Mostrando entradas con la etiqueta Nacionalistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nacionalistas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de octubre de 2013

La "transfiguración gloriosa de la patria" de acuerdo a Pedro Albizu Campos

"La Patria está pasando por su transfiguración gloriosa" declaró don Pedro Albizu Campos a los periodistas en el cuartel de la policía luego de su arresto en noviembre de 1950.  Esa única declaración luego de la Revolución Nacionalista por parte del máximo líder de ese movimiento ha sido motivo de múltiples especulaciones desde entonces.  Sin embargo esa frase, al igual que toda la obra del líder nacionalista, se entiende solamente en el contexto de su profunda religiosidad, religiosidad marcada por una fuerte inclinación al misticismo y la adherencia a las más tradicionales y antiguas creencias del Catolicismo.  La explicación para esta religiosidad mística y escolástica-que muchos han criticado- hay que buscarla en su conversión a la fe católica mientras estudiaba en la universidad de Harvard.


Albizu llega al Catolicismo por influencia de los patriotas irlandeses que conoce en  Harvard, quienes unieron su causa a la tradición católica española para contraponerla a la civilización protestante inglesa. Los independentistas irlandeses se nutrieron del pensamiento de los religiosos españoles de  la Contrarreforma Católica y por eso Albizu adopta una forma de catolicismo orientada hacia el misticismo y los dogmas originados como reacción a la Reforma Protestante del siglo 16.  

Desde un principio Albizu utilizó un vocabulario religioso y fue el primero y único en insertar los conceptos de valor y sacrificio en el discurso político del país.  Lo ocurrido en Irlanda durante la insurrección en 1916 fue un ejemplo dramático tanto de valor como de sacrificio.  Influenciado también por la historia de la lucha de siglos entre cristianos y moros en España, Albizu destacó la necesidad de una "reconquista doble" en Puerto Rico: la de sus cenizas y la de los símbolos de su soberanía.  Para lo primero escogió a Lares y para lo segundo rescató  la bandera monoestrellada como símbolo de la nacionalidad. 

Alzibu sabía que toda entidad nacional tiene necesidad de ritos y símbolos.  Por eso inició el peregrinaje a Lares, porque creyó firmemente que la nacionalidad puertorriqueña había sido "ungida" allí en 1868 cuando los insurrectos "bautizaron con su sangre el maravilloso cuerpo de la nación".  Desde entonces, según don Pedro,  "la  Patria, vilipendiada..por los detractores del ideal, se guardó muy hondo en sus entrañas la ceniza de sus muertos gloriosos, segura de que los enemigos de la Libertad por carecer de la visión de lo eterno, no están en la disposición de respetar la ceniza sagrada de los muertos".   Albizu decía que la Patria era como una diosa, pues su cuerpo que es la tierra, había sido convertido en cosa sagrada por la sangre de los mártires. 

Esa conversión a lo sagrado a la cual se refiere, alude a la creencia de Albizu en la transmutación, concepto que proviene del dogma más controversial de la Iglesia Católica: la transubstanciación.  Es la creencia -expresada en el Concilio de Trento frente al desafío de los protestantes de la Reforma- en que toda la substancia del pan se transmuta en el cuerpo de Cristo en el momento de la Eucaristía, en el sacrificio de la Misa.

En 1935 Albizu escribe un ensayo titulado "Sombra y luz: Introducción a la vida mística" en el cual expresa que Dios gusta de las mutaciones de su propia obra.  En un escrito a su hija Rosa Emilia en 1936 decía estar absorto en el misterio del agua y el misterio de la ternura y se preguntaba: "¿qué misterio encierra el agua que Dios la escogió como elemento para la transmutación del alma?  Ese concepto de la transmutación lo comienza a atar ese mismo año a la misión del Nacionalismo, en ocasión del duelo a Rosado y Beauchamp.   En ese discurso fúnebre Albizu dijo que: "Traemos cenizas que dicen de la inmortalidad de Puerto Rico... El Nacionalismo ha traído a la Patria la transmutación de su ser, pues el hombre no nació para vegetar...el valor es lo único que permite la transmutación del hombre para fines superiores". 

Pero la clave más acertada para entender su frase luego de la insurrección nacionalista de octubre de 1950 se encuentra sobre todo en su último discurso en Cabo Rojo con motivo del natalicio de Betances, sin duda la figura más venerada por don Pedro.  En ese 8 de abril de 1950, refiriéndose al monumento a Betances dijo lo siguiente: "Este monumento no es solamente un monumento, es algo que ha sufrido la transfiguración porque ese monumento tiene en su seno los restos del gran patricio, Ramón Emeterio Betances."

Luego de los eventos de octubre de 1950, Albizu sintió que el acto de sacrificio efectuado por los suyos,  con el heroísmo y valor sublime demostrados, y sobre todo, con la sangre regada por la causa de la liberación, la patria había trascendido su mera materialidad y temporalidad: la Patria había sido transfigurada. 

martes, 1 de marzo de 2011

Un día como hoy: el ataque nacionalista al Congreso Estadounidense en 1954

Marzo es un mes de muchos eventos históricos importantes en nuestra historia, comenzando por el ataque a tiros al Congreso de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954 por parte de cuatro nacionalistas puertorriqueños: Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero.

La líder era Lolita Lebrón y si hay dudas al respecto, leamos las palabras de don Pedro Albizu Campos en la entrevista que otorgó a El Imparcial (3 de marzo de 1954) luego del ataque. Albizu explica también las razones para el mismo:

"Nuestra fe en el derecho nos dio una infinita paciencia para resistir los desmanes del poder ocupante norteamericano. Esa paciencia nuestra ha confundido a los dirigentes de Estados Unidos que nos catalogaron entre los pueblos pasivos de la tierra y los llevó hasta la insolencia de que, siendo víctimas de su imperio, pretender reclutar a nuestros hijos por la fuerza para servir a sus fines imperialistas en el mundo entero.

No sabemos como una nación ha podido aguantar tanta insolencia por tanto tiempo.

Se repite la misma historia: porque la mujer encarna la nacionalidad. Porque es ella siempre, un valor representativo, es ella y la posteridad.
Una heroína puertorriqueña de sublime belleza ha vuelto a señalar para la historia de todas las naciones que la mujer es la patria y que no se puede concebir a la misma esclava.

Lolita Lebrón y los caballeros de la raza que acompañaron en esa jornada de sublime heroísmo, han avisado a Estados Unidos, envalentonados con sus bombas atómicas, que el deber los obliga a respetar la independencia de todas las naciones; a respetar la independencia de Puerto Rico. Y que los puertorriqueños harán respetar ese derecho sagrado de la patria
. "


Esas declaraciones le valieron la prisión final a don Pedro por violar la Ley de la Mordaza. Lolita estuvo prisionera en una cárcel de mujeres en West Virginia por 25 años hasta que el Presidente Carter concedió el indulto a los cuatro nacionalistas. El entonces gobernador, Carlos Romero Barceló, se opuso a que los liberaran porque iban a fomentar el terrorismo en la isla. Los que han vivido en Puerto Rico durante estas tres décadas en las que Lolita convivió en su amada isla luchando por su ideal en forma pacífica, sabrán adjudicar quién fue el mayor instigador de violencia en el país.

Desde este lado de las cosas te saludo, Lolita Lebrón, y como puertorriqueña te agradezco tu dignidad, integridad, lealtad a tus principios y enorme valentía.

Powered By Blogger