sábado, 25 de octubre de 2008

Otra masacre de árboles por Santini, esta vez en el Viejo San Juan

Una vez más me entero por una carta al periódico del asesinato de árboles. En esta ocasión del amigo historiador, José Curet, quien denunciaba hace días la tala de árboles centenarios nada menos que en la placita conocida como La Barandilla en el Viejo San Juan. También Tito Kayak había advertido sobre la tala de árboles en esa área. Confieso que no quise ir de inmediato a ver porque ni las energías físicas ni las emocionales me daban para ir a presenciar otro desastre. Ayer por fin me animé a retratar lo que encontrara y lo encontré de inmediato porque La Barandilla está casi a la entrada principal de San Juan, justo en la esquina de la calle Tanca y la San Francisco. Esto fue lo que vi: (La Barandilla destruida para otra de las "mejoras" de Santini. A la derecha está la Universidad Carlos Albizu y la calle Tanca que sube está bloqueada. En este lugar se supone se encontró una escalera antigua y para mostrarla se masacraron 13 hermosos y frondosos árboles).

Estacioné mal en la calle Luna y caminé hacia el lugar de los hechos. En el trayecto vi la basura, la peste y suciedad que caracterizan al San Juan de Santini. Al llegar el ruido de la maquinaria era estruendoso y el polvo ni se diga. Miré hacia un balcón en un edificio de apartamentos al frente del lugar y una señora asomada en un balcón me dijo (me gritó más bien) que Santini la traía por la calle de la amargura. Yo le comenté también a gritos que parecía que al menos ya no cortarían más árboles y un trabajador joven que pasaba me dijo:"si lo dejan, Santini acaba con todos..eso es lo de él". Me sorprendió el comentario porque hubiese esperado que me dijera algo contrario a los árboles. Otro trabajador me comentó que lo triste era que Santini había eliminado la mesita de jugar dominó que llevaba años en el lugar. ¿Gentrificación?

Pero aparentemente gracias a las protestas que hubo, el área de la plaza aledaña a la Barandilla, cuyo nombre oficial es Plaza Salvador Brau, está intacta, como pueden ver en esta foto. ¿Quizá la mirada severa de don Salvador Brau en la estatua que preside la plaza logró avergonzar a Santini? Lo más seguro no sabe quién fue Brau porque eso es historia de Puerto Rico y lo de él es la de los EEUU. Sin embargo, los sanjuaneros, los ambientalistas y todos los que amamos nuestra ciudad capital, tenemos que seguir en guardia para evitar que se corte un sólo árbol más. Bastante daño ya le ha hecho a Río Piedras en la Convalescencia y bastante fea que tiene a la ciudad capital. El grito tiene que ser: ¡Ni un árbol más!

6 comentarios:

Myrisa dijo...

Sigue matando árboles Santini. Es que ya no hay movimiento ambiental. Cuando Pesquera tumbó los de la Ave. Central le hicimos la vida imposible. Pero a Santini no le cuesta políticamente tumbar árboles.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Tienes razón en lo de que a Santini no le cuesta políticamente tumbar árboles, en realidad no le cuesta políticamente nada de lo que hace y el candidato del PPD no atrae ni a los de su propio partido.
Creo que hay movimientos ambientales pero no tienen efecto alguno porque hay tanto para protestar en la isla que no se da abasto. Y por más que se proteste, como en efecto se hizo en la Convalescencia y en la Barandilla, se tumban porque muchas veces lo hacen en momentos en que no hay nadie.
El ejemplo de la Ave.Central es que como quiera, a pesar de las protestas que fueron fuertes, quedó sin los árboles. Eso es lo que detiene las protestas, que uno se mata tratando de salvarlos pero como quiera los tumban. Ya viví la experiencia y no creo que me meta de nuevo a enfrentarme a la policía e ir al cuartel en un carro de policía ante un juez como tuve que hacer la última vez que defendí unos árboles a las malas. Fracasamos y yo caí en cama enferma. Ahora lo pienso mucho antes de envolverme en algo así.

Como quiera, he de seguir protestando mediante mi blog y haciendo llamadas o escribiendo cartas. Ah, y sembrando de los nativos todos los que puedo..

Edwin Vázquez dijo...

Ivonne:

En la Barandilla había árboles de morera que usábamos algunos investigadores para alimentar con sus hojas a gusanos de seda. Era parte de una investigación de biología molecular en la UPR-RP. Esos gusanos (orugas) sólo se alimentan de esas hojas.

Sólo lo digo para testificar sobre cómo lo que para algunos parece una simple tala de árboles puede tener ramificaciones insospechadas.

En fin, que Santini es un hombre bruto y no se puede esperar más de él. La simple sombra de árboles en el ya demasiado caluroso VSJ es razón para dejarlos en paz.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Edwin: Qué pena me da saber eso que cuentas. Y más pena me da que ni te hubieses enterado de la masacre por razones obvias ya que vives en Cayey. Santini no es bruto, es más listo que las niguas (otra frase que debes buscar para nuestro catálogo..jeje). Pero es un hombre insensible y no le importa otra cosa que no sea el poder por el poder. Fíjate, Sila Calderón habrá fallado como gobernadora pero fue una gran alcaldesa, de lo mejor que ha habido en San Juan después de Hernán Padilla. La ciudad estaba limpia siempre, sembró árboles por donde quiera (si Puerta de Tierra está bonita con árboles es porque ni Santini ha logrado destruirlos), nos abrió la "ventana al mar" en el Condado, se atrevió a establecer una moratoria a las construcciones en Caimito,dejó plazas preciosas y arte público que todavía se puede disfrutar. Una pena que le dio por postularse para gobernadora porque podríamos tenerla todavía en San Juan pues no se hubiera metido en tanto lío.

fini dijo...

Ayer mismo fui a caminar por mi San Juan, tal y como acostumbro hacer regularmente depues de haberme alejado hace ya muchos años. Pasé por la barandilla (para ver como va el trabajo de rehabilitación de las escaleras) y se me cayó el corazón al ver la horrenda tala de árboles que describes. Te voy a dar mi perspectiva de lo que aquí atiendes. Nací en el Viejo San Juan y viví en el apartmento del segundo piso de Tanca esquina Luna justo frente a donde talaron los arboles. A juzgar por la edad que tengo y recordando que llevaban mucho tiempo allí cuando nací, esos árboles debían tener no menos de 80 años. Esos árboles me vieron nacer, me vieron cruzar la calle hacia la Academia Católica todos los días y fueron testigos de tantas travesuras de niña. Me dolió mucho ver que murieron; que fueron asesinados por el progreso. Me pregunto qué clase de progreso es el que deseamos. La vida, en todas sus expresiones hay que valorarla. Me recuerdo de la canción de Alberto Cortés, "Mi árbol y yo" y toco con mi pensamiento a mis amigos asesinados. ¿Qué será lo próximo que mataremos cuando hayamos perdido toda sensibilidad? Gracias Ivonne por haberle dado atención a este asunto de vida.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

fini: Me imagino como te sientes porque yo soy igual y me los sufro porque, aparte de que son nuestros primos como decía Carl Sagan, son lo más hermoso de toda la naturaleza. Al leer comentarios como el tuyo me hace sentir menos sola en un país donde se odian los árboles. Gracias por visitar y comentar.