jueves, 25 de octubre de 2007

Proliferan las dichosas palmitas

No me refiero al símbolo del Partido Nuevo Progresista que últimamente está casi desaparecido de la vista con los truenos que suenan de Washington y su propia división interna. Tampoco me refiero a las palmeras en nuestras playas ni a las palmas reales que tienen algunos jardines bien cuidados y las que adornan las aceras frente a los condominios El Monte en Hato Rey. Me refiero a las palmas esmirriadas que se están sembrando ahora por todos lados en lugar de árboles frondosos que es lo que hace falta tanto para aliviar el calor como para darnos oxígeno y belleza.

Muy cerca de donde vivo las he visto de pronto en los alrededores de Walgreens (ya me quejé con el Gerente y estamos “negociando” la siembra de árboles que den sombra) y en los predios del nuevo condominio de Cleofe Rubí, Torre Cibeles.

Las que gritan de lo feas que se han puesto son las que sembraron al parecer los trabajadores de Rubí en el predio que prácticamente privatizaron en plena avenida César González. Tuvieron el descaro de destruir unos árboles que ya estaban maduros para sustituirlos por las dichosas palmitas. Miren estas imágenes de "belleza" urbana sin igual.


Preferible no sembrar nada a poner esas palmas que enseguida se secan y hacen daño a la vista. Lo triste es que tampoco dan chispa de sombra. Es decir, el ambiente no se beneficia en nada con esas palmitas. Aunque suene a slogan político, ¡abajo las palmas!

2 comentarios:

Antigonum Cajan dijo...

Las dichosas palmitas proliferan
medioambientalista, por que se venden
por pie, le deja una gran ganancia
a personajes como Doglas Candelabro, y demas personajes discutidos en mi
curioso blog.
Los que venden y propagan grama, estan casi siempre vendiendo palmas.
Por que cree usted que esta peste bubonica de sembrar palmas se da en
la zona lluviosa, desertica, tierra adentro y mar afuera?

Las palmas estas que usted ha puesto
en su blog, aparte de no dar sombra
son intolerantes a la brisa salina,
por eso se ponen amarillas sus hojas
por eso mueren
Y a poner otras se ha dicho!

Poderoso caballero don dinero aqui
en Nuestra Charca.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Mire señor, todavía no acabo de entender su rabieta conmigo que le lleva a usar el despectivo "medioambientalista", que yo por otro lado no soy. Soy solamente una amante de los árboles y bastantes he sembrado y cuidado en mi vida. Dedíquese a lo suyo y deje a los demás tranquilos..