lunes, 26 de mayo de 2014

"No God, No Master", buena película sobre un capítulo feo en la historia estadounidense


Ayer tarde me dio por buscar algo bueno para ver en el menú de Video on Demand de Liberty y me encontré con este título que me atrajo de inmediato por ser el "slogan" de los anarquistas de principios del siglo pasado.  Aunque vi que la película es del 2012, no me había enterado de la misma, supongo que pasó desapercibida.  También me atrajo el actor principal porque es el mismo de Good Night, and Good Luck donde interpretó genialmente al famoso periodista Edward R Morrow.  El director es también el mismo, Peter Miller, a quien obviamente le interesan los encubrimientos históricos. 

La película vale la pena porque ilumina un pedazo de historia de los Estados Unidos que no se quiere recordar: la persecución de inmigrantes durante el periodo conocido como el primer RedScare.  Durante esa primera oleada persecutoria contra los italianos en Massachusetts pagaron con sus vidas los anarquistas Sacco y Vanzetti, personajes en esta película.


No se puede ver sin sentir mucho coraje en primer lugar, porque sabemos que está basada en hechos y personas reales y segundo, porque lo que ocurre suena demasiado parecido a lo que ha pasado en esa nación a partir del 9/11.  La historia en términos de lo que hace ese "gobierno permanente" se repite, desafortunadamente.

miércoles, 21 de mayo de 2014

El "regalo" de Luis Fortuño a los Fonalleda: la historia secreta según "Periodismo Investigativo"




El Centro de Periodismo Investigativo acaba de enviar su más reciente hallazgo periodístico bajo el título de La historia secreta de la expansión de Plaza las Américas.   Inician el reportaje con este resumen: " Le tomó dos décadas de gestiones, pero los propietarios del centro comercial más grande del Caribe se ahorraron $29 millones al comprar a menos de la mitad del valor fijado por el Gobierno uno de los terrenos más codiciados de la Capital para expandir sus operaciones. Los terrenos, considerados por el Banco Gubernamental de Fomento como una de las principales propiedades de la Isla, fueron tasados inicialmente por el Gobierno de Puerto Rico en $52 millones y finalmente vendidos a los Fonalledas por $24 millones."

 En un momento de crisis fiscal, económica y social como no se conocía en Puerto Rico desde la década del 30 en el siglo pasado, nos enteramos del último regalo de Luis Fortuño a los dueños del emporio comercial que le hizo gobernador y le sostuvo durante su incumbencia, las Empresas Fonalledas. Los pobrecitos dueños de Plaza Las Américas, Plaza del Caribe en Ponce y medio Hato Rey, uno de cuyos abogados- Marcos Rodríguez Ema ("la gata persa")-fungió como Secretario de la Gobernación de Fortuño.


Dicen los de periodismo investigativo que "entre 2008 y 2012, el movimiento acelerado de fichas entre el Gobierno y las Empresas Fonalledas provocó una pérdida de por lo menos $28 millones a un gobierno quebrado que aplicó cesantías de empleados públicos e impuestos especiales como medidas extraordinarias para allegar dinero al fisco..." La transacción, que culminó a dos días de la salida del gobernador Luis Fortuño de La Fortaleza, les costó millones de dólares a los contribuyentes puertorriqueños y se negoció de forma directa y sin subasta pública."

Lean el resto del reportaje y luego digan si no es ser cara de cemento el atreverse a decir que su gestión fue una de gran responsabilidad fiscal, como dijo recientemente el ex gobernador.

viernes, 9 de mayo de 2014

De la esperanza a la desilusión y a la resistencia: Puerto Rico de 1898-1914


Aunque a muchos no nos guste, es un hecho que en 1898 la mayoría de los puertorriqueños vio a los estadounidenses como libertadores, al igual que pasó con los cubanos. Con raras excepciones el pueblo y sus principales líderes esperaban que los Estados Unidos se comportara de acuerdo a lo que se creía que eran: una nación democrática. Obviamente desconocían lo que habían hecho con los indios y lo que seguían haciendo con los negros en el sur décadas después del fin legal de la esclavitud. 

Esa esperanza habría de troncharse poco después de la ocupación de la Isla y de izarse la nueva bandera en todos los edificios públicos.  El primer desengaño fue que el régimen militar que se impuso luego de la salida de los gobernantes españoles duró dos años y se eliminaron las reformas concedidas en el poco tiempo que estuvo en vigor el gobierno autonómico.  El segundo desengaño fue que la americanización comenzó de inmediato pero sobre todo en un esfuerzo por erradicar todo lo que fuera parte del legado español: idioma, religión, derecho y costumbres. Sobre el idioma  Víctor Clark había dicho en su informe de 1899:  "Their language is a patois almost unintelligible to the natives of Barcelona and Madrid. It possesses no literature and has little value as an intelectual medium".  Así de un plumazo se fueron al zafacón : Manuel Alonso,  AlejandroTapia, Eugenio María de Hostos, Betances, Baldorioty, José Gautier Benítez, Lola Rodríguez de Tió, Pachín Marín, Manuel Zeno Gandía y Salvador Brau, por mencionar los más conocidos.

Pero lo que colmó la copa y provocó una reacción generalizada de repudio fue el proceso para el establecimiento de un gobierno civil y la ley que se aprobó para implementarlo: la Ley Foraker de 1900.  Hubo vistas públicas en el congreso estadounidense a la que asistieron representantes de todos los sectores del pueblo puertorriqueño.  Había consenso en las aspiraciones a que se nos concediera la ciudadanía estadounidense que se esperaba conllevaba la extensión de los derechos de la Constitución de EEUU a Puerto Rico así como en la insistencia en un gobierno propio.  Fue tiempo perdido porque a quien se le hizo caso fue al Departamento de la Guerra y a lo que había recomendado el último gobernador militar George W. Davis: que no se nos diera mayor gobierno propio ni la ciudadanía porque no estábamos preparados para gobernarnos. Hubo un congresista que comentó que hacer extensiva la Constitución a Puerto Rico era lo mismo que "arrojar perlas a los cerdos".  El resultado fue la aprobación de una ley que resultó ser deficiente en comparación con lo otorgado por España en la Carta Autonómica de 1897.  Fue considerada un insulto por los principales líderes políticos tanto del partido federal como del republicano.

El mayor insulto fue que la única participación de los puertorriqueños en el gobierno, en la Cámara de Delegados (35 miembros electos cada dos años), resultaba inútil frente al poder del Consejo Ejecutivo (11 miembros nombrados por el Presidente de los Estados Unidos). La mayoría eran estadounidenses y tenían el poder de vetar los proyectos aprobados por la Cámara y de aprobar el presupuesto.

Entre ese Consejo Ejecutivo y Charles H. Allen, el primer gobernador colonial estadounidense en el siglo 20, crearon un plan para evitar que los Federales de Muñoz Rivera volviesen a ganar elecciones pues hasta ese momento eran mayoría. Para lograrlo dividieron la Isla en 7 distritos electorales uniendo pueblos bien distantes, ej. Aguadilla, Utuado y Lajas eran un distrito electoral.  Además crearon un colegio electoral de 3 personas al que se le llamó el "dos por uno" porque el tercer representante era también republicano.  El resultado fue que para las primeras elecciones bajo la Ley Foraker los federales se fueron al retraimiento y los republicanos de Barbosa coparon la Cámara de Delegados.  La persecución contra los federales por parte de las llamadas "turbas republicanas" y el ataque al periódico y a la casa de Muñoz Rivera en San Juan obligó a que éste se exilara en Nueva York.

Pero si Allen y el Consejo Ejecutivo esperaban que los miembros de esa primera Cámara de Delegados fuera sumisa por ser proamericanos sus miembros, se llevaron la sorpresa de que ya desde la misma primera sesión éstos radicaron la queja sobre los poderes del Consejo Ejecutivo que decían le pertenecían a la Cámara, sobre todo el de aprobar el presupuesto. El resultado fue que se decidió que se les enviaría para su aprobación. Más adelante los delegados utilizarían la estrategia de negarse a aprobarlo para forzar al Consejo y aunque no tuvieron éxito con esa actitud sentaron un precedente.

Como si ese desengaño en cuanto al gobierno propio que esperaban no fuese suficiente, al año siguiente desde Washington le dieron otra estocada con la decisión del Tribunal Supremo en el primer caso de los llamados "Insular Cases":  Downes v Bidwell.  En el mismo se definió la situación de Puerto Rico como un territorio no incorporado, perteneciente a, pero no parte de, los Estados Unidos. Una posesión.  El San Juan News recogió el sentir de muchos al plantear que "Somos y no somos integrantes de los Estados Unidos. Somos y no somos un país extranjero.."  Por su parte el doctor Henna, anexionista, decía: " Somos el señor Nadie de Ninguna parte..no tenemos ningún status político".  El estatus que se confirmaba en ese caso era el colonial.

La resistencia

Ronald Fernández en su libro La isla desencantada dice que Estados Unidos con su política de indiferencia e insulto a Puerto Rico logró transformar la política de la Isla. Es muy cierto. Lograron unir a líderes de los dos principales partidos políticos en un solo partido llamado Unión que ganó por grandes mayorías a partir de 1904.  El principal gestor de dicho movimiento fue Rosendo Matienzo Cintrón, republicano, quien renunció como delegado en el 1902 y se dedicó a predicar la necesidad de que los puertorriqueños se unieran en un solo partido para lograr reformar el sistema político y reclamar derechos.  Tuvo tanto éxito que Muñoz Rivera se vio obligado a regresar a Puerto Rico en 1904 para asumir el liderato de dicho partido.  Por insistencia de José De Diego en las bases del partido (escritas por Zeno Gandía), se incluyó la independencia como opción por vez primera como aspiración de un partido en nuestra historia.  
El gobernador Hunt consideró ese partido como la "más grave censura" hecha a los Estados Unidos en su colonia del Caribe. Bolívar Pagán dice que a partir de ese triunfo y debido a la oratoria de De Diego y de Matienzo el país se dividió entre proamericanos y antiamericanos. Pero todos se oponían por igual a la Ley Foraker.

En la próxima elección (1906) el partido Unión copaba la isla entera y controlaba la Cámara de Delegados que a partir del 1908 incluía la elite intelectual y letrada del país: José De Diego, Muñoz Rivera, Matienzo Cintrón, Nemesio Canales, José de Elzaburu y Luis Lloréns Torres.  Para el gobernador Post eran unos "extremistas" y el temor era que tenían el respaldo del pueblo.
Estos "extremistas" en 1909 lidereados por Matienzo y espoleados por Lloréns Torres, propusieron que no se aprobara proyecto alguno del Consejo Ejecutivo como protesta contra el sistema político existente.  Ronald Fernández describe este gesto con admiración porque se escogió la resistencia en lugar del sometimiento dócil. Los delegados presentaron proyectos beneficiosos para el país y si eran rechazados se negarían a aprobar el presupuesto.  En lugar de aprobarlo los delegados enviaron un Memorial al Congreso y al Presidente de los Estados Unidos en el cual pedían la derogación de la injusta Ley Foraker.  Se envió entonces una comisión a Washington (Muñoz Rivera, Coll y Cuchí y Benítez Castaño) y el Presidente no los dejó hablar, prácticamente los botó para que regresaran a aprobar el presupuesto mientras la prensa estadounidense nos trataba de ingratos y a Puerto Rico (Porto Rico) de "cobarde y mestiza".  Taft por su parte le dedicó la mayoría de su Mensaje al Congreso al asunto de Puerto Rico.  Luego de detallar todo lo que habían hecho por nosotros dijo que parecería que el pueblo se había olvidado de la "generosidad americana" y que había sido precipitado de parte de ellos darnos poder político. 
La indignación ante las palabras del Presidente fue enorme y más cuando se aprobó el proyecto propuesto por Taft para enmendar la Ley Foraker de modo que si no se aprobaba el presupuesto se declarase vigente el anterior.

Dentro del Partido Unión hubo una discordia enorme y pública entre los radicales (Matienzo y Lloréns) y Muñoz Rivera, situación que aprovechó Barbosa para echar leña al fuego con artículos candentes en El Tiempo.  Por intercesión de los masones se logró un abrazo entre los líderes de los dos partidos principales pero la desunión dentro del partido mayoritario empeoró al punto de que Muñoz Rivera eliminó a los radicales (Matienzo, Lloréns, Zeno Gandía y Canales) como delegados para las elecciones de 1910. Matienzo entonces se dedicó a atacar el personalismo de Muñoz Rivera y éste a insultarlo en La Democracia.

El 8 de febrero de 1912 estos "radicales" fundaron el primer Partido de la Independencia en Puerto Rico que a su vez motivó que al año siguiente en el Partido Unión bajo la presidencia de De Diego se echara por la borda la fórmula de la Estadidad y se declararan por la República por completo independiente.  De nuevo interviene Muñoz Rivera para aclarar que la Unión demandará una forma de gobierno autonómica y llega a proponerle una alianza a los republicanos de Barbosa quienes se niegan.

Pero la reacción en Estados Unidos fue contundente. Los congresistas se enfurecieron ante la, de nuevo, ingratitud de los puertorriqueños y consideraron un insulto al pueblo estadounidense el que en Puerto Rico se hablara de independencia.  El resultado: los congresistas comenzaron  seriamente a debatir el asunto de la concesión de la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños para vincular a Puerto Rico para siempre a los Estados Unidos y acabar con el sentimiento independentista que surgía con fuerza.

(continuará)

Fuentes:
1. Ronald Fernández, La isla desencantada
2. Bolívar Pagán, Historia de los partidos políticos puertorriqueños, Tomo I
3. José Trías Monge, Historia constitucional de Puerto Rico, Tomo II
Para los casos insulares ir al blog de Francisco Ortiz Santini  El filo de la moneda. 

jueves, 1 de mayo de 2014

Para no olvidar ese momento...



Ya había colgado antes este video pero como hoy es 1 de mayo quise volver a recordar la fecha en que la Marina de los Estados Unidos anunció que por fin dejaba de bombardear a Vieques. Eso fue hace 11 años.  Esta canción creada por los de Fiel a la Vega en el 2007 es de lo más hermoso que se ha producido en Puerto Rico y el desfile de caras de cantantes famosos-algunos ya fallecidos como Mercedes Sosa y Tony Croatto- atestigua la solidaridad que hubo en el mundo hispano con los puertorriqueños en nuestra lucha por liberar a Vieques. Escúchenla..

viernes, 25 de abril de 2014

La revolución de los claveles en Portugal cumple 40 años

"Night Train to Lisbon" es de las películas que más me han gustado recientemente, con el maravilloso actor británico Jeremy Irons. Basada en una novela de Pascal Mercier y dirigida por  Bille August, no tuvo mucha aceptación porque es muy lenta para el gusto de los cineastas.  Uno de los aspectos más interesantes para mí es que aborda parte de la historia de lo sucedido durante la larga y terrible dictadura de António de Oliveira Salazar en Portugal.

Me atrajo verla porque un viaje que dimos Juan Manuel y yo a Lisboa es uno de los recuerdos que atesoro de nuestra vida juntos pues dicha ciudad nos cautivó y nunca la olvidamos. Allí aprendimos a amar el Fado y aprendimos a admirar un pueblo que ganó su libertad en forma única en la historia: con claveles en lugar de balas. Precisamente hoy se cumplen 40 años de esa revolución que inició el fin de dicha dictadura el 25 de abril de 1974. 

Hay mucha información interesante que pueden accesar en Google pero les recomiendo un artículo que no van a encontrar fácilmente, el de Rebelión. 

miércoles, 23 de abril de 2014

García Lorca sobre los libros

Hoy es el "Día mundial del libro" y para muchos será como si fuese el día de los dinosaurios.  Para mí, que sigo en Jurassic Park rodeada de libros, es un recordatorio de que no puedo dejar que mi participación en este medio-aunque me fascina-me aleje de su lectura.  Y qué mejor en este día que recordar las palabras de uno de mis amores-que conocí gracias a los libros, Federico García Lorca, en ocasión de inaugurarse la biblioteca de su pueblo en Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:  

"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. 

"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz". 

Duele leer sus palabras porque sabemos que cinco años después ocurrió el golpe militar contra el gobierno de la República por fascistas cuyo objetivo fue imponer todo lo contrario de la cultura y la inteligencia.  García Lorca fue detenido el 16 de agosto de 1936 y tres días después asesinado a las afueras de Granada.  Había cumplido treinta y ocho años. 
 

domingo, 20 de abril de 2014

Un poema poco conocido de José de Diego


Una amiga, Marisa Rosado, me hizo llegar este poema que no conocía de José de Diego.  Pertenece a su poemario de 1916 Cantos de Rebeldía, donde también se incluye el poema más recitado, "En la Brecha".  Al leerlo me da la impresión de que no se propaga mucho porque el ataque a los Estados Unidos es bien obvio y directo. 


ALELUYAS

Caballeros del Norte mirífico y fecundo,
también el centro es parte de la bola del mundo.
 

Por una loca audacia de la extensión esférica,
estas pobres Antillas son un poco de América.

En el principio cuando el agua florecía,
Dios las alzó del fondo con un fulgor del día.
 

Y, después de los siglos, viniendo del oriente,
los indios habitaron Islas y Continente.
 

Y, pasando otros siglos, triunfantes en las olas,
llegaron a estas Islas las naos españolas.
 

Naves maravillosas, carabelas divinas,
aunque con el defecto magno de ser latinas.
Pues, cuando aparecieron las naves puritanas,
resultaron las tristes carabelas, enanas.
 

Sobre todo aquel día, en que la gente ibérica se
hundió con sus cruceros en los mares de América.
 

El día en que llegásteis, con espléndido porte,
Los ultrapoderosos Caballeros del Norte.
 

Perdonan, Caballeros, al cielo y la tierra,
Que hayan hecho a estas islas, mucho antes de la guerra...


Perdonad que estuviéramos tantos hombres nacidos,
sin que en ello mediaran los Estados Unidos.
 

Nacidos en América, sin que mediárais vos,
por un atrevimiento de la bondad de Dios.
 

No somos los más fuertes, ni los dominadores,
pero somos los hijos de los Descubridores.
 

Vástagos infelices de aquel tronco sin jugo,
que floreció en las almas de Séneca y de Hugo.
 

Sabemos los misterios de la Filosofía
y del Arte en que reina la santa Poesía.
 

Pero nada sabemos, en el país del Sol,
del Arte del Gobierno, como en Tamany Hall.
 

Ni sabemos del salto mortal de las doctrinas,
que puso a California al pie de Filipinas.


Perdonad, Caballeros, si estamos inconscientes
de vuestras concepciones del Derecho de gentes.
 

Ignoramos aquellas sublimes concepciones,
que os dieron la simbólica Isla de los Ladrones.
 

Ignoramos, en estos históricos reveses,
la lengua y el sentido de los pueblos ingleses.
 

Hablamos otra lengua, con otro pensamiento,
en la onda del espíritu y en la onda del viento.


Y os estamos diciendo hace tiempo en las dos,
que os vayáis con el diablo y nos dejéis con Dios.

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