Una de mis colaboradoras me había enviado justo antes de irme de viaje información sobre la Biblioteca Digital Mundial (WDL) que inauguró la UNESCO el pasado mes de abril. Mi amiga sabe que el tema me interesa porque por varios años trabajé como Editora y Gerente General del proyecto de la Enciclopedia de Puerto Rico, que lleva a cabo la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades y que ya está en línea. Recuerdo que en esos años se aprobó un proyecto, de la autoría de la senadora Margarita Ostolaza para una Biblioteca Digital de Puerto Rico. Se asignó una cantidad de dinero que aunque sustancial no daba ni para empezar y el proyecto aprobado quedó sin implementar. De modo que al ver el anuncio de este proyecto de la UNESCO me puse a investigar el contenido y por supuesto buscando a Puerto Rico.
Podría decir que para mi sorpresa-- pero ya nada debe sorprenderme, Puerto Rico no existe en la Biblioteca Digital Mundial. Más insultante todavía resulta el hecho de que en la búsqueda lo que aparece bajo Puerto Rico es, atáquense, ¡Aguinaldo's Navy! Nos confunden con Filipinas. De hecho, el nombre aparece únicamente cuando se describe en forma sumamente resumida la llamada Guerra Hispanoamericana y se mencionan los territorios que pasaron a manos de los Estados Unidos en 1898. Sobre esa Guerra hay solamente dos documentos digitalizados y ambos son de Filipinas. Lo increíble es que según la propia página web de la WDL, el trabajo principal del proyecto lo ha llevado a cabo la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
Lo que me pregunto es a quién le va a interesar en este Gobierno de gente de pocos conocimientos, sin interés por la cultura general, que desconocen la historia de Puerto Rico y la consideran poco importante comparada con la de "su" Nación, el hecho de que no estemos en la Biblioteca Digital Mundial. A nadie, por supuesto.
Sin embargo, estamos bien a tiempo para que algún legislador del PPD, cuando terminen de pelearse entre ellos por cosas estúpidas, rescate el proyecto de la Biblioteca Digital de Puerto Rico. Estoy segura de que todas las principales instituciones universitarias se integrarían aportando documentos digitalizados para eventualmente someterlos a la WDL. Falta solamente el interés por ver a nuestro país representado mundialmente por algo más que la salsa, el reggaetón, el boxeo y las Miss Puerto Rico Universe de turno. Vano empeño me dirán ustedes.