jueves, 16 de enero de 2014

Me uno al dolor de los argentinos por la muerte de un "imprescindible": Juan Gelman



No todos lo llorarán.  No llorarán los reaccionarios ni los entregados al neo-liberalismo o al capitalismo salvaje. No lo llorarán los que prefieren ignorar los horrores cometidos por la CIA durante la época en que respaldaron las dictaduras sudamericanas bajo la llamada Operación Cóndor.

Solamente llorarán los que siguen exigiendo que paguen los que tuvieron algo que ver con la horrorosa dictadura militar (1976-83) respaldada por el gobierno de los Estados Unidos.  Esa dictadura que le quitó a sus hijos y le obligó como a tantos a exilarse para sobrevivir.   Pero no se rindió, utilizó la poesía como arma de resistencia y nunca lo pudieron silenciar.  Como dice Jorge Denti hoy en Página12 , fue "el hombre que consiguió lo que deseó: peleó, luchó, triunfó y venció a la siniestra “noche y niebla” asesina del Plan Cóndor y recuperó a su nieta Macarena. Que su muerte sirva en el continente americano y en el mundo como ejemplo de lucha inclaudicable en defensa de la vida y de los derechos humanos."
Denti publica un hermoso poema de Gelman, uno de sus primeros, titulado "Epitafio" y que copio a continuación porque es el mejor homenaje a ese gran poeta.


Epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.)

Que descanse en paz, por fin, Juan Gelman. 
 

2 comentarios:

Siluz dijo...

Su poesía lo hizo inmortal. No mueren los poetas. Pero sí, al reencontrarse con sus hijos, podrá, ¡por fin!, descansar en paz.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Siluz: Gracias por no dejarme a Gelman abandonado en mi blog. Mi esperanza es que eso ocurra con Juan como con cada una de nosotras cuando nos toque.