miércoles, 28 de mayo de 2008

Otra para anotarle en contra a Aníbal Acevedo Vilá

El Gobernador acaba de firmar la nueva Ley de Incentivos Económicos a pesar del clamor del resto del país (menos los industriales, las grandes empresas y la banca) en contra de dicha medida. Ha hecho creer que fue fruto de un consenso y que la originó José Aponte (que no sabe sumar ni restar) en la Cámara. Otra vez se cree que somos pendejos. Sabemos que fue iniciativa del Ejecutivo.

A veces ayuda, para determinar si una medida está bien o mal, ver quiénes la respaldan y quienes se oponen.

Si uno escucha lo que han estado diciendo los oponentes a esta medida, descrita como la "ley de la jaibería", no puede evitar pensar que tiene que haber habido corrupción a los más altos niveles para lograr la aprobación de la misma. En el proceso de elaboración del proyecto, según ha denunciado Edwin Irizarry Mora, resaltó la ausencia de representantes del sector sindical, ambientalista, líderes y representantes comunitarios y otros sectores sociales concernidos en cualquier discusión sobre el 'desarrollo de Puerto Rico', deja intacto mucho del contenido y el lenguaje de la Ley anterior, precisamente para hacerlo a la medida y privilegiar a las corporaciones del exterior", puntualizó el mejor economista que tiene Puerto Rico en la actualidad.

La respaldaron los mismos que participaron en su redacción, cabildeo y aprobación. Luego de aprobarse la ley apareció un anuncio a página completa por parte de La Coalición del Sector Privado en agradecimiento a la Legislatura. Según Prensa Asociada, la portavoz de prensa de esa Coalición es la agencia Comstat de Marisara Pont, quien también le hace las relaciones públicas al desarrollador Arturo Madero del polémico proyecto Paseo Caribe. Dios los cría y el diablo los junta.

Ahora que el Gobernador le hizo caso nuevamente a la clase a la que quiere pertenecer (y a lo mejor logró que contribuyan a su defensa y a su campaña)y nos manda para buen lugar nuevamente a los que tendremos que cargar con el desmadre que se pronostica cuando falten los fondos suficientes, mi pregunta es la siguiente: ¿se mantendrán los melones en la de hacerle campaña en contra? ¿O volverán a caer a su lado por aquello de que dice que lleva (como decía don Gilberto Concepción de Gracia que no debe llevarse), "la soberanía prendida como adorno en el chaquetón"?

Para que no se olvide, le recuerdo a Héctor L. Pesquera, co-presidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) lo que dijo en su columna "Detenga el asalto, señor Gobernador":

Le advertimos al Gobernador que si firma esa ley que atenta contra los intereses de nuestro pueblo y sólo privilegia a los grandes intereses económicos internos y externos, promoveremos la campaña de denuncia más contundente y abarcadora contra su reelección al cargo de Gobernador, por parte de sectores amplios de la sociedad puertorriqueña.

El Gobernador la firmó hoy. Estaremos pendientes de las reacciones.

18 comentarios:

Myrisa dijo...

Ivonne, esta es una ley para salvarle el pellejo a un grupo de corporaciones y empresarios locales que como dice Bobby Kennedy creen en el capitalismo para el pueblo y en el socialismo para ellos. Claro que fue un proyecto ejecutivo. AAV tenía que decidir entre sus verdaderas lealtades y los melones pasajeros que hoy no le pueden sacar de apuros cuando tiene 19 acusaciones federales encima y se enfrenta a la peor tasa de aprobación, como refleja la encuesta de El Nuevo Día. Ese es un proyecto de alguien que va a salir corriendo. Ahora los melones no lo pueden creer y corren pa' El Ateneo a hacer alianzas "anticoloniales" con Rosselló, Jr. Pero si primero se aliaron con Aníbal pa' derrotar a Rosselló en el 2004. ¿Quién los entiende?

Myrisa dijo...

A tus visitantes: vean este artículo del economista A. Herrero para entender mejor de que se trata esta ley: http://claridadpuertorico.com/content/view/401996/32/

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Es que la política en Puerto Rico, luego de tantos siglos de coloniaje, ha adquirido características bizantinas..
Por eso creo que se escribe ahora más ficción que Historia. Estoy pensando en meterme a novelista también..jeje

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Gracias por el enlace.

King-REY dijo...

El verdadero nombre de esa medida es la Ley de Evasión Contributiva de los Dueños del Capital, cuyo subtítulo, para complacer a los inversionistas extranjeros debe ser Ley Para la Fuga de Capital.

Priscilla dijo...

Quiénes son "el resto del país" aparte del Movimiento Socialista de Trabajadores". ¿Alguien sabe cuáles eran sus propuestas y a que específicamente es que se oponían?

Myrisa, yo soy una de las llamadas melonas y sigo creyendo en AAV de la misma forma que otros no creen. Las 19 acusaciones van a atragantar a algunos pero a mí, que soy abogada no me conmueven. AAV fue mi compañero de clases en la Escuela de Derecho. Lo conozco muy bien y siempre hace lo que haya que hacer por PR aunque sus actuaciones le cuesten votos.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Rey: Esos títulos hubiesen sido buenos para este post en lugar del que puse.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Priscilla: gracias por escribir en mi blog. En cuanto a qué dicen los que se oponen, está requete bien explicado en columnas de Irizarry Mora (para citarte al más respetado de los oponentes).
Estoy segura de que va a pasar como con el IVU. Ahora respalda la ley en contubernio con los del PNP para luego cuando venga la crisis decir que fue un error.
El problema con AAV es que no tiene credibilidad alguna.

Priscilla dijo...

Es la versión criolla de la cláusula 936 del Código de Rentas Internas de USA. Cuando se acabó la 936, el país se jorobó y la Ley de incentivos industriales salvó en lo que pudo la economía. No obstante... hay quienes quieren ver al país jorobado, para tener de qué quejarse.

Priscilla dijo...

He leído todos los artículos que se han publicao sobre esa ley, inclusive, he leído el proyecto de Ley en su totalidad. Por eso es que hago la pregunta.

Me pregunto si Irizarry Mora también se opondrá a este proyecto.

Incentivo a los pequeños

Podrían recibir rebaja en la tasa contributiva y en las patentes.
El nuevo proyecto de ley propone que los pequeños comerciantes puedan deducir en su planilla el costo de la compra e instalación de computadoras para el negocio. Además, el inventario también estará exento del pago de la contribución sobre la propiedad mueble. Archivo
Por Marian Díaz / mdiaz1@elnuevodia.com

Las vistas públicas para evaluar el proyecto que le otorgaría incentivos contributivos a las pequeñas empresas comenzaron ayer en la Cámara de Representantes, lo que marca la primera vez que se radica una ley de incentivos para este sector, que se considera el motor de la economía del País.

El Proyecto de la Cámara 4351 complementa el controvertible proyecto 4350 de incentivos económicos, que ambos cuerpos legislativos aprobaron en días recientes con enmiendas.

Ayer el representante Antonio Silva, presidente de la Comisión de Hacienda, fue el único legislador que estuvo presente en la vista, a pesar de que son más de 20 los representantes que pertenecen a dicha Comisión. En ese primer día de vistas públicas, el deponente fue el Centro Unido de Detallistas (CUD), entidad que representa a más de 200,000 comerciantes en la Isla.

Histórica medida

Por primera vez en más de 50 años se redacta una legislación de incentivos específicos para el desarrollo y expansión del pequeño empresario local.

"Estamos convencidos que el costo total de este proyecto será recuperado por la mejoría de nuestra economía y la reducción en la evasión contributiva"

Todo sobre la ley

* Reduce la tasa contributiva corporativa máxima, de 39% a 25% a los negocios que no excedan los $5 millones en ingresos br.uto anuales, y a 20% máximo los que generen hasta $3 millones.

* Deducción total del costo de adquisición e instalación de sistema de computadora para los negocios con el volumen de ventas arriba indicado

* Deducción del costo total de los equipos de transportación, mejoras y equipo de conservación ambiental

* Deducción por el costo incurrido en el pago de su seguro de servicios de salud, y otra deducción de un 50% de la contribución federal sobre el empleo por cuenta propia. Ambas deducciones aplicarán a los negocios individuales que generen hasta un máximo de $1 millón de ingreso anual.

* Exención del inventario en el pago de la contribución de propiedad mueble en los negocios cuyas ventas anuales sean $5 millones o menos

* Crédito contributivo a los inversionistas que adquieran un negocio que esté en proceso de cerrar operaciones en Puerto Rico y que su ingreso anual no exceda los $5 millones

Elliott Rivera, presidente del CUD, defendió la medida que dicha organización empresarial redactó, y que tiene como fin el enmendar el Código de Rentas Internas, la Ley de contribución municipal sobre la propiedad, la Ley de incentivos contributivos y la Ley de compensaciones por accidentes del trabajo.

"Muchos se preocuparon por revisar la ley 135 (ley de incentivos industriales vigentes) para hacerla aún más atractiva a las empresas multinacionales... Sin embargo, por primera vez en más de 50 años se piensa en incentivos al desarrollo y expansión del pequeño empresario local, que opera desde aquí permanentemente, en las buenas y en las malas, y que en estos momentos se acoge a la Ley de Quiebras ante la difícil situación económica de nuestra isla", expresó Rivera.

Mediante este proyecto se dispone que los pequeños y medianos negocios (pymes) serán aquellos que generen $5 millones o menos en ingreso br.uto anual, y por ende, son los que podrán acogerse a los beneficios contributivos de esta ley.

Estos podrán deducir en su planilla el costo de la compra e instalación de computadoras para el negocio, y el inventario estará exento también del pago de la contribución sobre la propiedad mueble.

El proyecto propone además proveer un crédito contributivo a los inversionistas que adquieran la operación de un pequeño negocio que esté en vías de cesar operaciones.

Silva, quien dijo simpatizar con la medida por provenir de familia de comerciantes, pidió al CUD que le cuantifique el monto de estos créditos y cuántos pequeños negocios se beneficiarán. Al conocer cuál será el impacto al fisco, se le hará más fácil defender la propuesta ante los alcaldes y funcionarios de Hacienda, indicó.

Aunque el CUD se comprometió a estimar esos datos, el líder de los detallistas señaló que le parece justo que los alcaldes le concedan exenciones a los pymes, tal y como se las conceden a las grandes empresas.

En la vista salió a relucir que los empresarios que manejan su negocio como individual, en vez de como corporación, no pueden deducir de la planilla los costos asociados al pago de planes de salud, como sí se le permite a las corporaciones.

Por eso, la medida propone incluir esta deducción. Pero en ese caso, el beneficio aplicaría sólo al individuo por cuenta propia cuyo ingreso br.uto no exceda $1 millón anual.

Estos empresarios tampoco tienen una cubierta del Fondo de Seguro del Estado, pese a que actualmente pagan la póliza, porque esta sólo protege a los empleados del negocio y no al dueño.

"Para mí es inconcebible pagar un seguro y no estar cubierto", reaccionó el legislador. Por eso, esta medida busca también hacerle justicia a los pequeños negocios en ese renglón.

El proyecto cameral 4351 propone además disminuir la tasa corporativa máxima aplicable a los pymes de 39% a 25%, cuando el volumen de negocio no exceda los $5 millones anuales.

Para las que generan $3 millones o menos al año, la tasa máxima sería 20%.

"Sin duda, la reducción de esta tasa contributiva máxima promoverá una mayor inversión en los negocios', aseveró Rivera.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Priscilla: Te publicaré lo que quieras pero no esperes reacciones si me vienes con insultos velados. Excepto una: si por mí llueve que por mí escampe..

Priscilla dijo...

¿Insultos velados? Estás jugando, verdad?

Bueno, no tienes que publicarme nada. Puedes amordazar a quien quieras. El blog es tuyo. Fue un placer conocerte.

Myrisa dijo...

Priscilla, lo de “melona” no lo usé como término derogativo. En nuestro ambiente político el término se ha convertido- a falta de otro- en una manera de nombrar a los independentistas que consideran que el objetivo de la independencia requiere transitar a través de alianzas tácticas con el sector “autonomista” del PPD. Es una propuesta con la que muchos independentistas no concurren, sin que ello signifique que dicha propuesta es ilegítima y sin que ello convierta a este sector en enemigo de otro. No hay duda que hay un dejo crítico en el término y si mal no recuerdo, el mismo fue acuñado en las mismas páginas del periódico Claridad en la década de los 1970. Propongo una investigación para dar con el origen del término.
No conozco personalmente a AAV y no estoy en capacidad de pasar juicio sobre su carácter individual, por lo que mis comentarios van- evidentemente- dirigidos a su accionar político. Yo sólo puedo comentar que si AAV verdaderamente cree que actua de manera beneficiosa a Puerto Rico, su visión de lo que es y necesita Puerto Rico- sobre todo en el aspecto de la economía- es muy estrecha, lo que no me extraña viniendo de alguien cuya experiencia se circunscribe a ser oficial y político de un partido. Tú eres la abogada aquí y, desde luego, te concedo mayor capacidad que yo para saber si las 19 acusaciones federales a AAV son o no conmovedoras. Pero lo que es innegable es que el Gobernador carga con este impedimento para gobernar y ser reelecto, lo que no niega tu derecho a tener fe en él.
Insisto en que leamos con detenimiento el artículo del economista José Antonio Herrero, recién publicado en Claridad que cito en comentario anterior. Herrero fue mi profesor de economía (fue mi concentración) y desde entonces conozco sus fundamentadas críticas al modelo económico del ELA, de origen moscosiano, dependiente de los deseos e intereses del capital foráneo que no ofrecia posibilidades de echar raíces en nuestra economía y producir los eslabonamientos económicos propios de una sociedad industrializada. Por fuerza de su lógica interna, el modelo moscosiano que se adoptó en la Isla, atrajo inversiones pasajeras (textiles, petroquímicas, electrónica, químico-farmaceútica) que, a pesar de la visible prosperidad experimentada, nunca produjeron el tan esperado desarrollo del país. “Tereques industriales” les llamaba el Profesor Herrero, describiendo su naturaleza volatil. El resultado neto de este modelo fue -a la larga- no la inversión y desarrollo de capital- como se alegaba, sino la exportación de capital y la consecuente descapitalización del país. Para decirlo en términos sencillos: en la época más exitosa de Operación Manos a la Obra y la Sección 936 los inversionistas visitantes se llevaron las ganancias de capital- libre de impuestos- y los puertorriqueños nos quedamos con los salarios que gastamos en sus tiendas y malls.
Mis propias reflexiones sobre el tema han resultado en una apreciación particular del asunto. Cierto que algunos sectores económicos de la Isla se beneficiaron significativamente del modelo, particularmente sectores de las finanzas (bancos, aseguradoras y otros) así como el sector del comercio de importación. La relativa prosperidad resultante de una lucrativa actividad económica generó también una clase media de profesionales, empleados de gobierno, etc. cuyas expectativas de nivel de vida creció conforme las necesidades del capital amplió el acceso al consumo. En el proceso, las antiguas elite hacendadas (desplazadas durante el proceso de cañaveralización y “americanización” de la Isla de las primeras décadas del siglo 20) lograron reponerse económica y políticamente encontrando nicho propio como los exclusivos “intérpretes” del discurso entre metrópoli y colonia. Ese posicionamiento como burguesía intermediaria requirió, a falta de control de la base económica, de un aparato estatal omnipresente y apabullante que sirviera para mantener a raya a posibles amenazas de afuera y de adentro de disputarle a esta elite su, limitado pero atractivo, territorio. Por ello en Puerto Rico no puede hacerse negocio alguno si no es con la bendición del gobierno. Por supuesto, sabemos, que ello es fuente inagotable de corrupción pública que, en vano, intentan de corregir algunas piadosas almas. La salvaguarda de los intereses de esta elite local requirió también la elaboración de una ideología que justificara el modelo económico adoptado en los 1950 “en la naturaleza de un pacto”. (Un pacto, sabrá la amiga abogada, no es un contrato, ni surte los mismos efectos.) Dicha ideología incluye la ilusión del ejercicio democrático del poder y la garantía de la participación razonable de los ciudadanos en la bonanza de posguerra, instrumentada mediante el acceso a la educación como garantía de ascenso social y la capacidad del modelo para crear empleos. La incapacidad del modelo para rendir los frutos prometidos forzó a la incorporación de políticas públicas adoptadas por lo bajo: el estímulo de la emigración de una parte de la mano de obra excedente, la utilización del gobierno como agencia de empleo para absorber otra parte del trabajo excedente sobre todo de profesionales y la liquidación de parámetros de desarrollo planificado con el resultante deterioro de la base y recursos naturales de la Isla. El modelo sobrevivió, aunque en precaria, mientras el mundo se mantuvo dividido en dos opuestos bloques ideológicos y económicos de formidable potencia militar. Pero el fin de la Guerra Fría abrió mercados potenciales que representan más de la mitad de las fuentes de recursos naturales, mano de obra y mercados potenciales de consumo. La Joya de la Corona del bloque ideológico, económico y militar regenteado por EEUU que fue Puerto Rico, dejó de ser.
Hoy día el gran capital internacional encuentra más y mejores oportunidades dondequiera, inclusive de exención contributiva, y Puerto Rico dejó de ser, por ahora, el punto estratégico de la geopolítica imperal que fue. El modelo económico del ELA entró en crisis hace casi una década. Mientras tanto, la elite política local y sus afinidades económicas se rehusan a atemperar su estilo de vida a las nuevas realidades o a conceder espacios de poder económico a otros para favorecer la recuperación del país. Por el contrario se aferran como junkies al próximo cantazo de emisión de deuda, subsidios de gobierno o aumento de impuestos que alergue su penosa existencia. Ciertamente, habrá que hacer- tarde o temprano, por el bien de Puerto Rico- ajustes dolorosos que permitan superar la situación y adoptar un modelo de desarrollo real. El problema es que a la hora de distribuir los costos, se quiere que sea el pueblo asuma la factura, mientras las elites no hacen sacrificios. Aquí es que se tranca el juego.
Para compensar su perdida de arraigo popular y deslumbrar a algunos incautos, la oligarquía local se sirve de fuegos artificiales lanzados en la noche oscura del ELA. Pero esta burguesía intermediaria no se ha vuelto más “nacional” como entienden algunos sectores independentistas, por el contrario es hoy más dependiente que nunca del capital foráneo y de las transferencias federales. A pesar de que a veces emite señales que pueden confundirse con el discurso de la “liberación nacional”, de lo que se trata es de una búsqueda desesperada por encontrar acomodo en un mundo con parámetros diferentes a los que definieron su recuperación y prosperidad en el siglo 20. Una mirada somera a la situación basta para revelar que, al menos en un sector de los grupos de poder local, se considera la opción neocolonial. Pero no quiero afirmar aquí que es una decisión adoptada, porque considero que la situación es aún bastante fluída y se requiere mayor análisis al respecto.
Ahora bien, las críticas a la recién aprobada ley de incentivos industriales incluyen el hecho de que la ley reduce la base contributiva ya no sólo de Hacienda, sino ahora también de los municipios, al incluir los impuestos de patente y de propiedad mueble en el saco de los incentivos a las empresas de capital con base en ultramar. Mientras, se obvió someter a legislación para extender incentivos contributivos a las empresas pequeñas y medianas, que obviamente son de empresarios locales. Otra de las críticas a la ley incluye la descabellada forma de resolver el problema de los altos costos de la energía, por medio de desmantelar la AEE y favorecer la entrada en la industria de empresas que utilicen fuentes de energía no renovables. En nuestro medio se ha generado suficiente conocimiento y análisis sobre el asunto y se han hecho propuestas concretas para el uso de fuentes de energía renovables y medidas de reducción de consumo enérgetico que superen uno de los principales obstáculos a la inversión. No obstante la liquidación de la AEE puede significar la eliminación de un recurso central desde el cual instrumentar políticas que transformen la infraestructura energética a una de bajo costo y mínimo impacto al ambiente. En un escenario como el que facilita la nueva ley, serán los consumidores, los asalariados y pequeños productores y comerciantes los que habrán de cargar con los déficits presupuestarios ya sea por medio de aumentos en los impuestos, reducción en los servicios públicos y más deuda pública. De otro lado, Herrero ha señalado que, en la economía globalizada, los incentivos contributivos ya no establecen ventajas comparativas ni resultan en la atracción de inversiones productivas que acicaten la economía, pues hoy día las empresas son atraídas por incentivos de infraestructura y capital humano que es precisamente las áreas de mayor descuido y deterioro en Puerto Rico. La llamada ley de incentivos industriales, añado, se presta a la atracción de empresas fantasmas que se beneficien de los incentivos por medio de imaginativos mecanismos de contabilidad, sin que aporten inversión real. Estas son algunas de las críticas a la ley y las propuestas de diversos sectores, entre ellos de empresarios, académicos, uniones obreras y sectores también políticos, inclusive el de personas que apoyaron en la pasadas elecciones a AAV como el Dr. Pesquera a quien Ivonne cita en la entrada que ocasiona estos comentarios.

Priscilla dijo...

Myrisa:
Solamente entro para contestarte a ti y luego me despido. Yo también admiro mucho al Prof. Herrero y me encanta oírlo y leer sus escritos. Estoy de acuerdo con el análisis que hace en cuanto a la ley de Incentivos Económicos. Pero, fíjate cuán distintas son las razones que da Herrero para oponerse al proyecto como estaba redactado a las razones que da el Movimiento Socialista de Trabajadores y otras personas que se han expresado al respecto. Las razones de Herrero están fundamentadas mientras que otros solo se basan en que los empresarios son unos colmillús y deben desaparecer y en otras razones puramente personalistas. Ese tipo de análisis de Herrero es el que gusta leer y el que me gusta discutir con otras personas. Ese, para mí es el más respetado de los economistas, no lo es, ciertamente, Edwin Irizarry Mora. En lo único que no estoy totalmente de acuerdo es que la Ley pretenda desmantelar la AEE, por lo menos en la versión que fue finalmente aprobada.

Los grupos, que ahora se oponen, ¿participaron en el proceso de vistas públicas? Si no se les dio tiempo, (algo muy probable) ¿enviaron sus ponencias por escrito? ¿Pidió audiencia Edwin Irizarry Mora? Posiblemente sí, pero yo no me enteré. De lo único que me enteré fue de un grupo de turbas lidereado por Ricardo Santos que fue a las gradas a interrumpir y a dar malos ejemplos a las nuevas generaciones.

Desde que conozco algo del proceso legislativo me he dado cuenta de que todas las leyes a la larga van a requerir enmiendas. Ninguna ley es perfecta. Es mejor tener esa ley imperfecta que no tener ninguna y seguir con el jueguito de chantaje de la legislatura. Esa ley como la del impuesto al consumo y a los servicios (IVU) cumple con un propósito en un momento dado, pero necesita enmiendas y el hecho de que el mismo gobernador que firmó la ley proponga las enmiendas no lo hace irresponsable, sinvergüenza o despreciable. El mejor ejemplo es cuando todos los sectores relacionados con la salud le decían al ex-gobernador P. Rosselló que la reforma de salud era un desastre que había echado por el suelo el sistema de salud (envidiable para muchos países) que existía en PR. El no quiso oir y pretendió probarle a la gente que el sistema servía a base de inyectarle fondos públicos vendiendo la infraescructura que existía. El resultado todo el mundo lo sabe.

En mi paso temporero por este blog, he tenido muy buenas lecciones y, créeme que me ha hecho variar mis ideas respecto a muchas cosas. Gracias a Dios, me abrió los ojos. Toda experiencia trae crecimiento. Participo en muchos foros, pero casi siempre usando seudónimos. En este no sé por qué se me ocurrió usar mi verdadera identidad, de lo que me alegro.

No voy a participar más en este blog pero te puedes comunicar conmigo cada vez que quieras a primore@gmail.com

francorey dijo...

Se nota en las expresiones de Priscilla, "grupo de turbas liderado por Ricardo Santos que fue a las gradas a interrumpir y a dar malos ejemplos a las nuevas generaciones"un rencor (clasista?)hacia los trabajadores . Creo que los trabajadores, a quienes se les ha faltado el respeto por bastante tiempo ya, tienen el derecho que le ampara la democracia, en la que pienso que Priscilla cree, a manisfestarse abiertamente. Sera que Priscilla cree en la ley de la "mordaza selectiva".
En relacion al mal ejemplo de los trabajadores a las futuras generaciones, quiza Priscilla piensa en que es necesario diluir la responsabilidad de los individuos para que haya un infantilizacion del ciudadano.

Myrisa dijo...

@Priscilla: Qué pena que no quieras visitar y discutir más porque- como dices- este blog te ha abierto los ojos sobre muchos temas. Yo te invito a no irte y a participar también en mi blog http:paisciego.blogspot.com, aunque te advierto que someto todo a crítica y no he sido leniente con AAV, ni con ningún sector político.
La aprobación de esta ley de incentivos es otro ejemplo de gobiero de AAV. La immposición del IVU fue otro ejemplo de que AAV rehusa ampliar la discusión a otros sectores a la hora de establecer cambios drásticos que impactan al pueblo y que requieren de mayor participación. El profesor Herrero, quien participó de los esfuerzos por una verdadera reforma contributiva, es un ejemplo de los que no fue escuchado. El IVU se aprobó atropelladamente. Se cerró el gobierno y se chantajeó al país con la amenaza del despido masivo de empleados públicos y la suspensión de servicios públicos como la educación si no se aprobaba el IVU y una nueva emisión de bonos. Se usó el chantaje para poner a chocar a unos sindicatos contra otros. Esto es tomar de rehén a un sector de la población para imponer decretos ejecutivos. La marcha de AAV desde Fortaleza en la que AAV y su gente ocuparon los predios de la Legislatura parecía la movilización de grupos de choque previos a un cuartelazo y constituyó una vergonzosa violación de la inmunidad legislativa. Nunca vi nada como eso en Puerto Rico.
Que yo sepa, la Constitución de Puerto Rico establece un sistema de gobierno republicano, con tres ramas de igual autoridad aunque diferentes funciones. Al ejecutivo le corresponde administrar las leyes y poner en vigor la política pública. Hacer las leyes y determinar el presupuesto le pertenece a la Legislatura.
En las democracias contemporáneas estos poderes son fiscalizados de cerca y suplementados con la continua paticipación de grupos de intereses ciudadanos. La activación de la ciudadanía es de particular pertinencia en situaciones políticas como el de este cuatrenio cuando los poderes recayeron entre dos partidos electorales y ninguna de las ramas electas (Legislatura y Ejecutivo) pudo reclamar un mandato inequívoco del electorado. El pueblo hizo el ejercicio soberano de no otorgar un mandato claro a ninguno de los dos partidos y si alguién debió entender este mensaje fue AAV que enseñó a los electores a votar “ninguna de las anteriores”.
Habiendo sido electo por un espúreo margen de .2% con votos que necesitaron de la interpretación del Tribunal Supremo para ser adjudicados, pues ni siquiera fueron votos íntegros de su partido, el Gobernador tenía que reconocer la falta de un mandato popular para instrumentar cambios significativos sin el concurso de la Legislatura y de consultar con el pueblo. Con ello quiero decir que AAV hubiese demostrado vocación democrática si somete a consultas populares los cambios que proponía: aumentos en las tarifas de la AAA, de la AEE, el IVU y alza en otras contribuciones, aumento en la deuda pública, el uso de la deuda pública, etc. En su lugar AAV ha usado la misma mala medicina que nos ha complicado por décadas: exenciones para los que tienen más ingreso y más impuestos para los asalariados y pequeños productores. Vi el último proyecto de ley de los detallistas. Es algo, pero ni se acerca a cerrar la brecha entre los beneficios otorgados a las corporaciones grandes sobre beneficios que existían y las cargas a los pequeños productores y comerciantes. Bajo las nuevas leyes será la clase media quien seguirá llevando la carga de un gobierno inflado e inútil que no para de crecer.
En lugar de reflexionar al respecto y poner su oído en tierra, AAV decidió poner en movimiento la maquinaria de estado para aplastar a sus críticos. El caso más dramático ha sido el de la Federación de Maestros. Tras años de mostrar mala sangre en la mesa de negociaciones, el gobierno truquea la opinión pública para que parezca que los aumentos salariales fueron resultado de la petición por TV que hizo la Asociación de Maestros, organización que los maestros no favorecieron como su representante, escogiendo a la Federación. Luego el gobierno le quita la certificación a la Federación antes de que los maestros fueran a la huelga, por el mero hecho de expresar su intención de irse a la huelga. La historia de la componenda del gobernador AAV con Dennis Rivera de Change to Win-SEIU en alianza con la Asociación para entregarle la matrícula de los maestros a su aliado político recorrió las páginas de la prensa hispana en NYC y también la de Puerto Rico y se regó por el mundo de la noticia sindical en la Internet. Juan González reputado luchador por los derechos civiles y sindicales y periodista de prestigio denunció la movida de Dennis Rivera, quien antes fuera su amigo y compañero de luchas. González dio un ejemplo de que los principios están antes de las lealtades personales. Hoy, en San Juan, inaugura la convención nacional de la SEIU y Dennis Rivera hace un pago a AAV por sus servicios de union buster, invitando al desprestigado e inpopular gobernador acusado de corrupción, a inaugurar la convención de la SEIU y a proyectarse como aliado del sindicalismo.
Yo no sé de un solo gobernante en la historia que no haya dicho y- probablemente- creído que todas sus decisiones son las que convienen al pueblo. Napoleón estaba convencido que podía imponerle a España un sistema mejor que el que tenía bajo la monarquía absoluta y la invadió. Sostuvo que al invadir Europa salvaba los principios de la Revolución Francesa. Su autoengaño lo condujo al fracaso. Lo único que logró fue que la monarquía española regresara fortalecida y que, tras su derrota, se instalarán en Europa los poderes más reaccionarios. Bush cree que ha sido llamado a transportar la democracia al Medio Oriente en barcos de guerra. Ha logrado matar a mucha gente, dañar la situación fiscal de su país, contraer sus libertades civiles y reforzar el radicalismo islámico fundamentalista desde Irán a la Palestina. Este es el legado de egos desproporcionados que pierden contacto con la realidad social y juran que “they know better”.
Por ello la democracia es absolutamente el único antídoto contra los desvaríos autócráticos, caudillistas o mesiánicos de los gobernantes. El pueblo puede “equivocarse” a corto plazo, pero a la larga buscará y refrendará la mejor opción, si no es interrumpido por la fuerza bruta.
También me preocupé cuando vi los resultados de las elecciones pasadas. Pero luego de ver el compartamiento de un Primitivo Aponte, de un Ñaño de Castro Font, de un Héctor Ferrer, de un Dalmau y de toda la caterva de ineptos carreristas que residen en la Legislatura (con honrosas excepciones que, no obstante, requieren también de ajustes) y de conocer los personeros de la rama ejecutiva: al secretario Aragunde, a los Silva Purás, los Jorge Rodríguez y los Sánchez de Justicia entendí el mensaje del pueblo y estuve de acuerdo: NINGUNA DE LAS ANTERIORES. El pueblo soberano ejerció su soberanía rehusando otorgar un mandato a los que se propusieron para gobernar porque los encontró a todos deficientes y retuvó el poder de la última palabra.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

francorey: como Priscilla dijo que no iba a visitar este blog, no podrá ver y reaccionar a tu comentario. Yo te doy las gracias por seguir visitando.

Myrisa: te digo lo mismo. Una vez más, creo que este comentario merece un post en tu blog.

Elco Lao dijo...

Lean

¿A dónde va los votantes independentistas no-afiliados…?

por Elco Lao en:

http://elcolaoperipeciaspoliticaspuertorico.blogspot.com/2008/06/dnde-va-el-independentismo-votante-no.html