lunes, 27 de septiembre de 2010

"Las monjas y la bandera", cuento sobre Puerto Rico de Arturo Pérez-Reverte

Este autor español, uno de mis favoritos, tiene un espacio fijo con el nombre de "Patente de corso" en la revista cibernética XLSemanal y la semana pasada publicó un cuento sobre Puerto Rico. Se titula “Las monjas y la bandera" y se los recomiendo. El primer párrafo dice como sigue:

Hace algunos años, en el canal de entrada de San Juan de Puerto Rico, frente a los castillos del Morro y San Cristóbal, me llamó la atención una enorme bandera española que alguien ondeaba en un edificio blanco próximo a la embocadura. «Son las monjas», dijo quien me acompañaba, que era mi amigo y editor en Puerto Rico Miguel Tapia. «Y eso es que está entrando un barco español.» No hablamos más en ese momento, pues estábamos ocupados en otras cosas; pero lo de la bandera y las monjas me picó la curiosidad. Así que después procuré enterarme bien del asunto, que resultó ser una bella historia de lealtades y nostalgias. Algo que realmente comenzó hace más de un siglo, el 16 de julio de 1898.

Advertencia: no es apto para los que padecen de hispanofobia.

6 comentarios:

Elco Lao dijo...

Ivonne:

Todavía los curas y las monjas españolas creen que los puertorriqueños somos los "indiecitos" que vinieron a convertir desde la "Madre" Patria...

Le recomiendo a este rancio Reverte que se lea "Catolicismo y política en Puerto Rico - Bajo España y Estados Unidos: Siglos XIX y XX" de Samuel Silva Gotay. Así se bajará de esa nube porque todavía aspiran a que en vez de que seamos COLONIA de USA, seamos COLONIA de España...

Total, este escritor ha pretendido superar a Alejandro Dumas y no le llega a los pies, con el perdón de tus gustos...

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Elco: No te quito la razón en lo de los curas y monjas españolas pero no creo que Reverte pretenda superar a Dumas. Lamento haber enardecido tu hispanofobia...:-)

Rima Brusi dijo...

Gracias por compartir esto! Me gusta mucho Pérez Reverte. Y en esta historia despliega su acostumbrada habilidad para burlarse un poco, pero con cariño, de sus personajes.Y al final del día da en el clavo-que no se trata de españoles vs. puertorros sino de los que diseñan banderas vs. los pobres que tienen que morirse defendiéndolas.

[Perdón, Elco, pero se me hace que estás siendo un poco injusto con el Pérez Reverte...Aunque reconozco que la novela el Club Dumas no es de sus mejores, en sus columnas de Patente de Corso es genial, genial....Te dejo una columna que escribió hace algún tiempo sobre los diputados-parecería que estuviera hablando de nuestros legisladores, al menos de algunos! http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/257/esa-gentuza/]

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Rima: Yo las he disfrutado todas porque mi género favorito es la novela histórica. Su experiencia como corresponsal de guerra le ha dado además una visión exacta del absurdo de la guerra o la violencia entre humanos y esto se ve inclusive en su historia novelada sobre el 2 de mayo en Madrid, "Un día de cólera". Coincido contigo en lo pertinente de sus columnas semanales. Gracias por el enlace que enviaste a Elco, me lo disfruté..

Reggie dijo...

Pienso que cuando Pèrez Revertè escribe: "y esto incluye a las monjas de San Juan" las hace parte del grupo que ondea banderas, pero no necesariamente està completamente consciente de lo que representa esta conducta. Aunque tal vez la puerta queda abierta para que se piense que montò a las monjas en el grupo de los que tejen banderas. Se podrìa ir màs allà y pensar: no, el autor las incluye en el grupo de los que imparten òrdenes absurdas para que los soldados las cumplan.
En cada caso (tejedoras, "ondeadoras"? o maquiavèlicas [discùlpame Maquiavelo]), se ofenderà un grupo distinto.
Yo he optado (al leer el cuento), por ver el àrbol y no las ramas, y me enfoco en lo que creo es la verdadera crìtica que suelta Pèrez Revertè: los polìticos hablan, los soldados mueren, o tal vez: para las elites de poder es muy fàcil proteger sus intereses, porque no son ellos los que mueren en el terreno de combate.
Un abrazo Ivonne, y gracias por colgar esta entrada. Me encanta leer a APR.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Reggie: Me alegro que disfrutaras del cuento de APR y gracias por comentar.