domingo, 22 de julio de 2007

Por fin puedo desahogarme

La razón de ser de este blog es la necesidad de expresar mis opiniones y reacciones sobre los asuntos del país en que nací. Siempre he sentido la necesidad de comunicar. Por eso ejercí como profesora universitaria por más de 20 años y por eso he publicado varios libros.

En una época remota me expresaba mediante cartas bien fuertes a los periódicos que dejé de enviar cuando mi madre (qepd) me "sugirió" que no lo hiciera porque ya la gente sabía de antemano que si era con mi nombre, la carta era de crítica y con coraje.

Tenía razón mi madre, como siempre, porque las cartas usualmente eran atacando al gobernador de turno, al que hubiese cortado árboles, al que hubiese evidenciado racismo o sexismo en sus expresiones y así por el estilo. La carta más controversial fue sin duda una que escribí al San Juan Star en las navidades de 1970 bajo el título de "Why I hate Christmas". La provocó por un lado que ese diario en inglés publicó ese día un anuncio con el personaje de Peanuts, Charlie Brown, diciendo "only 17 shopping days till Christmas". Por otro lado, ver la cartita de mi hija de 9 años pidiendo a Santa Claus un juguete por su marca. Para mí eso era el colmo de a lo que había llegado la comercialización de esa época (¡que ni se acerca a la que ocurre en este comienzo del siglo 21!) y escribí la carta parodiando el famoso poema de Emily Dickinson. La reacción fue terrible. ¡Me cayeron mimes! El periódico recibió tantas cartas reaccionando a la mía que al año siguiente Frances N. Lee escribió una carta en que decía que "Last year at this time a lady wrote in to the STAR criticizing Christmas, and was promptly pounced upon by practically everyone. Too bad for her, but fortunate for the year 1970, which, instead of petering out in a dull sort of way, suddenly went blazing into the annals of all history, to be forever remembered as "the Year of the Great Christmas Controversy".

Al menos en este medio no dependo de ningún editor y puedo manejar lo que escribo e inclusive eliminarlo. Es la libertad de expresión verdadera, la que no existe en ningún medio escrito pues ya sabemos que en los periódicos se escribe lo que los dueños permiten.

Agradezco a mi hija mayor que me convenciera de crear el blog y a mi querido yerno por haberle dedicado tiempo a crearlo y enseñarme a administrarlo.