Desde el momento que empecé este blog hace ya casi dos años, uno de mis temas recurrentes han sido los árboles y la amenaza a su existencia en nuestro país. No creo que necesito un diploma de arborista o ambientalista para expresarme en mi blog sobre las masacres de árboles. Pero sí he sembrado muchos y protegido otros llevada solamente por mi amor a ellos. Sin embargo, casi desde el primer post sobre el tema tuve como comentarista al dueño del blog Endemismo trasnochado. Me sorprendió que, con un blog tan bueno, con argumentos tan sólidos (con los que uno está de acuerdo) y que incluye siempre una galería de fotos bien valiosas, siempre sus comentarios eran en un tono de crítica y no solidaridad; como que le molestaba que uno abordara un tema que aparentemente considera suyo nada más. Es el único que se siente con derecho a criticar o protestar porque es especialista en horticultura. Llegó un momento que le dije que si no le gustaba lo que hacía en mi blog que no me visitara más.
Cuando comencé el Petition a fines del año pasado, se paseó por los blogs amigos haciendo el mismo comentario de que eran inútiles los esfuerzos de otros, el único que sabe es él y daba siempre su blog como referencia. Esta semana lo hizo en el artículo de Maricelis Rivera Santos (a quien le dice que debería discutir el asunto del ambiente “con criterios”).
En El Vocero no usa seudónimos sino su nombre, Raúl Feliciano, y va directo al grano en su rabia contra mi persona por razones que todavía no logro entender. Entre otras cosas me dice que no todos los blogueros me apoyaron en el Petition para que se derogara la orden administrativa del DRNA. También se burla de que nos hayamos tardado seis meses en recoger las firmas y entretanto hubo millones de árboles tumbados, además de que los que firmamos no hemos sembrado ni un arbusto.
No le voy a contestar. Pero admito que en lo de la Petición de firmas tiene razón. No sirvió de nada el recogido de las mil firmas. El Secretario del DRNA me dijo, en entrevista por WKAQ el viernes en la tarde, que la orden administrativa no va a ser derogada. En efecto, iba en el carro escuchando la radio cuando Normando Valentín anunció que lo iba a tener de invitado y llamé a la productora para que me dejaran preguntarle lo de las firmas y la orden. Según Galán Kercadó, dicha orden no es como la interpretamos y de hecho ayuda a preservar árboles que en lugar de ser talados acaban siendo meramente podados. Luego de haber expuesto nuestras objeciones a la orden, no me quedó más remedio que callarme ante un argumento que no podía debatir sin acabar gritándole al Secretario en la radio.
Puede estar contento y tranquilo por fin, señor Feliciano. No me hicieron caso. Ahora podremos ver si usted logra algo contando árboles en las avenidas, lo cual es mucho mejor que solicitar firmas en un Petition. Al menos eso dijo en su blog el jueves pasado :
One can do something relevant any where. Instead of collecting signaturesfor el PETITION, I go out count the trees, observe what is going on and inform.