sábado, 2 de julio de 2011

A Juan Manuel, a un año de tu partida...



Creía que con el pasar del tiempo me adaptaría a la soledad y se me quitaría esta tristeza que llevo en un rincón del alma y que se manifiesta a diario cuando cae la tarde o de pronto cuando escucho alguna canción, veo alguna película, o me viene algún recuerdo. Supongo que tendré que esperar más tiempo. Esta canción de Alberto Cortés, "En un rincón del alma", que nos gustaba tanto, nunca pensé que llegaría a describir lo que siento hoy.

12 comentarios:

Prometeo dijo...

Adaptarse a la partida de un ser querido es algo que toma tiempo. Hasta ahora vas bien. Sabes que cuentas con amigos y amigas que estamos dispuestos a escucharte o a compartir contigo mediante email o cualquier otro medio de comunicación.
Oraré por ti.

Adelante y éxito.

elf dijo...

Perdimos a un sobrino hace 11 años y todavía lo sufro. Recien ví la película The Rabbit Hole (Nicole Kidman) que narra la vida de una pareja tras perder a su hijo de cuatro años. No es consuelo pero me ayudó a entender lo horrible que la muerte de mi sobrino fue para los padres como pareja.

Reggie dijo...

Sabes que cuentas conmigo tambien. Los amigos (en linea o presenciales) son un tesoro. Valoro mucho la amistad que desinteresadamente me has ofrecido desde que llegue una maniana a tu Blog. Aqui estare siempre amiga.

David dijo...

Mucho ánimo. Los amigos ahora cobran su valor.

Myrisa dijo...

Contigo, Ivonne. Toma tiempo. Yo estoy trabajando la pérdida de mi madre el año pasado, también. Trato de recordarla en las cosas lindas que nos dimos y en cómo nos ayudamos a ser mejores y más felices.

antigonum cajan dijo...

Al fin coloca alguna cancion/melodia que si vale un peo de puerca.

La mejor version de esta melodia la hacia Mary Pacheco. Una negra de voz aspera i sencual, algo tipo Lucy Fabery, pero sin la cafreria de esta.

Como siempre en mi jumirde e intercontinentalmente conocida opinion.

Conoci al brillante i con curiosisimo sentido del humor, lexico soez,en su momento, en su ofician junto a mi esposa. Fueron diez minutos inolvidables.

Fabiana dijo...

Legué tarde pero llegué.

Te comprendo perfectamente Ivonne. Cuesta acostumbrarse a las pérdidas.
En diciembre perdí a mi mamá viéndola sufrir con la misma enfermedad que tuvo tu compañero. Por un momento respiré porque se había terminado su tortura, pero ahora, después de 6 meses, la extraño y pienso en todo lo que no hice o no le dije durante los últimos años de su vida.

¡Y eso que yo no convivía con ella!

Creo que es cuestión de tiempo y de proyectos y de ganas de transforamr la tristeza en el mejor de los recuerdos.

Te dejo un beso.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Prometeo: Creo que si voy bien como dices es gracias a que me he ido a refugiar casi mensualmente en casa de mi hermana en Orlando. Allí me fui hasta ayer para escapar de la soledad en mi casa. Ella es psicóloga así que me ha ayudado también a ir procesando el dolor y la ausencia.
Gracias por tus palabras de solidaridad y por tus oraciones.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

elf: Entiendo lo que me cuentas y te digo que si yo estoy tan triste por haber perdido a mi compañero de tantos años, el único hombre que quise en mi vida, no puedo siquiera imaginar la pérdida de un hijo. Ese terror me hace evitar películas donde ocurren esas muertes, aunque vi esa que me dices y pues la sufrí horrores. Gracias por compartir esa experiencia.

Reggie: Yo me siento feliz de tener amigos como tú. Son un tesoro como bien dices. Gracias por tu solidaridad.

David: Es cierto, no sé que me haría sin mis amistades, que incluyen a todos los que he hecho desde que empecé a publicar mi blog. Gracias por comentar.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Myrisa: Entiendo tu dolor porque tardé muchos años en reponerme de la muerte de mi madre. Pero créeme no compara con perder a alguien con quien uno convivió tantos años porque te cae la soledad como una losa pesada. Todos los recuerdos me hacen llorar, hasta los buenos y lo peor es que TODO me lo recuerda. Ya una amiga me está insistiendo en que vaya a una psicóloga si sigo así. A lo mejor le hago caso.

Fabiana: Nunca es tarde para dar una muestra de solidaridad y compartir tu experiencia que es como la de Myrisa. Me apena lo que estás pasando. Y peor es recordar el sufrimiento al final. Me pasó exactamente lo mismo: mis hijas y yo rezando porque acabara de descansar en paz y cuando ocurrió la muerte fue como caer de pronto en un hoyo negro y profundo.
Pero sé que saldré adelante, no hay más remedio. Un abrazo.

Sensei Myriam dijo...

Saludos, el tiempo nos cura.... ¡pero toma tiempo!Un abrazo.....

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Sensei Myriam: Gracias por las palabras de consuelo y el abrazo.