Rhoades, ya un amigo historiador escribió en su blog "El filo de la moneda" que te recomiendo: http://elfilodelamoneda.blogspot.com/search?q=Cornelius+Rhoads

Ah...gracias por los enlaces a George Carlin, el comediante más genial del siglo XX.

Diego Iguña dijo...

Interesantísima entrada.
Felicidades y gracias.
Saludos desde Andalucía.
Diego
http://diegoiguna.blogspot.com.es/

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Diego: Gracias a tí por visitar y comentar. Entré a tu blog y es maravilloso porque uno aprende detalles de la historia, tanto de los antecedentes del Cristianismo como de lo ocurrido en el aniversario de la Pepa aparte del asunto del Guernica y Málaga. Es el tipo de blog que me encanta por lo variado, bien informado y bien escrito.
Creo que voy a escribir algo sobre las raíces andaluzas de la cultura puertorriqueña. Es un tema que también me apasiona.

Diego Iguña dijo...

MUchas gracias, Ivonne, por tus halagadores comentarios.
Sigo tu blog desde hace algunos años y me parece interesantísimo.
Soy profesor de Historia de España, si te hace falta alguna información sobre Andalucía o quieres que te busque algo desde aquí, no tienes más que decirlo.
Un abrazo.
Diego

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Diego: Saber que alguien tan conocedor de la historia me ha visitado desde España por años me hace sentir que hice bien al no cerrar el blog. Agradezco tu disposició a ofrecerme información sobre Andalucía, ya lo haré cuando me meta en el tema.

abuelacool dijo...

Me encanta cuando se derrumban los
mitos con los que se engañana a la humanidad para beneficio de unos pocos.
Gracias por este escrito.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

abuela cool: Gracias por comentar pues me hace sentir que vale la pena seguir publicando este tipo de entrada histórica de temas que pocos interesan tratar.

abuelacool dijo...

Definitivamente, Keep it up!