En mi post anterior sobre la venta del aeropuerto me comentaba David, uno
de mis lectores, lo siguiente:
“..la gente va por la vida como si paseara y consumiera en un centro
comercial. Lo que quieren muchos es consumir, que les den las cosas en una
bandeja de plástico. La vida se va pareciendo a un "mall" y como dijo
de forma menos fina San George Carlin, a la gente le parece bien. Que cuando la
gente va a Plaza no se percata que el mall no es un espacio público? No se va a
Plaza a pensar. Para eso están otros. Ya lo dijo mi abuela. El que da lo que
tiene, a pedir se queda. Hay que ser imbécil o muy cínico para entregar un
monopolio a otros. Pero nos queda el Mall of San Juan con Nordstrom y Saks para
distraernos. La pregunta es, ¿habrá un Bloomingdale's?”
En el mismo,
Riechmann da las siguientes razones para esa ausencia de envolvimiento de las
masas y las juventudes en asuntos de mucha gravedad para el país:
- Profundización de la globalización
capitalista con su consejo implícito de “no hagas frente, huye y
comienza de nuevo en otra parte” (no luches, “reinvéntate”).
- Desaparición tendencial de la represión
excedente y sexualidad desihinbida (lo cual no significa lo mismo que
“sexualidad liberada”, claro está).
- Bienes y servicios low cost (posibles
gracias a una masiva “externalización” de daños desde el centro a las
periferias) que compensan parcialmente la pérdida de bienes públicos,
derechos sociales, protección laboral, seguridad existencial…
- Virtualización de la experiencia, con la generalización de internet y
los dispositivos móviles de conexión continua a la red (hoy, nos dice Marc
Andreessen, co-inventor del primer navegador para internet, en el planeta hay más gente con móvil
que con agua corriente).
- Progreso de la individualización anómica que
dificulta la acción colectiva.
- Ahondamiento de la infantilización de la
sociedad que dificulta los desafíos a la autoridad y la asunción de
responsabilidades.
- Y last but not least, avance de esa cultura
del capitalismo para la cual la vida humana consiste en compraventa de
mercancías.
Fíjense que es un español de
Madrid el que escribe pero podía haber descrito la situación de Puerto Rico en
al menos lo siguiente: (1) huir y comenzar de nuevo en otra parte- en las últimas tres
décadas se han ido de Puerto Rico más de medio millón de profesionales
jóvenes; (2) la infantilización de nuestra
sociedad (siempre me llama la atención esa referencia a “Papito Dios” de parte
de muchos adultos, como si fueran niños) y por supuesto (3) la cultura del capitalismo
que ha promovido la corrupción que nos arropa, no importa el partido político
en el poder, siempre mandan los mismos. Lo acabamos de ver en la entrega del aeropuerto principal de nuestra Isla.
Como decía alguien por la radio, “el
capital no tiene patria”...