miércoles, 23 de abril de 2014

García Lorca sobre los libros

Hoy es el "Día mundial del libro" y para muchos será como si fuese el día de los dinosaurios.  Para mí, que sigo en Jurassic Park rodeada de libros, es un recordatorio de que no puedo dejar que mi participación en este medio-aunque me fascina-me aleje de su lectura.  Y qué mejor en este día que recordar las palabras de uno de mis amores-que conocí gracias a los libros, Federico García Lorca, en ocasión de inaugurarse la biblioteca de su pueblo en Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:  

"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. 

"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz". 

Duele leer sus palabras porque sabemos que cinco años después ocurrió el golpe militar contra el gobierno de la República por fascistas cuyo objetivo fue imponer todo lo contrario de la cultura y la inteligencia.  García Lorca fue detenido el 16 de agosto de 1936 y tres días después asesinado a las afueras de Granada.  Había cumplido treinta y ocho años. 
 

domingo, 20 de abril de 2014

Un poema poco conocido de José de Diego


Una amiga, Marisa Rosado, me hizo llegar este poema que no conocía de José de Diego.  Pertenece a su poemario de 1916 Cantos de Rebeldía, donde también se incluye el poema más recitado, "En la Brecha".  Al leerlo me da la impresión de que no se propaga mucho porque el ataque a los Estados Unidos es bien obvio y directo. 


ALELUYAS

Caballeros del Norte mirífico y fecundo,
también el centro es parte de la bola del mundo.
 

Por una loca audacia de la extensión esférica,
estas pobres Antillas son un poco de América.

En el principio cuando el agua florecía,
Dios las alzó del fondo con un fulgor del día.
 

Y, después de los siglos, viniendo del oriente,
los indios habitaron Islas y Continente.
 

Y, pasando otros siglos, triunfantes en las olas,
llegaron a estas Islas las naos españolas.
 

Naves maravillosas, carabelas divinas,
aunque con el defecto magno de ser latinas.
Pues, cuando aparecieron las naves puritanas,
resultaron las tristes carabelas, enanas.
 

Sobre todo aquel día, en que la gente ibérica se
hundió con sus cruceros en los mares de América.
 

El día en que llegásteis, con espléndido porte,
Los ultrapoderosos Caballeros del Norte.
 

Perdonan, Caballeros, al cielo y la tierra,
Que hayan hecho a estas islas, mucho antes de la guerra...


Perdonad que estuviéramos tantos hombres nacidos,
sin que en ello mediaran los Estados Unidos.
 

Nacidos en América, sin que mediárais vos,
por un atrevimiento de la bondad de Dios.
 

No somos los más fuertes, ni los dominadores,
pero somos los hijos de los Descubridores.
 

Vástagos infelices de aquel tronco sin jugo,
que floreció en las almas de Séneca y de Hugo.
 

Sabemos los misterios de la Filosofía
y del Arte en que reina la santa Poesía.
 

Pero nada sabemos, en el país del Sol,
del Arte del Gobierno, como en Tamany Hall.
 

Ni sabemos del salto mortal de las doctrinas,
que puso a California al pie de Filipinas.


Perdonad, Caballeros, si estamos inconscientes
de vuestras concepciones del Derecho de gentes.
 

Ignoramos aquellas sublimes concepciones,
que os dieron la simbólica Isla de los Ladrones.
 

Ignoramos, en estos históricos reveses,
la lengua y el sentido de los pueblos ingleses.
 

Hablamos otra lengua, con otro pensamiento,
en la onda del espíritu y en la onda del viento.


Y os estamos diciendo hace tiempo en las dos,
que os vayáis con el diablo y nos dejéis con Dios.

lunes, 14 de abril de 2014

"La insurrección irlandesa en abril de 1916 y su influencia en Albizu Campos", publicado en "Cruce"

Los invito a leer mi artículo en la revista Cruce sobre la influencia en don Pedro Albizu Campos que tuvo dicha insurrección en Irlanda.

Es pertinente estudiar la influencia que ha tenido la historia de Irlanda en la de Puerto Rico, a pesar de la distancia geográfica y la diferencia en cultura. En el siglo diecinueve, la boicotizadora, uno de los movimientos de resistencia más importantes en nuestra historia, fue inspirada por las tácticas de campesinos irlandeses en 1879. En el siglo veinte la idea del Estado Libre Asociado que surge por primera vez en 1922 con el Proyecto Campbell fue tomada del tratado firmado el año anterior en Inglaterra para formar el Estado Libre de Irlanda. En 1928 los líderes aliancistas Antonio R. Barceló y José Tous Soto argumentaban al Presidente Coolidge que el Estado Libre de Irlanda había logrado admisión a la Liga de las Naciones para justificar su petición de mayores libertades para Puerto Rico. Fue ese "estado libre asociado" lo que provocó, como reacción, la fundación del Partido Nacionalista en 1922. En ese partido, a partir de 1930, asumió el poder el líder puertorriqueño en quien más habrían de influir los acontecimientos en Irlanda: don Pedro Albizu Campos. 

(Lean el resto en Cruce ).

martes, 8 de abril de 2014

Betances el ignorado

Hace poco fui invitada a ofrecer una charla sobre el Grito de Lares a un grupo de estudiantes universitarios.  Comencé por mencionar a Ramón Emeterio Betances y me dio por preguntar qué podían decirme sobre el prócer caborrojeño.  Miré las caras de total sorpresa  y no podía creer que ni un@ sol@ de aquell@s jóvenes jamás hubiera escuchado ese nombre.  Ni siquiera tres de ellas que se ufanaban de haber estudiado en el Recinto Universitario de Mayagüez que queda a poca distancia de la Clínica Betances.   Me dieron ganas de despedirme de ellos e irme para otro lugar a olvidarme de lo que mi hija mayor comentó que "debía ser ilegal" que no se conozca a Betances.  Pero así anda la educación en las escuelas superiores que es donde se supone que aprendan algo de historia de Puerto Rico. ¿O no?  Claro que si les hubiese preguntado que quién es Justin Bieber hubiesen sabido, lo mismo Maripili. 

Precisamente aludiendo a esa ignorancia sobre Betances, cuyo natalicio se celebra hoy, el dedicado estudioso de su vida y obra, Félix Ojeda Reyes, publica un artículo en Diálogo Digital que vale la pena reproducir.  El título lo dice todo:  Betances for Dummies y copio parte del mismo a continuación: 

Dentro de nuestra demencia política, créanme, Betances no existe. Pero he aquí que de una u otra forma “Betances, cabeciduro que es, llegó y se plantó entre nosotros”. Así lo aseguraba un viejo amigo mío que ya no se encuentra entre nosotros y, algunos renglones más adelante, añadía que el nombre de Betances se alargaba por los vientos y vibraba en Cubay sacudía a Santo Domingo. “Su voz montó tribuna en Saint Thomas y gritó desde París; a sangre y fuego gritó desde París. Betances, para desgracia de los discípulos de la ignominia, está vivo”.

Hijo de padre dominicano con sangre africana, de la que siempre estuvo orgulloso, Ramón Emeterio Betances nació en Cabo Rojo el 8 de abril de 1827 y murió en París el 16 de septiembre de 1898. A los 21 años de edad participó en la Revolución de 1848 que implantó la Segunda República y abolió la esclavitud negra en las colonias francesas del Caribe. Betances, además, sobresalió en el campo de la medicina general, la cirugía y la oftalmología, cultivó el periodismo, fue ensayista, poeta, novelista, teórico político, diplomático, abolicionista e internacionalista. Y como hombre de acción, promovió nuestro Grito de Lares, pero Betances también fue uno de los grandes profetas del proyecto confederativo de las Antillas.

El 5 de agosto de 1920 Puerto Rico recibió la urna que contenía sus restos. Siete años más tarde se inauguró un pequeño monumento —muy pobre, en la plaza pública de Cabo Rojo y, al pie del mismo, se depositaron las cenizas de aquel anciano maravilloso.

Coda. El martes 8 de abril, a las siete de la noche, en el Teatro de nuestra Universidad, tendremos la gala premiere del largometraje “El Antillano”, la inequívoca rúbrica, el nombre de guerra que siempre acompañó al doctor Betances. “El Antillano” también se presentará en los cines Fine Arts de Caribbean Cinemas a partir del 1 de mayo.

domingo, 30 de marzo de 2014

El mal comportamiento del público debido a la manía de "celulear"


Hoy domingo Mayra Montero da en el clavo en su columna en El Nuevo Día al escribir sobre lo que está sucediendo en las salas de conciertos o de buen cine.  Describe lo sucedido en el concierto de Pablo Milanés en Bellas Artes cuando se pidió a los asistentes que apagaran sus celulares.  Dice Mayra que fue como si dijeran lo contrario porque de inmediato muchos sacaron sus pantallitas encendidas para tomar fotos o grabar.  Y que no era juventud lo que había en esa sala, era gente mayorcita y supuestamente educada porque Milanés no apela a las masas.   Alude a que no es en conciertos nada más sino que en los cines como Fine Arts donde lo que va es también gente más educada a ver películas de arte, es ya común ver personas con las pantallas iluminadas molestando a los que quieren concentrarse en la pantalla grande. 


Confieso que por esa misma razón dejé de asistir a conciertos y hace tiempo que no voy al cine prefiriendo esperar a ver las películas en la tranquilidad de mi sala.  Fue precisamente en Fine Arts que tuve una mala experiencia al tener que llamarle la atención a una elegante y joven mujer porque me molestaba el resplandor de su celular en medio de la oscuridad de la sala.  Decidí que no vale la pena pagar para no poder ver las películas en paz. 

No entiendo para qué rayos la gente, rodeada de otra gente, prefiere comunicarse con los que no están a través de mensajitos o fotos.   En lugar de estar en el momento y disfrutar a plenitud del evento compartiendo con los que tienen a su lado, les interesa más que muchos otros sepan lo que están experimentando. 

Me temo que ya se está dando lo que temía Einstein de que la tecnología está superando la interacción humana. 

Pero es peor la implicación de esta mala conducta que se ha generalizado porque como dice Mayra,
La gobernabilidad, la decencia colectiva y lo que ahora han dado en llamar concertación, empiezan por los pequeños gestos individuales, esas muestras de disciplina ciudadana que son tan fáciles de acatar. Si la mujer que estaba a mi lado, ya vieja, es incapaz de cumplir con una regla tan elemental como abstenerse de tomar fotos o grabar un concierto, ¿quién puede esperar voluntad de sacrificio, consenso, una cultura de respeto al prójimo o a los lugares donde nos encontramos?

miércoles, 26 de marzo de 2014

¿Qué hubiese tuiteado Platón?



Esta pregunta -que es el título de un artículo en la sección"Opinionator" en  The New York Times 
me produjo gran curiosidad.  Primero, porque la pregunta da por sentado que Platón hubiese tuiteado y segundo porque, concidentalmente, hace poco decidí volver a la fuente de la sabiduría occidental, es decir, a los griegos de la antigüedad.  Comencé por volver a leer los Diálogos de Platón puesto que se dice que todo lo que vino después es una nota al calce de lo que contiene esa obra del gran filósofo ateniense.
Por supuesto, en una época en que la mayoría de la juventud no lee nada más que lo que se tuitean o textean y en la que hace tiempo se eliminaron los cursos de Humanidades o los redujeron a datos históricos breves para poder aprobar un examen de materias a fin de año, no me extraña que no tengan idea de quién estoy hablando.   Pero no importa,  quiero  hablar de lo que plantea el artículo porque pone a pensar.  Siempre hay alguien a quien que le interesa. 

En primer lugar la autora dice  que los jóvenes y adultos que se pasan tuiteando o tomando fotos con celulares para colgar en las redes sociales lo que están es en una contínua búsqueda de atención y de que sus vidas tengan importancia.  Ella compara con los antiguos griegos que estaba estudiando (es autora de Plato at the Googleplex: Why Philosophy Won’t Go Away ) y encuentra que ellos también estaban motivados por la necesidad humana de que sus vidas importaran.  

Dice que los griegos querían importarle (matter) a otros humanos pero primero tenían que hacer cosas dignas de contarse, historias que se replicaran en las mentes humanas para que al hacer impacto en los demás aumentara su propia importancia entre los mortales.  Los griegos pensaban que solamente las vidas extraordinarias importaban.  Por otro lado, estaban los hebreos -contemporáneos de los griegos-para quienes lo primordial era importarle al Dios dueño del universo en el que creían.   Estos dos acercamientos tan distintos vinieron a formar parte de la mezcla que es la cultura occidental.
Sin embargo, la autora dice que vale preguntarse cuán satisfactoria es una cultura de obsesión con los medios sociales. La multireplicación tan accesible es tan efímera e insustancial como las muchas instancias de nuestras vidas que reproducen.  La autora entonces dice que es hora de volver a la filosofía que está más desarrollada que cuando Sócrates andaba por el ágora desinflando actitudes y esta puede demostrar que todos somos relevantes.

La autora nunca dice lo que Platón tuitearía o si siquiera lo haría. Pero lo que vale la pena más que el artículo son algunos de los muchos comentarios al mismo. Por ejemplo, el de un lector que se pregunta dónde están las mentes inquisidoras semejantes a las de los pensadores de hace 2, 500 años y que duda que la "pixelación" de nuestras infraestructuras mentales produzca claridad de pensamiento o que el retuiteo o miles de "likes" nos acerquen al fundamental bienestar del espíritu.

Otro lector, de nombre Ignacio Gotz, señala que no todo el mundo es igual, que no tenemos la misma importancia y que el propio Platón escribió sobre eso en su Politeia.  Por esa razón los griegos se inventaron la Justicia porque sabían que allí donde no hay igualdad, la justicia es la única forma de asegurar lo que cada cual merece.  Es la justicia la que nos iguala. Pero la igualdad es muy tentadora. Madison lo supo porque como los otros Founding Fathers había estudiado los filósofos griegos y sabía que la justicia y no la igualdad es el propósito del Gobierno.  Pero dice que no se lee ya a Madison porque dice lo que no se quiere escuchar.  (Yo apuesto a que los políticos actuales no tienen idea de quien fue Madison.)

Otro comentarista, James Hadley, dice que es un alivio leer una columna donde se habla de valores sin una sola referencia al dinero.  Se pregunta si la invención del capitalismo permitió que se introdujera un sistema de valores que contrario a los sistemas de valores anteriores no incluye la virtud, la trascendencia o la sensibilidad, solamente cierta obsesividad combinada con la crueldad.  Se pregunta qué hemos perdido con los avances logrados en un mundo más próspero. Vivimos más tiempo, nos movemos más rápido, vemos más lejos y por supuesto, podemos tuitear. Pero dice que nos preguntemos: ¿cuál es el punto?
Yo me pregunto lo mismo.

domingo, 9 de marzo de 2014

José Luis González y San Lorenzo


El 8 de marzo de 1926 nació uno de nuestros principales escritores, José Luis González, pensador y provocador por excelencia.  Nuestro, a pesar de que nació en la República Dominicana y vivió desde 1953 hasta su muerte en México de donde se hizo ciudadano.  Antes de morir a fines de 1996 quiso ser enterrado junto a sus padres en el municipio de San Lorenzo, Puerto Rico, en cuyo cementerio se encuentran sus restos gracias a las gestiones que hicieron personas como mi esposo Juan Manuel.  


El relato del traslado de los restos de José Luis a Puerto Rico es de novela, como fue mucha de su vida y espero hacerlo tan pronto encuentre los documentos. El Alcalde de San Lorenzo interesa la historia porque como buen sanlorenceño y persona educada se siente orgulloso de José Luis. Como prueba está organizando una actividad literaria en su honor el próximo mes de agosto para conmemorar el aniversario del establecimiento del español como vehículo de enseñanza en el sistema de educación pública en Puerto Rico en 1949. 

Aprovecho para felicitar a los sanlorenceños o samaritanos por haber escogido como alcalde-hace ya 14 años- a un puertorriqueño excepcional como es José Román Abreu. José Luis debe estar contento y orgulloso.