lunes, 6 de mayo de 2013

Eduardo Galeano y la elefanta que no olvida

Este escritor uruguayo, a quien considero un ser “imprescindible”, publicó hace un año un libro inspirado en una frase que escuchó en una comunidad maya en Guatemala. Se titula Los hijos de los días.  Del libro me enteré, como de tantas otras cosas, gracias al blog VerbiClara que tengo entre mis blogs cubanos favoritos y cuya autora no es de las que andan recorriendo el mundo subsidiadas por agencias de inteligencia. Por el contrario, Amparo María Ballester López, filóloga, dedica su blog a la lengua española, la poesía y su “gloriosa Santa Clara” (la provincia de Cuba de donde es oriunda). 


Galeano es uno de sus favoritos. Desde que apareció ese libro, Amparo ha ido publicando cada día en su blog.  Pero en este caso lo que me ha impactado, casi más que el texto escrito, son las composiciones gráficas creadas por Marcelo Saratella que Amparo incluye.  Una de mis favoritas es la producida para el texto del 29 de abril del libro de Galeano titulado "ella no olvida":

¿ Quién conoce y reconoce los atajos de la selva africana?
¿Quién sabe evitar la peligrosa cercanía de los cazadores de marfiles y otras fieras enemigas?
¿Quién reconoce las huellas propias y las ajenas?
¿Quién guarda la memoria de todas y de todos?
¿Quién emite esas señales que los humanos no sabemos escuchar ni descifrar?
¿Esas señales que alarman o ayudan o amenazan o saludan a más de veinte kilómetros de distancia?
Es ella, la elefanta mayor. La más vieja, la más sabia.
La que camina a la cabeza de la manada.

Es una de tantas historias de las que estamos hechos los seres humanos, como decía Galeano, y la imagen que presenta Saratella se nos clava en el alma.  Además, esa elefanta que no olvida en Puerto Rico es nuestra historia como pueblo, la misma que cada vez se enseña menos o se enseña mal.  La que tenemos que rescatar y enseñar con entusiasmo.  A eso me sigo dedicando.

2 comentarios:

Amparo dijo...

Qué bien, amiga, gracias por publicar a nuestro Galeano!!!! Saludos cordiales desde Cuba!!!

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Amparo: ¡Qué alegría tu visita! Estaba ansiosa porque no habías visto este post donde menciono el tuyo y del cual tomé la historia y esa maravillosa imagen. La elefanta me conmueve cada vez que la veo.
Un abrazo..