martes, 29 de julio de 2014

La otra cara de la historia de Estados Unidos que desconocen los que piden la estadidad


Nunca he entendido ese afán por querer convertir a Puerto Rico en estado  de la nación estadounidense. Todos esos fanáticos que el domingo pedían la estadidad a gritos para "honrar a José Celso Barbosa" tienen la oportunidad de ir a vivirla a cualquiera de los 50 estados.  Pero siguen con su vano empeño y de paso nos mantienen en la eterna y costosa búsqueda de un imposible.  Por eso mi esposo creía en ayudar a que la pidan para que reciban la rotunda negativa que sabemos es lo que viene y entonces dedicarnos todos a buscar una solución honrosa para acabar con la colonia.   En realidad quienes deberían acabar de hablar claro son ellos, los que mandan,  pero no les conviene porque lo más fácil es dejarnos divididos y peleando mientras la isla se nos va por el sifón. La ironía es que los Estados Unidos también se están yendo por un sifón por la manía de seguir mandando al mundo entero y no aprender las lecciones de Korea, Vietnam, Irak y Afghanistan.


Acaba de publicarse un libro, America's Deadliest Export, Democracy  por parte del historiador que ha hecho la crónica del imperio estadounidense con otros dos libros candentes: Rogue State y Killing Hope Sorprenderá el uso de la palabra "imperio" pero es lo que William Blum insiste que siguen siendo los EEUU y sostiene que tienen que acabar de dejar de serlo.  El peligro es que los líderes que regentean el poder siguen empeñados en envolverse  en cuanta disputa surge y muchas veces las empeoran.  El propio secretario de estado actual, Kerry dijo recientemente que : “In my travels as secretary of state, I have seen as never before the thirst for American leadership in the world.”  Y la probable candidata demócrata para la presidencia, Hillary Clinton, ha dicho que "Los Estados Unidos pueden, deben y serán los líderes en este nuevo siglo". 

Blum hace un repaso de lo que llama los "lugares calientes" de los Estados Unidos, envueltos en disputas militares alrededor del globo en conflictos que podrían cada uno llevar a una guerra mayor.  Esa expansión del Imperio es costosa en términos financieros y humanos así como para el respeto hacia los Estados Unidos y su pueblo.  Pero el autor se pregunta si esa misma expansión con su costo enorme en una crisis económica como la que existe actualmente no será el momento para que el pueblo se una para pedir el fin de ese Imperio.  

El problema es que los medios principales mienten descaradamente y mantienen al pueblo ignorante de la verdad sobre lo que ocurre por ejemplo en el conflicto Israel/Palestina.  Entonces, ¿cómo va a enterarse  el pueblo de lo que ocurre si el gobierno les miente y las principales cadenas de noticias y periódicos igualmente?

Lo de Iraq- donde ha surgido una situación grave- dice Blum que fue una creación monstruosa de los Estados Unidos por el empeño de los "jihadistas" -George W. Bush, Dick Cheney, Paul Wolfowitz, Donald Rumsfeld, Richard Perle, Thomas Friedman y Tommy Franks- quienes le aseguraron al pueblo que una intervención de fuerza en Iraq transformaría el Mediano Oriente en un enclave de progreso americano.  Dice, con razón, que son tan dementes como los jihadistas avanzando hacia Baghdad.  Termina diciendo: This is what we have spawned. And this is what we deserve. (Esto es lo que hemos creado y esto es lo que merecemos).

El pueblo estadounidense no merece ese engaño.

3 comentarios:

David dijo...

Blum ya lleva bastante tiempo mostrando la realidad de la historia de los Estados Unidos de Amnesia y de esa historia de la que no se habla en las escuelas. En http://williamblum.org/ uno puede suscribirse a sus esporádicos escritos. En nuestro país hay unos que critican el nacionalismo, llamándolo nazionalismo, haciéndose los locos cuando ese país al que quieren anexarnos con su síndrome de Estocolmo le pasa el rolo a cualquiera con su patriotismo. Hasta Forbes lo dice (http://www.forbes.com/2008/07/02/world-national-pride-oped-cx_sp_0701patriot_slide_11.html). Creo que algo de eso tiene que ver cuando se cambia un nacionalismo por otro, gran éxito del anexionismo. Se nos promete ser parte como dice un anuncio, del país más rico y poderoso del mundo. Y eso los impulsa a poner banderitas mde in China a las 5:00 A.M., ir a estas marchas para que el congreso de la metrópoli le haga caso a un plebiscito hecho con los pies y que casualmente se llevó a cabo el día de las elecciones. No recuerdo detalles, pero creo que ni Roselló cayó tan bajo.
Y los EEUU, apoyando las matanzas de Israel con la justificación de ser la única democracia de la región. Claro, olvidan que en esa región (y otras) han apoyado a sátrapas como Mubarak y hasta a bestias como Saddam en vez de dar una mano a los progresistas y hasta musulmanes moderados pero claro, los abusadores eran mejores para sus negocios. Y luego se quejan de que en esos países las alternativas son malas, cuando los buenos o emigraron o están cargando tierra.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

David: La página de Blum la conocía pero no había visto lo de Forbes.
Gracias por comentar, siempre en forma inteligente.

frodri023 dijo...

El movimiento estadoista en Puerto Rico debe aprender algo importante: los Imperios.hacen los que es conveniente para ellos, no lo que es correcto. Cuando aprendan esta lección, solo entonces, comenzaremos un verdadero proceso de descolonizador.