martes, 26 de marzo de 2013

“Pupils at work”, el proyecto colonial en las escuelas públicas de Puerto Rico (1900-1904)



El que cito es un libro de Ramón López importantísimo para conocer la americanización obligada en las escuelas públicas de Puerto Rico a comienzos del siglo veinte y que debo recomendar. El libro clásico sobre este tema, La americanización en Puerto Rico y el Sistema de Educación Pública ( 1900-1930) de Aida Negrón de Montilla enfoca en las cartas circulares de los secretarios de educación.  En cambio “Pupils at work” ilustra el resultado de las directrices emitidas en esas cartas en las escuelas públicas,  los orígenes escolares de lo que López llama la herencia colonial.  Se trata nada menos que de una colección de tareas (asignaciones) escolares producidas por niños y niñas boricuas que estudiaron los primeros grados en los años 1900-1904.  

Con todo y su importancia, “Pupils at work” iba camino a la destrucción antes de ser rescatado de la basura por una empleada en la biblioteca general de nada menos que la Universidad de Puerto Rico.  Eso es lo primero que relata López en el libro bajo el título de Crónica de un salvamento.  Luego divide las tareas escolares en seis partes incluyendo, por supuesto, los dibujos y todas las gráficas que eran parte de las mismas: 

·       Transformación de nativos en ciudadanos
·       Dibujos escolares de nuestros abuelos
·       Datos, próceres y mapas
·       El colonialismo escrito al dictado
·       Mascar el inglés pensando en manzanas
·       Tareas de los pupils y otros accidentes

Al examinar esas tareas es evidente que más que “americanizar” lo que se quería era implantar la cultura estadounidense desbaratando o erradicando la cultura puertorriqueña. Fue un lavado de cerebro de toda una generación de boricuas en la Isla.  Cada texto escrito en esas tareas es un manifiesto ideológico a favor de todo lo de Estados Unidos y en detrimento de lo nativo, de lo autóctono. El carácter extranjerizante de esos textos llega al extremo de que en un cuento la hormiga se prepara para el invierno y no para un huracán.  Además: los próceres son los de Estados Unidos, sobre todo Washington y Lincoln; se  enfatiza que la historia antes del 1898 no era importante; en los mapas se enfatiza que Puerto Rico es bien pequeña y aislada mientras que los Estados Unidos es superior al resto del mundo.

Por eso López señala que es importante ver los orígenes de lo que llama la herencia colonial, porque todavía en Puerto Rico persisten dos nociones:  (1) que lo bueno viene de afuera y (2) que todo lo americano es superior.  Yo añadiría que persiste algo peor y es la creencia de que (1) no tenemos historia que valga la pena contar y (2) no somos capaces de existir sin los Estados Unidos.

Sin embargo, el propio López identifica en esas tareas algunas posibles resistencias a estas imposiciones culturales.  Uno de los ejemplos de ello es un dibujo en que el alumno no sigue las instrucciones y lo que representa es un pájaro (no autóctono)  pero con cabeza de lagartijo. 

Siempre hubo resistencia. Eso es lo que tenemos que enseñar en la historia de nuestro país. 

6 comentarios:

Ivonne Acosta Lespier dijo...

La foto es de Jack Delano.

David dijo...

Lo curioso es que a través del consumo desmedido y la importación de modelos de la metrópoli como el ya mencionado consumo y como este encaja en los también importados modelos urbanísticos esta asimilación ha avanzado bastante. Y con una buena dosis de miedo, complejos y dependencia, baja mejor. Como la medicina con azúcar.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

David: Tienes razón. Cuando la americanización se impuso a las malas fue rechazada. Pero ahora que viene a través de los medios y la tecnología se filtra sin problemas. Es un milagro que todavía haya un bloque fuerte de boricuas que rechazan la asimilación. Pero lo hay.
Y se da el fenómeno de que los que emigraron por razones económicas se convierten en Estados Unidos en fervientes defensores de su cultura puertorriqueña como escudo para protegerse del discrimen racial y cultural.
Tengo una sobrina que se quedó en Nueva York luego de estudiar fuera y lo que hablaba era inglés. Pero en poco tiempo ha cambiado y ahora enfatiza su puertorriqueñidad y ha regresado a su idioma natal.
Siempre queda la esperanza...

Prometeo dijo...

¿Porqué no ví esta entrada? Había leído el libro de Aida Negrón pero desconocía de éste. ¿Alguna idea de donde puedo conseguirlo?

Adelante y éxito.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Prometeo: Yo se lo pedí directamente al autor porque no aparece por ningún sitio y la verdad que vale la pena. Si te interesa le puedes escribir a: bembeteo@prtc.net.

Guillermo Iranzo dijo...

El libro no existe. En cambio, el que existe es este, de donde quizas se obtuvo la informacion para el libro de RL.

https://www.amazon.es/Etnologias-Guerra-Hispanoamericana-1898-afroamericanos/dp/1503339947