domingo, 4 de septiembre de 2016

"1ro. de julio de 2016: La Junta de Control Fiscal y la colonia permanente", libro de Wilda Rodríguez

La periodista Wilda Rodríguez acaba de publicar un libro sobre la Junta de Control Fiscal cuyo primer capítulo aparece en la nueva edición de 80grados. Dice Wilda que:  "La metrópolis ha tomado el control del gobierno de Puerto Rico tras decidir que los puertorriqueños no saben gobernarse a sí mismos. Estados Unidos devuelve su colonia a la norma aprobada en el 1900 con la Ley Foraker para organizar el gobierno civil de Puerto Rico bajo la tutela directa del imperio."

Como historiadora me hizo ir de nuevo a lo ocurrido a partir de 1899 con los dos partidos principales de entonces, ambos autonomistas. Ante la realidad de la ocupación y el gobierno militar, Barbosa fundó el Partido Republicano.  Por su parte Luis Muñoz Rivera, para congraciarse con los nuevos amos, convirtió su partido en el Federal y no había mucha diferencia con el de Barbosa en cuanto a la aspiración anexionista. Sin embargo, los nuevos amos vieron que los verdaderos simpatizantes o proestadounidenses eran los de Barbosa y no los de Muñoz Rivera-con todo y que éstos eran la mayoría electoral- por lo cual procedieron a respaldar en forma obvia a los Republicanos del patio. Incluso, miraron para otro lado cuando surgieron las llamadas "turbas republicanas" que se dedicaron a perseguir en forma violenta a los federales muñocistas. El acoso fue tan terrible que Muñoz Rivera tuvo que exiliarse a Nueva York para salvar su vida y la de su familia. 

Pero la preferencia por los republicanos de Barbosa no evitó que en el momento de redactar la primera ley de gobierno civil para Puerto Rico bajo la bandera estadounidense, la infame Ley Foraker en 1900, prevalecieran en los Estados Unidos los que pensaban que no éramos capaces de gobernarnos aparte de consideraciones raciales y culturales.  El resultado fue un estatuto inferior en todos los aspectos  a la Carta Autonómica otorgada por España a fines de 1897.

La reacción de los líderes republicanos y los federales fue unirse para enviar una protesta bipartita que no fue atendida.  Pero la reacción en contra de la Ley Foraker continuó y cuatro años después líderes de ambos partidos se unieron para fundar el Partido Unión, que por vez primera en nuestra historia incluyó la independencia como una de las alternativas de status gracias a la intervención de José De Diego.

La Ley Foraker de 1900 con la cual se configuró una política colonial para el territorio de Puerto Rico tuvo un aspecto positivo a mi modo de ver y fue el siguiente. En lugar de la ciudadanía estadounidense los habitantes fueron declarados "ciudadanos de Puerto Rico" y se creó un cuerpo político bajo el nombre de El Pueblo de Puerto Rico.  Lo interesante es que esa "creación" por parte del Congreso fue esgrimida en el caso Ramírez de Ferrer v Mari Bras en el 1996, sobre todo en la opinión del Juez Hernández Denton.  Dijo el expresidente del Tribunal Supremo que aparte de las consideraciones raciales envueltas, esta ciudadanía puertorriqueña fue conferida por el Congreso Federal "como respuesta al hecho evidente de que el pueblo puertorriqueño era un pueblo de costumbres, hábitos y tradiciones extrañas a las del pueblo estadounidense. Esto es, la ciudadanía de Puerto Rico es la expresión jurídica de un hecho sociológico: Puerto Rico es a los ojos del mundo una nación".

Si muchos aspectos negativos de la Ley Foraker de 1900 siguen vigentes en el cadavérico ELA, y con la Junta aprobada nos han vuelto a tratar como colonia, ¿no es hora de reclamar al menos nuestra ciudadanía puertorriqueña?  Aunque sea para  mostrar que nos queda dignidad y que seguimos siendo una nación.  Yo pienso hacerlo.