Así se refiere Alfredo Carrasquillo -en un artículo en 80grados titulado Fantasmas y miedos en ciertas élites políticas- a la obsesión con una fórmula
que ha logrado inmovilizar a Puerto Rico impidiendo solucionar el problema del
estatus político. Ese
"fantasma" de acuerdo a Carrasquillo surge en el Partido Popular a
partir de un discurso que dio Luis Muñoz Marín en febrero de 1958 en el cual
utiliza por vez primera la frase de la "unión permanente" con los
Estados Unidos de América.
El dato histórico que no incluye Carrasquillo es que la razón principal para esa postura de
LMM fue el resultado de las elecciones de 1956, dos años antes. En dichas elecciones el Partido Estadista
Republicano-bajo un nuevo líder en la persona de Luis A. Ferré-aumentó sus
votos en forma sorpresiva mientras el Partido Independentista Puertorriqueño
-que había llegado en segundo lugar en 1952-disminuyó sus votos en casi la misma
proporción.
Luego de ese resultado electoral el gobernador Muñoz Marín pareció quedar mudo en
cuanto al Estado Libre Asociado hasta que en febrero de 1958 le dedicó a ese
tema su discurso ante la Cámara de Comercio de Puerto Rico. Según José Trías Monge en su Historia
Constitucional de Puerto Rico, (volumen IV) en esa ocasión por vez primera LMM
abandonó el concepto de "asociación libre" y adoptó "formalmente
la semántica estadoísta... de referirse a la 'unión permanente con Estados
Unidos de América".
El fantasma de la unión permanente surgió como reacción al auge del
anexionismo el cual trajo a su vez el otro fantasma que nos persigue y que es
el del miedo a la independencia, venga como venga disfrazada. Ese miedo es lo que nos tiene paralizados y
por eso concuerdo con Carrasquillo en que el primer acto fundamental de los que
propone para lograr una nueva ética política es renunciar al miedo. No hay otro remedio pero el asunto es por
donde empezar.
¿PODEMOS SER FELICES?
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¿PODEMOS SER FELICES?
(Fragmento del artículo de 1917 *¿Podemos ser Felices?*)
No hay nadie, por muy indiferente que s...
Hace 3 días

