Yo creo lo mismo- porque conozco bien esa historia- pero en este caso es la conclusión a la que llega nada menos que el columnista
de The New York Times David Brooks en un artículo publicado en La Jornada de la UNAM. No lo dice ningún izquierdista o
“enemigo” de los Estados Unidos.
Brooks dice que
todas las acciones militares estadounidenses se han justificado con la amenaza
del uso de armas de destrucción masiva pero que lo que no dicen es que “el país
que tiene el arsenal más grande del mundo de este tipo de armas y que ha
permitido que sus aliados las obtengan y usen es Estados Unidos.”
Dice que “El
único país en la historia en emplear las armas de destrucción masiva más
poderosas, las bombas atómicas, contra dos ciudades en Japón (o sea, objetivos
civiles) en 1945, que roció incontables toneladas de dioxina (agente naranja),
un arma química sobre Vietnam, durante años de conflicto, y quien facilitó la
entrega y asistió en el uso de armas químicas por el régimen de Saddam Hussein
contra Irán en los 80, ahora insiste en que poseer y usar tales armas es
inaceptable.”
Pero hay más: “Mientras Washington
negocia con Rusia para obtener su objetivo de anular la capacidad de Siria para
emplear armas químicas, afirmando que éstas han sido prohibidas bajo la
Convención contra Armas Químicas de 1993 y que entró en vigor en 1997, y
continúa justificando una opción militar bajo esa convención, no menciona que
Estados Unidos aún no ha cumplido su compromiso con la misma.”
Sigan leyendo el
artículo aquellos que no quieran o puedan creerlo.