jueves, 10 de enero de 2008

El saludo protocolar en Fortaleza

Fue una actividad que demuestra por un lado la jaibería de Aníbal Acevedo Vilá y por otro el ridículo al que pueden llegar figuras públicas para obtener publicidad.

En cuanto a lo primero, como se auguraba poca asistencia se dio órdenes de que los jefes de agencia trajeran tres o más trabajadores. Fue insólito ver a Rodríguez de la AEE llegar con tres miembros de la UTIER. Más insólito fue ver tres presos invitados y saludando al Gobernador y la Primera Dama.
Fue listo al que se le ocurrió que invitaran a Pedro Julio Serrano quien aprovechó para hablar a nombre de la comunidad gay que representa. Serrano actuó con mucha dignidad antes, durante y después del saludo.

En cuanto a lo segundo, fue bien triste ver a nuestra cantante nacional, Lucecita, hacer el ridículo al saludar al Gobernador como "mi Pupi" en forma exageradamente efusiva. Fueron ridículas las declaraciones de Rogelio Figueroa de que el año que viene va a estar recibiendo gente en Fortaleza. Y fue bien ridícula la prensa que reseñó el evento como uno bien concurrido. ¡Así cualquiera llena un espacio!!
Lo que habría que preguntarse es si a los trabajadores invitados se les pagó por ir a la actividad que fue en día laboral.
Creo que este debería ser el último año de esta actividad que nos cuesta dinero y no hace sentido alguno. ¿A quién queda por invitar para el año que viene? Sugieran ustedes.