La muerte es uno de los aspectos en que se diferencian marcadamente los dos Puerto Rico: el de los ricos (y la clase media que los imita) y el de los pobres subsidiados (por los fondos federales o por el narcotráfico) de los residenciales públicos.
Para los primeros la muerte es algo que no se espera, se teme y por eso no se discute (a menos que sea para aclarar el asunto de la herencia) y se “batalla” hasta el final. Cuando ocurre, se ponen esquelas y sale la noticia si es alguien conocido. El velorio es un rito que debe asumirse en forma recogida, con despliegue de religiosidad y en capillas donde se reúnen familiares y amigos vestidos de negro, gris o blanco. Los entierros son en silencio, hablan algunos pocos familiares designados y no se escuchan gritos ni lamentos. Es de poco caché el que lo haga. Recientemente se están eliminando muchos aspectos del ritual al escogerse la cremación en lugar del entierro.
Ah, pero la muerte para los pobres es todo lo contrario, sobre todo para los jóvenes varones entre los 18 y los 24 años. Para ellos es lo próximo, lo que va a ser inevitable por la vida que llevan. La actitud hacia la muerte en el residencial es de resignación porque es lo más común. Saben que va a ser violenta y no le temen. Cuando ocurre, el rito envuelve ponerse camisetas con el retrato del muerto (siempre me llama la atención la rapidez con que las hacen). El muerto no puede irse sin que se le haga mucho ruido: con disparos, con música de salsa o reguetón y se da rienda suelta a los alaridos de dolor. No hay presencia de curas en los entierros de pobres. Al menos no los he visto. Creo que para los pobres sería insólito pensar en la cremación.
Ayer se introdujo un elemento adicional en el acercamiento de los pobres a la muerte. Por primera vez se convirtió en un verdadero espectáculo gracias al deseo final de un joven del residencial Juan César Cordero, que quiso que lo velaran de pie. Su asesinato a tiros el viernes pasado no hizo noticia, como no la hace la mayoría de estas muertes, pero el velorio acaparó la atención de todos los medios. El joven Pedrito Pantojas no había querido pasar desapercibido y cinco días antes de ser abaleado había ido a la Funeraria Marín para especificar como quería ser velado. Nada de estar acostado en un ataud. Una prima suya comentó que: “Logró lo que él quería. Está muerto, pero haciendo historia”.
La imagen es impresionante (tanto que no quise ponerla en este post). Pienso que ya Ana Lydia Vega y Edgardo Rodríguez Juliá deben estar escribiendo algo sobre el muerto que no quiso irse acostado. El problema para los escritores en este caso, como en muchos en Puerto Rico, es que la realidad supera la ficción. Miren parte de la descripción del periodista José A. Sánchez Fournier en El Nuevo Día a ver si no parece un cuento:
En el jardín interior del residencial, varios gallos bolos y gallinas ponedoras se paseaban con sus pollos. Toda la escena tenía algo del cuadro “El velorio”, de Francisco Oller, mezclado con “El ahogado más hermoso del mundo”, de Gabriel García Márquez.
...
Ayer, Pedro tenía puestos espejuelos plateados Dolce & Gabbana, gorra de los Yankees color marrón combinada con su camisa, una enorme cadena plateada con una cruz y los dedos gordos de ambas manos metidos en los bolsillos delanteros de sus holgados mahones. Delante se encontraba un pequeño altar con flores, como para darle un espacio al “homenajeado”.
Dos abanicos blancos lo refrescaban en el húmedo y algo caluroso apartamento.
Afuera, la lluvia apretó, y los visitantes se apiñaron dentro del lugar.
Con la casa llena de sus seres queridos, Pedro permanecía con la frente en alto y los ojos cerrados, como echando una breve siesta de pie antes de acudir a su propio sepelio.
La secuela del espectáculo de esa muerte es que otros jóvenes del mismo residencial y otros aledaños ya han pedido a la misma funeraria que les preparen sus cadáveres montados en motoras o carros. Ángel Luis “Pedrito” Pantojas al parecer estableció una moda. Los pobres, como los árboles, querrán morir de pie.
martes, 19 de agosto de 2008
La muerte como espectáculo
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Ivonne Acosta Lespier
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martes, 22 de julio de 2008
¡El blog "Sin mordazas" cumple un año!
No se me hubiese ocurrido celebrar el aniversario de un blog (o bitácora) pero he visto que es ya costumbre entre blogueros, al menos del mundo hispanohablante. Un día como hoy hace un año me decidí a iniciar este blog. Es ocasión para hacer inventario de las experiencias y de lo logrado en esta aventura.
En estos 12 meses he publicado un total de 184 entradas, o como decimos ahora casi siempre, posts. Los más comentados han sido: No todo es bachata y sexo en la blogosfera boricua, La coronación de Aníbal en el Coliseo y ¡No luches por mí, Aníbal! seguidas por Encuentro cercano..con el gringo ignorante ,las dos sobre Puerto Rico como segundo país más feliz del mundo y la de Fox News no tiene madre. La de mayor repercusión fue la de Ségolene Royal en Harvard. Las entradas más buscadas han sido la de la muerte de la madre, la hipocresía en cuanto al sexo, las del ambiente, las de la esclavitud y el racismo, las de la huelga de maestros y el escándalo de Change-to-Win.
He recibido casi 17,000 visitas y desde prácticamente todos los lugares del mundo, hasta de Islandia y de Australia. La mayoría de los que entran son de países hispanohablantes, por razones obvias. Pero además el blog fue mencionado en Francia y algunos visitantes de ese país se han animado a dejarme comentarios, algunos en "Frenglish". También me han incluido algunos blogs españoles y uno de ellos me honró con el Excellent Blog Award.
En Blogalaxia luego de andar por el sótano por un tiempo, mi blog ha subido al sexto lugar del ranking entre los más populares (de 435 blogs boricuas registrados) que para mí significa lo más alto. Estoy en buena compañía y jamás se me ocurriría pretender pasarle a DigiZen, El Ñame, Tinta Digital,Cargas y Descargas, o Déjame que te cuente, boricua. Me conformo con que no me bajen del sitial, como sucede con Kahlúa, que puede estar meses sin publicar y su fanaticada la mantiene en el quinto lugar. Lo mismo con los otros cuatro, aunque Digizen (y El Ñame) están fuera de la galaxia misma..jeje. Al menos en la categoría de Opinión "Sin mordazas" ha estado en primer lugar desde hace tiempo. En el reportaje del periódico El Nuevo Día sobre los blogs boricuas, el mío aparece en primer lugar entre los que no son, de acuerdo a la periodista, de “bachata o sexo”.
He hecho amistades con blogueros y blogueras boricuas y he establecido comunicación con mujeres a través de cuyos blogs me entero de la vida cotidiana en muchos otros lugares. Una de ellas es la argentina Fabiana que me honró incluyendo mi blog entre sus enlaces favoritos. Pero sobre todo mi mayor satisfacción ha sido lograr que otros blogueros y blogueras boricuas visiten y comenten con bastante regularidad.
De aquí creo que no me muevo mientras me sienta en la necesidad de expresar mis opiniones y reacciones sobre situaciones que me afecten. Nada como la oportunidad de desahogarme escribiendo en el momento y sin editores que recorten o censuren lo que escribo. Eso es, como dice el comercial, PRICELESS. Más importante aún, me he convencido de que, como expresa Myrisa es en la comunidad bloguera que se dilucidan asuntos importantes que la prensa boricua no destaca, como la aprobación del Real ID.
He decidido no crear un blog de Historia como había pensado porque me han convencido amigos blogueros de que es difícil mantener dos blogs actualizados a la vez. Sin embargo, he visto que muchos visitantes vienen buscando información sobre Puerto Rico y han entrado a leer los posts sobre libros, personajes o eventos históricos que he publicado. Lo que haré será aumentar las entradas que tienen que ver con temas y personajes históricos.
Y por supuesto, como muchos blogueros y blogueras, seguiré compartiendo videos por su belleza, por su comicidad o su relevancia.
Gracias a todos los que visitan y a los que me han incluido en sus enlaces favoritos (Michael, Rafa, Myrisa, Edwin, Eugenio, Raúl José, JC, Ana, Francisco, C, Sandunga, Reavel, Elco Lao y Kahlúa). Gracias sobre todo a los que se toman la molestia de dejarme un mensaje o comentario. Espero que me sigan leyendo en este segundo año y si tienen alguna sugerencia para mejorar mi blog lo agradeceré mucho.
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Ivonne Acosta Lespier
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viernes, 25 de enero de 2008
El tren urbano y Río Piedras
El tren urbano para mí representa una esperanza en el porvenir de Puerto Rico. Desde que lo vi por vez primera corriendo por los elevados sobre las calles de Hato Rey y Río Piedras me fascinó la estampa. Era ver hecho realidad algo que pensé nunca se lograría luego de tantos problemas en su construcción y tanto dinero robado en la misma. Pero lo importante al fin y al cabo es que no se dejó morir el proyecto y aunque limitado en muchos aspectos tenemos el ansiado tren urbano.
Como tantos otros boricuas, luego de su inauguración, me di mi paseito completo hasta cubrir todas las estaciones. Como tantos boricuas me sorprendí al ver lo distinta que se percibe la urbe desde esa altura. Como a tantos boricuas, me sorprendió la eficiencia, la puntualidad, el orden, la belleza de las estaciones y los trenes. Como tantos boricuas, noté el contraste de un símbolo de la modernidad más avanzada típica del primer mundo, surcando por áreas urbanas más parecidas a las de países tercermundistas. Como tantos boricuas me consolé pensando que ya quisieran muchas ciudades en los mismos Estados Unidos tener un tren urbano como el nuestro. Aunque vaya a pocos lugares.
Uno de esos lugares es Río Piedras, la ciudad abandonada a su suerte por el Alcalde Santini (a pesar de que vocifera que la atiende cuando le conviene). Pero ¿qué puede esperar la “ciudad universitaria” si el casco de San Juan está hecho una inmundicia?
Hoy decidí ir hasta el casco riopedrense en el tren urbano desde la Piñero, que me queda cerca de donde vivo (ver foto arriba). Total, dos paradas hasta la plaza de Río Piedras, pero preferí dejar mi carro para evitar la búsqueda de estacionamiento. Y hacía tiempo que quería volver a montarme en el tren. Aproveché que tenía que ir a buscar el permiso para vehículos de motor de mi Honda Civic que me vence ya mismo y no me ha llegado por correo. Fue una experiencia buenísima. El tren sigue estando inmaculado por todos lados, la gente que atiende bien amable, y la puntualidad se cumple como si fuera otro país no caribeño. Pude hacer la diligencia en forma rápida, cosa también insólita tratándose del DTOP (agencia que le da úlceras a medio mundo) pero funcionan bien las oficinas expreso para estas gestiones.
Al terminar decidí caminar un poco por la calle Arzuaga buscando un lugar para almorzar y tomando fotos con mi celular (que pido excusas a los que saben mucho de fotografía por lo malas que están) a la vez que saboreaba los olores, colores y sonidos de este centro citadino tan concurrido y típicamente caribeño. Bueno de los sonidos tengo que hacer excepción de uno que me hizo gritar como el Rey de España a unos individuos vociferando sandeces religiosas en una esquina de la Plaza de la Convalescencia (ver la foto de un área de la hermosa plaza).
Todavía quedan muchos edificios y comercios clausurados luego de los muchos desastres que ha sufrido la ciudad en los últimos veinte años. Hay muchas aceras rotas y da la impresión de que no se ha limpiado el pueblo en años. Pero hay la sensación de que va a mejorar la situación. Creo que en parte es debido al envolvimiento de grupos como los dueños de librerías y gente del recinto de Río Piedras de la UPR que están promoviendo esta ciudad como punto de reuniones y entretenimiento. Ya se empiezan a notar cambios favorables y se puede uno imaginar una ciudad más bella en un futuro cercano.
Me parece que en este plan para mejorar a Río Piedras el tren urbano es un factor imprescindible. Ojalá se cumplan los planes de expandirlo a otros centros urbanos. Lo necesitamos.
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Ivonne Acosta Lespier
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