sábado, 2 de noviembre de 2013

Descanse en paz Tato Laviera, uno de los mejores poetas "niuyoricans"

Ese gran poeta y dramaturgo nacido en Santurce acaba de morir en Nueva York donde se crió y vivió toda su vida.  Para los que no lo conocen les recomiendo la biografía escrita por Edna Acosta-Belén para la Enciclopedia de Puerto Rico.

A continuación un poema suyo que resume la historia de la emigración de tantos boricuas a Nueva York y la experiencia de muchos cuando regresaban a Puerto Rico y lo que encontraban era prejuicio o rechazo.

— Niuyorican —

yo peleo por ti, puerto rico, ¿sabes?
yo me defiendo por tu nombre, ¿sabes?


entro a tu isla, me siento extraño, ¿sabes?
entro a buscar más y más, ¿sabes?
pero tú con tus calumnias,
me niegas tu sonrisa,
me siento mal, agallao,
yo soy tu hijo,
de una migración,
pecado forzado,
me mandaste a nacer nativo en otras tierras,
por qué, porque éramos pobres, ¿verdad?
porque tú querías vaciarte de tu gente pobre,
ahora regreso, con un corazón boricua, y tú,
me desprecias, me miras mal, me atacas mi hablar,
mientras comes mcdonalds en discotecas americanas,
y no pude bailar la salsa en san juan, la que yo
bailo en mis barrios llenos de tus costumbres,
así que, si tú no me quieres, pues yo tengo
un puerto rico sabrosísimo en que buscar refugio
en nueva york, y en muchos otros callejones
que honran tu presencia, preservando todos
tus valores, así que, por favor, no me
hagas sufrir, ¿sabes?

4 comentarios:

David dijo...

Y a pesar de la hemorragia de médicos, enfermeras, maestros y por supuesto ingenieros, son mayoría los pobres que como los padres de Tito tuvieron que irse. Mira que cualquiera diría que los Disney Ricans cambiaron hace tiempo el perfil del puertorriqueño exiliado y hace un par de años éramos los penúltimos. Y seguimos comiendo gofio como decían antes, "eslembaos" con las cadenas de tiendas y come y vetes (los tradicionales y los glorificados) pensando que estamos en todas. Si es que nos gustan las cadenas, especialmente esas que no vemos.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

David: Como siempre das en el clavo. Pero te aconsejo que no hables en plural, como se acostumbra. No eres de esos que describes y yo tampoco.
Gracias por dejarme tu comentario.

Curiosa dijo...


En el Nuevo Día de hoy publican la carta semanal de Oscar a su nieta. Interesante es el hecho o la coincidencia que no es casual, de que él también habla del baile y de la "salsa" que bailaba antes de que se llamara así, como núcleo de identidad en el exilio y sobre todo como espacio de libertad.

Conozco la experiencia del regreso a PR luego de vivir unos años en USA. Es dolorosa, sobre todo los que regresan optimistas e inocentes a "su país" del imaginario, la experiencia puede ser doblemente amarga. Estuve fuera de PR pocos años, pero suficientes para que los que no me conocían de antes de irme ni sabían nada de mí, como por ejemplo que me había criado aquí y estudiado en a UPR, decidieran que yo pertenecía a ese grupo de gente distinta a los de aquí. A los llamados entonces y todavía, Niuyoricans.

Recibí el doble rechazo. Doble, porque además del rechazo de clase implícito, que eso no era rechazo de nacionalidad, de eso no se trata, encima de ese juicio cargado de presunciones menos la de la inocencia, sí eras hombre y regresabas la cosa era ya suficientemente mala, pero si eras mujer, como siempre, todo se complicaba.

Celebremos la vida de todos esos todavía boricuas quienes se empeñan en ser y pertenecer a este país, y que son rechazados únicamente porque son pobres o lo eran cuando sus padres emigraron. Más importante aún, celebremos las vidas de los que tuvieron y tienen el talento para decirlo tan bien dicho.

Los que son mayorcitos: ¿recuerdan cuándo los puertorriqueños que vivían aquí al hablar con norteamericanos que nos visitaban o al viajar a USA, y algún gringuito les decía que no "parecían puertorrican", el/la interpelado/a inmediatamente le contestaba que "no todos los puertorriqueños somos iguales"?

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Curiosa: Me encanta tu comentario porque aparte del señalamiento de la experiencia compartida del prejuicio contra los que regresan, tienes un parrafito que es una joya. Es el de que "Celebremos la vida de todos esos todavía boricuas quienes se empeñan en ser y pertenecer a este país, y que son rechazados únicamente porque son pobres o lo eran cuando sus padres emigraron. Más importante aún, celebremos las vidas de los que tuvieron y tienen el talento para decirlo tan bien dicho." Muy de acuerdo.
Gracias por comentar..