martes, 9 de diciembre de 2008

¡A detener el arbolicidio!

Hoy martes 9 de diciembre una vez más el periódico El Vocero se expresa sobre el asunto del permiso del DRNA para talar árboles en forma expedita. Esta vez mediante una caricatura de Arturo Yépez (que espero no me regañe por publicarla en mi blog). Felicitamos a este periódico y denunciamos la total indiferencia de El Nuevo Día. Se ocuparon en cubrir las aventuras de Vélez Arocho en Caimito persiguiendo una supuesta pantera al estilo de Chemo Soto. Me pregunto si eso le toca al Secretario personalmente o no es al Cuerpo de Vigilantes al que le corresponde. Lo que esperaríamos de él es que persiga a los que destruyen árboles en lugar de darles la bendición para eliminarlos.

Para los que no han entrado a mi blog porque leen el contenido de otra forma,les informo que estamos recogiendo firmas para enviar al Secretario Vélez Arocho y a la Fortaleza. Tenemos poco tiempo y necesitamos de todos ustedes. A todos los blogueros que puedan, les solicito por este medio que se unan poniendo el botón para las firmas en sus blogs para que los visitantes vayan directo a ThePetitionSite.com.

Aprovecho para agradecer a Myrisa (que fue la que me dio la idea de recoger firmas), Michael, Ana y Siluz , por publicar el enlace y a Isabel y César(que publicaron un post). A Elco por incluir la denuncia en un post y a todos los que han firmado ya la petición.

A l@s buen@s periodistas de El Nuevo Día,que no son los que dictan la política editorial,les pido que se interesen en esta noticia y al menos reseñen la protesta que estamos llevamos a cabo en la blogosfera boricua.

12 comentarios:

Prometeo dijo...

Como dice mi mamá:
"Un burro le dijo al otro,
pero mira que orejas
olvidándose de las suyas
que también eran parejas..."

Critican sin mirarse ellos primeros. Pero no me extraña aquí los partidos juegan de un mismo lado.

Estamos solidarios.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Me imagino reaccionas a la cita que puse de Elco Lao.
Gracias a tu solidaridad.

César dijo...

Yo creo que es importante ver quienes se aprovechan de esta orden en los días venideros. Tengo metido en la cabeza que esto es un regalito para alguien que necesita algo hecho rapidito antes de que llegue la próxima administración. No porque Fortuño sea el gran ambientalista, pero para no arriesgarse a que el próximo que llegue no los deje tumbar los árboles que quiere.

Esa es mi teoría anyway...

Myrisa dijo...

Ivonne, vi la noticia en endi.com. El Nuevo Día y las páginas web de las agencias de gobierno sirven un mismo propósito: hacer las relaciones públicas de los incumbentes y jefes de agencia. No hay información relevante, ni crítica o análisis, y en el caso de las páginas web- ni mecanismos interactuantes para conocer las necesidades y opinión de los ciudadanos a quien se suponen sirven. Las informaciones se filtran a través de la máxima del baile, baraja y botella y sensacionalismo del más amarillento. ¿Qué k sabe Vélez Arocho de panteras para andar persiguiéndolas como si fuera Jim de la Selva? Es evidente que la info ha sido explotada para desviar la atención de la crítica sobre el fast track para destruir árboles. Cualquier perro hambriento puede atacar a un animal pequeño, como tantas veces ocurió con el mentao chupacabras, y es obvio que el vecino en la nota de endi.com- Lcdo. Rivera- no se cree la historia y resiente el manejo de la prensa que afecta irresponsablemente su privacidad. Más vale que este Tarzán del DRN- que carga 50 libras de sobrepeso y no podría perseguir ni a un perro realengo- nos produzca un león, pantera, tigre, gato de bengala, lobo o facsímil razonable.

Y a El Nuevo Día que ya parece no tiene remedio, le preguntó si indagó si se escapó algún animal fiero del Zoológico de Mayagüez o de algún circo, si el DRNA consultó con algún especialista del zoo, si de verdad creen que es un animal peligroso ¿por qué no buscan la ayuda del Bronx Zoo, el Yosemite Park, Yellowstone, National Parks u otras agencias con expertise para estos casos, y que se dejen de estarle proveyendo de photo-ops a este charlatán que se supone cobra por proteger nuestros recursos naturales y ambiente.

Uff, me desahogué.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

César: yo tengo la misma sospecha porque no puedo encontrar otra explicación razonable dado el poco tiempo que le queda a Vélez Arocho.
Debemos estar pendientes pero la verdad que en este momento quisiera que hubiese no uno sino miles de Tito Kayaks. ¡Lo necesitamos!

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Me encantó tu descripción del Secre y qué bueno que te desahogaste aquí porque coincidimos por completo.

Myrisa dijo...

"Aclarando" la info sobre los árboles dice El Vocero que dijo Velez Arocho:

"Por otra parte, el Titular del DRNA aclaró que la orden administrativa para agilizar los permisos de corte de árboles no va dirigida a desarrolladores sino a personas comunes que tienen problemas por comején o porque representen riesgo para sus casas.

Mencionó que tienen muchos casos de ese tipo y que generalmente las llamadas son de ancianos en búsqueda de ayuda.

Resaltó que el permiso es para una persona que interesa cortar hasta 10 árboles y que de todas maneras, el DRNA evaluará los casos."

Sí, evaluará los casos con dos fotos. Y como nos chupamos el dedito gordo del pie le vamos a creer que sólo le van a dar permisos- de hasta 10 árboles- a los viejitos que llamen pidiendo ayuda porque el comején se les mete en el mattress. Una persona común puede ser el dueño de un negocio en una avenida que quiera eliminar un árbol para aumentar el área de estacionamiento en la acera.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Es cada vez más insólito el asunto. Si son viejitos, individuales, ninguno va a querer matar 10 árboles de cantazo. Y si lo quiere pues que no lo dejen. Que se le cure el comején al árbol y se preserve. Si nos dejamos llevar por esa generación que odia los árboles no quedaría uno solo en el país. Recuerdo mis peleas con mi suegra (qepd)por eso mismo, porque odiaba los árboles.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Volviendo a lo que comentaba con Myrisa, podría muy bien ser gente que quiere eso mismo, disponer del árbol frente a su negocio que le estorba el parking en la acera. Eso no se puede permitir porque nos quedamos sin los pocos que quedan en las avenidas y calles. Aparte de que ya hemos visto la desgracia ocurrida por no haber aceras en Barrio Obrero. Si era para los "viejitos" que llaman quejándose de árboles, ¿por qué no lo dejó en manos del próximo secretario? Insisto, ¿cuál era la prisa de matar árboles en las semanas que le quedan?

Ana dijo...

"Generación que odia los árboles", vergonzosa realidad que define nuestra educación, respeto por la vida y sus variantes, por nosotros mismos, flojo deseo de supervivencia.

El origen del desamor a los árboles es aprendido, sinónimo de rabia, como si hubiésemos vivido algún fuerte trauma, pero quedándonos en la etapa de negación eternamente, sin pasar a la aceptación y comprensión que lleva al cambio.
Es como si nuestros padres hubiésen sido castrantes en nuestra crianza y repitiésemos lo negativo con nuestros hijos una y otra vez, hasta el final; un final sin árboles, sin vida.
A veces creo que esta gente está perdida, porque quien no ama a un árbol, a un animal, a un niño, no importa un pepino qué tenga o logre, no ama y punto.
Desconoce que no tendrá a qué aferrarse a la vida en el momento de su caída.

Que el gobierno, las leyes, los medios y sus secuaces, patrocinen y celebren tanta desgracia con sus mecanismos y publicaciones, e indiferentes, callemos, nos hace suicidas, transeúntes de la oscuridad, poca cosa, nada.

No era así que éramos según el cuento, o era todo ficción?

Si nos molesta la horrenda realidad, debemos definirnos.
Cambiar cuesta lágrimas, tiempo e indignación, pero yes we can!

Prometeo dijo...

Si es por comején los remedios para sacarlo abundan y el Departamento de Recursos Naturales puede consultar con el de Agricultura que esos los pueden ayudar. ¿Ya encontraron la pantera?

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Ana: eso de que aprendemos a odiarlos es cierto pero como todo hay excepciones. En mi caso mi padre era de esa generación que los odiaba porque asociaba el cemento con el progreso. La pelea más terrible que tuvimos fue porque tumbó un árbol hermoso en el patio mientras yo estaba fuera en colegio. Sin embargo yo soy todo lo contrario, no podría vivir sin verlos. De que hay esperanza, claro que sí.

Prometeo: eso de la pantera es un chiste de mal gusto. Mario Núñez el de DigiZen puso en su post que le asustaba más el permiso para destruir árboles que "el fantasma de la pantera". Muy cierto.