La historia es conmovedora y por tanto, mueve a actuar. Gracias a la organización de voluntarios Lucero del Mar, al Hogar niños que quieren sonreír y al conocido pintor boricua Carmelo Sobrino, Neftalí verá sus trabajos artísticos expuestos en una galería de arte junto a los de su maestro. En efecto, Sobrino se ha dado a la tarea de dar clases de dibujo a niños y niñas pacientes de cáncer en ese Hogar como una forma de terapia y ha logrado despertarles la vena artística a muchos, entre ellos Neftalí. El fruto de esas clases se podrá ver el próximo jueves 2 de diciembre en la galería Espacio 304, en la Calle Eleanor Roosevelt en Hato Rey. Los cuadros estarán a la venta para ayudar a la familia de Neftalí. Ayudémosles.
¿PODEMOS SER FELICES?
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¿PODEMOS SER FELICES?
(Fragmento del artículo de 1917 *¿Podemos ser Felices?*)
No hay nadie, por muy indiferente que s...
Hace 3 días

