jueves, 31 de octubre de 2013

"Memory"...para recordar



Esta preciosa canción es parte del musical Cats, de Andrew Lloyd Webber.  Desde que la escuché por primera vez me cautivó y en una de muchas visitas a Nueva York que hacíamos JM y yo me empeñé en ver la obra solamente por la canción.  Juan Manuel me decía que nunca me perdonaría que le hubiese llevado a ver esa porquería por escuchar una sola canción.  Claro que eran bromas de mi marido porque siempre nos reíamos al recordar aquella tarde.
Ahora que no lo tengo a mi lado, me dio por escucharla de nuevo en la maravillosa voz de Barbara Streisand y la letra me conmovió tanto como la melodía.
Les dejo este video en lo que regreso al blog.

miércoles, 23 de octubre de 2013

La "transfiguración gloriosa de la patria" de acuerdo a Pedro Albizu Campos

"La Patria está pasando por su transfiguración gloriosa" declaró don Pedro Albizu Campos a los periodistas en el cuartel de la policía luego de su arresto en noviembre de 1950.  Esa única declaración luego de la Revolución Nacionalista por parte del máximo líder de ese movimiento ha sido motivo de múltiples especulaciones desde entonces.  Sin embargo esa frase, al igual que toda la obra del líder nacionalista, se entiende solamente en el contexto de su profunda religiosidad, religiosidad marcada por una fuerte inclinación al misticismo y la adherencia a las más tradicionales y antiguas creencias del Catolicismo.  La explicación para esta religiosidad mística y escolástica-que muchos han criticado- hay que buscarla en su conversión a la fe católica mientras estudiaba en la universidad de Harvard.


Albizu llega al Catolicismo por influencia de los patriotas irlandeses que conoce en  Harvard, quienes unieron su causa a la tradición católica española para contraponerla a la civilización protestante inglesa. Los independentistas irlandeses se nutrieron del pensamiento de los religiosos españoles de  la Contrarreforma Católica y por eso Albizu adopta una forma de catolicismo orientada hacia el misticismo y los dogmas originados como reacción a la Reforma Protestante del siglo 16.  

Desde un principio Albizu utilizó un vocabulario religioso y fue el primero y único en insertar los conceptos de valor y sacrificio en el discurso político del país.  Lo ocurrido en Irlanda durante la insurrección en 1916 fue un ejemplo dramático tanto de valor como de sacrificio.  Influenciado también por la historia de la lucha de siglos entre cristianos y moros en España, Albizu destacó la necesidad de una "reconquista doble" en Puerto Rico: la de sus cenizas y la de los símbolos de su soberanía.  Para lo primero escogió a Lares y para lo segundo rescató  la bandera monoestrellada como símbolo de la nacionalidad. 

Alzibu sabía que toda entidad nacional tiene necesidad de ritos y símbolos.  Por eso inició el peregrinaje a Lares, porque creyó firmemente que la nacionalidad puertorriqueña había sido "ungida" allí en 1868 cuando los insurrectos "bautizaron con su sangre el maravilloso cuerpo de la nación".  Desde entonces, según don Pedro,  "la  Patria, vilipendiada..por los detractores del ideal, se guardó muy hondo en sus entrañas la ceniza de sus muertos gloriosos, segura de que los enemigos de la Libertad por carecer de la visión de lo eterno, no están en la disposición de respetar la ceniza sagrada de los muertos".   Albizu decía que la Patria era como una diosa, pues su cuerpo que es la tierra, había sido convertido en cosa sagrada por la sangre de los mártires. 

Esa conversión a lo sagrado a la cual se refiere, alude a la creencia de Albizu en la transmutación, concepto que proviene del dogma más controversial de la Iglesia Católica: la transubstanciación.  Es la creencia -expresada en el Concilio de Trento frente al desafío de los protestantes de la Reforma- en que toda la substancia del pan se transmuta en el cuerpo de Cristo en el momento de la Eucaristía, en el sacrificio de la Misa.

En 1935 Albizu escribe un ensayo titulado "Sombra y luz: Introducción a la vida mística" en el cual expresa que Dios gusta de las mutaciones de su propia obra.  En un escrito a su hija Rosa Emilia en 1936 decía estar absorto en el misterio del agua y el misterio de la ternura y se preguntaba: "¿qué misterio encierra el agua que Dios la escogió como elemento para la transmutación del alma?  Ese concepto de la transmutación lo comienza a atar ese mismo año a la misión del Nacionalismo, en ocasión del duelo a Rosado y Beauchamp.   En ese discurso fúnebre Albizu dijo que: "Traemos cenizas que dicen de la inmortalidad de Puerto Rico... El Nacionalismo ha traído a la Patria la transmutación de su ser, pues el hombre no nació para vegetar...el valor es lo único que permite la transmutación del hombre para fines superiores". 

Pero la clave más acertada para entender su frase luego de la insurrección nacionalista de octubre de 1950 se encuentra sobre todo en su último discurso en Cabo Rojo con motivo del natalicio de Betances, sin duda la figura más venerada por don Pedro.  En ese 8 de abril de 1950, refiriéndose al monumento a Betances dijo lo siguiente: "Este monumento no es solamente un monumento, es algo que ha sufrido la transfiguración porque ese monumento tiene en su seno los restos del gran patricio, Ramón Emeterio Betances."

Luego de los eventos de octubre de 1950, Albizu sintió que el acto de sacrificio efectuado por los suyos,  con el heroísmo y valor sublime demostrados, y sobre todo, con la sangre regada por la causa de la liberación, la patria había trascendido su mera materialidad y temporalidad: la Patria había sido transfigurada. 

domingo, 13 de octubre de 2013

El "fantasma de la unión permanente"


Así se refiere Alfredo Carrasquillo -en un artículo en 80grados titulado Fantasmas y miedos en ciertas élites políticas- a la obsesión con una fórmula que ha logrado inmovilizar a Puerto Rico impidiendo solucionar el problema del estatus político.  Ese "fantasma" de acuerdo a Carrasquillo surge en el Partido Popular a partir de un discurso que dio Luis Muñoz Marín en febrero de 1958 en el cual utiliza por vez primera la frase de la "unión permanente" con los Estados Unidos de América. 

El dato histórico que no incluye Carrasquillo es que la razón principal para esa postura de LMM fue el resultado de las elecciones de 1956, dos años antes.  En dichas elecciones el Partido Estadista Republicano-bajo un nuevo líder en la persona de Luis A. Ferré-aumentó sus votos en forma sorpresiva mientras el Partido Independentista Puertorriqueño -que había llegado en segundo lugar en 1952-disminuyó sus votos en casi la misma proporción.

Luego de ese resultado electoral el gobernador Muñoz Marín pareció quedar mudo en cuanto al Estado Libre Asociado hasta que en febrero de 1958 le dedicó a ese tema su discurso ante la Cámara de Comercio de Puerto Rico.  Según José Trías Monge en su Historia Constitucional de Puerto Rico, (volumen IV) en esa ocasión por vez primera LMM abandonó el concepto de "asociación libre" y adoptó "formalmente la semántica estadoísta... de referirse a la 'unión permanente con Estados Unidos de América". 

El fantasma de la unión permanente surgió como reacción al auge del anexionismo el cual trajo a su vez el otro fantasma que nos persigue y que es el del miedo a la independencia, venga como venga disfrazada.  Ese miedo es lo que nos tiene paralizados y por eso concuerdo con Carrasquillo en que el primer acto fundamental de los que propone para lograr una nueva ética política es renunciar al miedo.   No hay otro remedio pero el asunto es por donde empezar.