El panismo, amiguismo, clientelismo y las batatas son parte de prácticas generalizadas en una colonia en que impera el "hoy por mí y mañana por tí". La UPR siempre ha sido por desgracia un juguete en manos de los políticos en el poder y en donde opera aquello de que "el que no tiene padrino no se bautiza". Pero el asunto de los despidos fulminantes en nuestro primer centro docente sorprende porque son todos personas respetadas y valiosas que caen manchadas por sabe Dios qué presiones se ejercieron para que cometieran esa estupidez. Muchos apuntan al hermano del Gobernador cuyos amigos hacen lo que sea por complacerle. Otros ven una maniobra encubierta para crear la crisis justo antes de que llegue la Junta Fiscal y termine privatizando la UPR para eliminar ese gasto.
Sin embargo un asunto escandaloso quedó sin pasar por ese cedazo hace casi cuatro años. Se trata del caso del hijo de Pedro Rosselló, ahora candidato a la gobernación por el PNP. El joven que pretende gobernar el país en crisis llegó a ese puesto gracias a los muchos privilegios de los que gozó sin merecerlos. Y su base para esa escalonada de supuestos méritos académicos se la proveyeron en la UPR como denunció el doctor Manuel Martínez Maldonado en un artículo titulado "El escándalo de Ricky Rosselló"el 31 de agosto de 2012. A este artículo le siguió otro de Rafael Irizarry Quintero titulado "La Universidad, más allá de Ricky Rosselló". Para sorpresa de muchos la Editorial de la UPR hasta le publicó un libro. Luego de todos esos "logros", el joven "científico" se fue de la UPR y se refugió en la SUAGM. Ya tenía en su CV la publicación de un libro de la que siempre había sido una prestigiosa editorial que quedó manchada y sus seguidores lo justifican diciendo que fue por una causa justa pues lo donó al hospital oncológico. Otros aluden a un supuesto "balance editorial".
Ayer la respetada escritora Magali García Ramis publicó en su Facebook lo siguiente sobre el caso de la Editorial de la Universidad y el libro publicado:
Qué soberana tontería decir que el libro de Ricky Rosselló fue aceptado para publicación por la Editorial de la UPR "buscando un balance editorial" (queriendo decir que había que tener autores que favorezcan uno de tres status políticos para la isla). Fui miembro de la Junta Editorial por siete años y cuando nos fuimos ya estaban en vigor unas normas saludables, profesionales, acerca de cómo evaluar un manuscrito o un proyecto para un libro. Esta editorial, a diferencia de las privadas, tiene una obligación de abrir espacio para textos académicos que no necesariamente tendrían cabida en el mundo empresarial. En ese contexto un libro de política, medicina, filosofía, análisis económico es analizado a partir de su CONTENIDO, no de si alguien es estadista o no. Obviamente ese libro del joven Rosselló, que he visto en una librería, (y que, dicho sea de paso, gráficamente es tan y tan feo que pareciese lo hicieron así a propósito) no parece aportar nada de envergadura al pensamiento político o económico del país y no tiene planteamientos teóricos algunos pues consta de una serie de columnas sin gracia, donaire, o profundidad, publicadas por él en periódicos locales. Enviado a algunos lectores para su evaluación, el manuscrito no hubiera pasado el cedazo de calidad exigido por la Editorial (en manos de alguien experto, claro está). Así que no, no se logró ninguna diversidad política al publicarlo, solo darle el sello de "legitimidad" de una editorial universitaria con un honroso pasado, a un intento de libro...
Como dicen en los juicios.. nada más con el testigo.
martes, 12 de julio de 2016
Lo de la UPR da vergüenza pero no olvidemos el caso de Ricky Rosselló
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Ivonne Acosta Lespier
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Labels: Editorial de la UPR, Magali García Ramis, Ricky Roselló
martes, 6 de marzo de 2012
“Surviving History”, una reseña en Truthdig que quiero compartir
Este año y para discutir la politiquería local lo menos posible, quiero aprovechar también el blog para compartir con ustedes ideas o reacciones sobre lo mejor de lo que leo, lo que me impacta porque me pone a pensar. Si hablo de ideas o buenas lecturas saben que no me refiero a la prensa del país (con raras excepciones). Empiezo por una reseña que acabo de leer en truthdig (uno de mis favoritos en la web) que me llamó la atención por el título de la misma: “Surviving History”. Trata sobre la primera novela de Shalom Auslander acabada de publicar y que también provoca desde el mismo título: Hope: A Tragedy.
A veces las reseñas son mejores que los libros que describen. Al menos recuerdo una vez que la escritora Olga Nolla me comentó que la reseña que hizo Magali García Ramis de su novela La segunda hija era mejor que la obra. En este caso la reseña, de Rayyan Al-Shawaf, está tan bien escrita que no necesito leer la novela para que me mueva a pensar sobre asuntos como: (1) si tener esperanza es peor que no tenerla, (2) el origen del sentimiento de culpa, (3) si recordar el pasado es un lastre que debe evitarse.
Lo primero es parte central de la novela, de ahí el título. El personaje principal consulta a un profesor para salir de la ansiedad y rabia que le ha dejado el que su hijo haya estado al borde de la muerte. El profesor le explica que la esperanza es la causa de los infortunios del ser humano porque la creencia irracional de que uno puede mejorar algo en el mundo lleva irremediablemente al fracaso y a la desilusión. Kugel, el personaje, no sabe si aceptar esta visión tan pesimista del mundo pero al final mantiene la esperanza y el autor hace ver que por eso mismo es trágico su final. Creo que la tragedia no es tener esperanza sino perderla, que es lo que nos está pasando a muchos en Puerto Rico.
Lo segundo es la culpa y curiosamente hace unos días conversaba con una amiga sobre el origen de este sentimiento tan recurrente y concluíamos que nos llegaba por la crianza Católica de ambas. Ahora que leo sobre esta novela es como si me contestaran la pregunta en forma definitiva. Dice el autor de la reseña que en un momento dado un personaje se refiere a la culpa heredada de los padres que viene del Torah como una idea abominable. Así que confirmo que es parte de la tradición judeo-cristiana aunque en las obras trágicas de la antigua Grecia se encuentra la idea de que los hijos heredan las culpas de los padres. Me pregunto si será igual en otras culturas pero eso no lo he estudiado o no lo recuerdo.
Finalmente, el asunto de si se debe o no recordar el pasado o si hay que sobrevivir la Historia. Esto es ya mucho más difícil de adjudicar para alguien que le ha dedicado tanto tiempo al estudio de la Historia. El novelista -que como todo judío carga, o se siente que debe cargar- con el recuerdo del Holocausto, aborda el tema de forma novedosa y sorprendente porque convierte a Anne Frank, la del Diario famoso, en un personaje que aparece viviendo en el ático de la casa a la que se ha mudado el protagonista. La joven ha sobrevivido y ahora es una vieja que no encuentra donde esconderse pues precisamente es famosa porque se supone que haya muerto bien jovencita en un campo de concentración nazi. Se muda de ático en ático porque nadie la quiere aceptar, excepto los de ascendencia alemana que se sienten culpables por los crímenes de los nazis. Según el autor de la reseña, Auslander convierte a Anne Frank en una metáfora del pasado que se niega a borrarse. Kugel, el protagonista, entonces se pregunta si no será mejor olvidar la historia pasada cuando han ocurrido cosas terribles. Sorprende que el narrador entonces menciona que Kugel había leido que la guerra en los Balcanes
“.. was referred to as the War of the Grandmothers; that after fifty years of peace, it was the grandmothers who reminded their offspring to hate each other, the grandmothers who reminded them of past atrocities, of indignities long gone. Never forget! shouted the grandmothers. So their grandchildren remembered, and their grandchildren died.”
Luego de leer esta reseña me entero de que la novela ha causado reacciones bien extremas, algunos dicen que es genial y otros que la detestan. Ciertamente es bien “politically incorrect” la forma en que el autor denigra la herencia judía pero como dice la reseña, puede hacerlo porque es judío, criado nada menos que en el judaísmo ortodoxo de un sector de Nueva York. Lo que atrae para leer esta novela es que todos estos temas tan serios y controversiales son tratados por el autor con una burla y desparpajo que escandalizan a la vez que provocan risa. Pero en el fondo nos hace pensar porque creo que los temas nos atañen a todos los seres humanos.
Como si fuera poco, hay un comentario tan inteligente y original a la reseña que deja a uno pensando. Lo hace un tal Gerard y merece un espacio aparte. Lo traigo en el próximo post.
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Ivonne Acosta Lespier
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Labels: Holocausto, libros, Magali García Ramis, novela, Olga Nolla, truthdig

