Dear President Obama,
Do you really want to be the new "war president"? If you go to West Point tomorrow night (Tuesday, 8pm) and announce that you are increasing, rather than withdrawing, the troops in Afghanistan, you are the new war president. Pure and simple. And with that you will do the worst possible thing you could do -- destroy the hopes and dreams so many millions have placed in you. With just one speech tomorrow night you will turn a multitude of young people who were the backbone of your campaign into disillusioned cynics. You will teach them what they've always heard is true -- that all politicians are alike. I simply can't believe you're about to do what they say you are going to do.
Please say it isn't so. (Continúen leyendo en el sitio web de Michael Moore)
Una pena que no pueda traducir al español la carta pero los que me leen manejan bien el inglés. Si pueden, envíen un mensaje a Obama por email. Nos concierne como boricuas lo que haga el presidente sobre la nueva guerra que al parecer se empeña en ganar porque muchos puertorriqueños serán llevados nuevamente al matadero. Afghanistan es peor que Irak, imposible de ganar como ya se ha demostrado en la historia. Lo que no se entiende es lo que se persigue en esta guerra porque lo de terminar el terrorismo nadie lo cree.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Michael Moore le escribe al Presidente Obama sobre lo de Afghanistan
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Ivonne Acosta Lespier
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viernes, 9 de octubre de 2009
Lo siento mucho, Obama NO merece el Premio Nóbel de la Paz
Acabo de leer en The New York Times que le han dado dicho premio al Presidente Barack Obama. Me sonaba a noticia inventada pero luego he corroborado que es cierto. Aunque ya se ha explicado que lo decidieron en febrero luego de su discurso a favor de eliminar las armas nucleares, nadie va a estar feliz con la noticia. Ni los derechistas que odian al presidente, ni los izquierdistas que cada vez lo ven con más recelo. Yo que era de sus más fieles admiradoras me da coraje que lo premien en este momento en que se apresta para escalar la guerra en Afganistán.
Para entender bien las razones por las cuales creo que este premio es inmerecido en este momento, me refiero a una columna reproducida en Rebelión del periodista David Brooks, columnista de ese periódico, quizá el único derechista inteligente que queda. Por eso mismo quiero destacar gran parte de la misma:
En el octavo aniversario de la invasión estadunidense a Afganistán, el presidente Barack Obama está ante una decisión que podría marcar el resto de su mandato –y, advierten algunos, hasta hundirlo– al evaluar si enviará otros 40 mil soldados para reforzar a los 68 mil que se encuentran allá, en una misión poco clara de reconstrucción de nación y de contrainsurgencia.
...
Como dijo hace meses el cineasta Michael Moore en entrevista para televisión aquí, al comentar sobre la intención de Obama de ampliar la guerra en Afganistán: "si quiere, le puedo pasar el teléfono de Mijail Gorbachov para que le platique qué le sucedió con Afganistán. Y si eso no lo convence, también le puedo pasar el de Gengis Khan, para lo mismo".
Vale recordar que fue justo durante la invasión soviética a Afganistán que Estados Unidos, vía la Agencia Central de Inteligencia (CIA), financió a la oposición armada, incluidos varios de los líderes que hoy día son calificados de "terroristas" antiestadunidenses. Las instalaciones construidas con esos fondos fueron las mismas que utilizó años después Bin Laden. En ese tiempo, el presidente Ronald Reagan, en una reunión con los mujaidines en la Casa Blanca, los definió como "luchadores por la libertad", y dijo que eran el "equivalente moral a los padres fundadores" de Estados Unidos.
También vale recordar que hasta donde se sabe, ningún ciudadano de Afganistán, ni los del talibán, han sido acusados de participar en la planeación o la ejecución de los atentados del 11-S, justificación de la invasión a Afganistán, recuerda el periodista inglés Gwynne Dyer.
A la vez, es cada vez menos convincente argumentar que en Afganistán existe una causa noble y necesaria para Estados Unidos. A pesar del incesante reporte de muertos y heridos en Irak y Afganistán que pasa ya casi inadvertido por su rutina de años, esas guerras parecen distantes, y el deterioro en el apoyo público para la aventura en Afganistán no se traduce aún en protestas masivas en las calles. Hoy, varias agrupaciones antiguerra envían mensajes a Washington para exigir el fin de esa ocupación, mientras otros realizan plantones y vigilias en decenas de ciudades del país.
Por ahora, la decisión de Obama, sea cual sea, resultará en más sangre de afganos y estadunidenses. Para el periodista Dyer, "todos los que mueren en este conflicto, mueren por nada", porque nada cambiará cuando las tropas extranjeras regresen a casa, como eventualmente harán.
“Odio cuando dicen: ‘él dio la vida por su país’. Nadie da su vida por algo. Nosotros les robamos la vida a estos jóvenes. Ellos no mueren por el honor y la gloria de su país. Nosotros los matamos”, afirmó hace años el almirante retirado Gene LaRocque en entrevista con Studs Terkel sobre las declaraciones de los políticos al promover las guerras.
Solamente si Obama decide retirar las tropas y abandonar el esfuerzo inútil de "obtener la victoria" en Afganistán será merecedor de este premio. Me temo que su vanidad prevalecerá sobre su inteligencia. Ojalá me equivoque.
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Ivonne Acosta Lespier
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